Telefónica vendió su histórica y emblemática sede de la Gran Vía de Madrid por unos 200 millones de euros o US$ 232 millones. Entre todas las ofertas, la compañía seleccionó la General de Galerías Comerciales (GGC), sociedad controlada por el empresario Tomás Olivo, de Murcia.
El edificio situado en el número 28 de la Gran Vía e inaugurado en 1930 fue el primer rascacielos de Europa y un ícono arquitectónico de la capital española. Pese a la transacción inmobiliaria, seguirá albergando el Espacio Fundación Telefónica
Apenas fue puesto a la venta, comenzó una fuerte puja entre poderosos interesados: presentaron ofertas el fondo estadounidense Bain Capital, la aseguradora italiana Generali, el Grupo Romero de Perú y el inversor Rafael Serrano (Prime Investors Capital), así como la familia Ardid y el Grupo Drago.
Según el diario El País, la propuesta de Olivo, considerado uno de los patrimonios más discretos de España, se impuso tras decaer el interés de varios de estos fondos debido a las limitaciones regulatorias impuestas por el Ayuntamiento de Madrid, presidido por José Luis Martínez-Almeida.
Tomás Olivo ocupa la sexta posición en la Lista Forbes de las mayores fortunas de España correspondiente al año 2025. Su patrimonio se sitúa en 4.600 millones de euros. Su compañía explota 14 parques y centros comerciales operativos. Y ha adquirido recientemente el centro comercial Serrallo Plaza en Granada y mantiene una posición como segundo accionista de Unicaja Banco.
La venta de la sede de Telefónica obedece a su estrategia de desinversión de activos inmobiliarios, entre otros capitales.
La compañía se desprendió de sus negocios de gran parte de Latinoamérica. Ya ha vendido sus filiales en Argentina, Ecuador, Perú, Colombia y Uruguay. Así, la empresa liderada por Marc Murtra avanza en su plan para reducir deuda y centrarse en otros mercados estratégicos. En el caso argentino, Telefónica fue vendida en febrero de 2025 a Telecom, del Grupo Clarín, en 1.245 millones de dólares.
Bajo la presidencia de Murtra y solo por operaciones con sus inmuebles, ha ingresado más de 1.000 millones de euros.
El plan inicial contemplaba captar cerca de 300 millones de euros por la sede de Gran Vía, con un valor de aproximadamente 10.000 euros por metro cuadrado. Pero el inmueble de Gran Vía 28 cuenta con el Nivel de Protección 1 en Grado Singular, la máxima distinción otorgada por el Catálogo de Edificios Protegidos de Madrid.
Esto obliga al propietario a conservar íntegramente las características arquitectónicas, constructivas, volúmenes, formas y elementos decorativos originales del rascacielos, construido entre 1926 y 1929 por el arquitecto Ignacio de Cárdenas Pastor.
El edificio llevaba tiempo sin desempeñar funciones corporativas centrales, ya que actualmente alberga el Espacio Fundación Telefónica, con zonas expositivas y actividades de divulgación tecnológica, además del Espacio Movistar, la tienda insignia de la compañía situada en la planta baja.