La iniciativa es impulsada de manera conjunta por el Ministerio de Educación y el Ministerio de Derechos Humanos, a través de la Dirección de Políticas Estudiantiles y la Subsecretaría de Igualdad de Oportunidades. La propuesta apunta a que los adolescentes puedan abordar la problemática desde sus propios lenguajes y utilizar herramientas digitales para generar contenidos de sensibilización.
“Ya es nuestra cuarta edición, que venimos trabajando en conjunto con el Ministerio de Derechos Humanos”, explicó Emilia Lunge, directora de Políticas Estudiantiles, quien destacó que el objetivo es fomentar la participación de los estudiantes para prevenir y sensibilizar sobre la trata de personas.
La funcionaria señaló que las ediciones anteriores se desarrollaron a través de producciones audiovisuales y que los contenidos fueron difundidos mediante las plataformas de Estudiantes Misioneros. Para esta nueva convocatoria se suma la inteligencia artificial como herramienta para que los jóvenes puedan desarrollar sus propuestas. “Los chicos hoy van a tener la oportunidad de escuchar a los ganadores del año pasado y me parece que eso es lo más rico”, sostuvo Lunge. En ese sentido, remarcó que el concurso también permite que los estudiantes se involucren colectivamente en una problemática que cambia sus modalidades con el paso del tiempo, pero que continúa presente.
Prevenir desde la adolescencia
La ministra de Derechos Humanos, Karina Aguirre, destacó la continuidad del trabajo conjunto con Educación y sostuvo que el objetivo central es acercar la problemática a los jóvenes para que puedan reconocer situaciones de riesgo. “Queremos visibilizar un flagelo, que es uno de los delitos más cruentos que puede llegar a tener la persona humana”, afirmó.
Y agregó que es necesario “poder hablar de trata sin prejuicios”, especialmente frente a las nuevas formas de captación vinculadas al uso de la tecnología. Aguirre también señaló que en Misiones la problemática presenta características particulares debido a su ubicación fronteriza y advirtió que, además de la explotación sexual, debe prestarse especial atención a la explotación laboral.
“Hoy trabajar en la prevención es trabajar también en abordar esta temática, no solamente como una explotación sexual”, explicó la ministra, quien consideró fundamental que los jóvenes puedan conversar sobre estas situaciones con sus familias.
Desde la Subsecretaría de Igualdad de Oportunidades, María José Martínez explicó que la provincia acompaña y asiste a víctimas de trata y destacó el crecimiento de las situaciones vinculadas a la explotación laboral. “Desde el año 2008 venimos haciendo el acompañamiento y podemos decir que la Subsecretaría lleva acompañadas cerca de 623 víctimas desde ese periodo”, indicó.
Martínez señaló además que, desde la pandemia, cambiaron las modalidades de captación y que actualmente la explotación laboral tiene un peso cada vez mayor. Frente a esta realidad, consideró que la prevención y las herramientas de autocuidado son fundamentales, especialmente entre los adolescentes.
En ese marco, sostuvo que el concurso busca que los estudiantes utilicen la inteligencia artificial de manera crítica, aprendan a construir prompts y puedan producir campañas de sensibilización sobre la problemática.
La funcionaria remarcó que cerca del 90% de las captaciones se producen mediante algún medio digital, como redes sociales, aplicaciones de mensajería o búsquedas de empleo. Por eso, recomendó prestar atención a ofertas laborales que prometen remuneraciones elevadas con poca experiencia, verificar quién es el empleador, consultar la dirección y solicitar información sobre contratos y condiciones de trabajo.
“La herramienta fundamental es preguntar, consultar”, afirmó Martínez, quien insistió en la importancia de buscar referencias y corroborar la información antes de aceptar una propuesta laboral.
Los ganadores que encontraron una vocación
La experiencia de Chiara y Valentino, ganadores de la edición anterior, también formó parte del lanzamiento. Los estudiantes contaron que su producción abordó la trata de personas a partir de una historia vinculada al contacto entre adolescentes a través de las redes sociales.
Para realizar el trabajo utilizaron animación digital, edición de video y actuación. Valentino, quien interpretó a uno de los personajes, calificó la experiencia como “un honor” y destacó la posibilidad de abordar una problemática delicada. Los jóvenes también alentaron a quienes participen de esta nueva edición a “buscar ser originales”, al considerar que la creatividad fue uno de los aspectos que les permitió destacarse.
Para Chiara, además, la participación tuvo un impacto que fue más allá del concurso: actualmente estudia animación digital, una elección que, según contó, estuvo relacionada con la experiencia de crear el proyecto. “Es una linda experiencia para darse cuenta de lo que a uno le gusta, lo que uno es capaz de hacer, ponerse metas y poder demostrar la creatividad”, expresó.
De esta manera, la cuarta edición de “Te cuento de qué se trata” vuelve a poner a los estudiantes en el centro de una propuesta que combina participación, producción audiovisual, nuevas tecnologías y prevención de la trata de personas.