El grupo Grassi, que fue adjudicado ganador del cramdown por el juez de primera instancia, Fe efectivizó los primeros pagos a los acreedores de la categoría A1, que optaron por la opción de abastecimiento de granos.
Estos acreedores son quienes optaron por la alternativa de abastecimiento de granos, obteniendo de esa manera un pago que incluye un plus sobre el precio actual de mercado para el producto entregado que les permitirá recuperar a partir de esta modalidad, hasta el 200% de sus acreencias.
El monto total incluido en esta categoría asciende a más de U$S115.000.000, comprende a más de 100 acreedores y se irá efectivizando en algunos casos con periodicidad mensual a lo largo de 10 años.
No es el primer pago, pero sí para esta categoría. Antes había cobrado la categoría A2, que es la de abastecimiento directo con anticipo financiero, es decir los que entregaban soja y recibían un pago anticipado, de hasta 25.000 dólares. En ese caso, en vez de 10 dólares por tonelada como plus, debido a ese pago anticipado, reciben 7 dólares por tonelada. Para esos grupos, denominados como A2 y A3, que suman unos 600 acreedores, la recuperación planteada es de hasta el 140% de la acreencia.
Asimismo, los fideicomisos contemplados en las categorías A1.ii, A3 y A4 del acuerdo homologado comenzaron a originar mercadería para dar cumplimiento a los compromisos de entrega asumidos para esta categoría de acreedores que representan acreencias por encima de los U$S 140.000.000 y nuclean a más de 900 acreedores.
El directorio de la Nueva Vicentin considera que “este hecho representa otro significativo paso para regularizar la situación de la empresa de cara a sus acreedores, en particular aquellos que confiaron, renovando su vínculo comercial y siendo parte del proceso de refundación de la compañía y de su reinserción como un protagonista pujante de la matriz agroindustrial argentina”.
Destacaron que, en este contexto, “todas las unidades productivas de la compañía ya se encuentran operativas. En Ricardone, la muy buena campaña de girasol está impulsando la molienda, alcanzando muy buenos volúmenes de crushing. En San Lorenzo, las líneas de soja continúan escalando su operación, trabajando a plena capacidad y mejorando día a día las condiciones operativas de las plantas.

Por su parte en el “Nodo Norte” están “normalizando la producción y trabajando en proyectos que apuntan a maximizar la capacidad”.
Si bien la causa no tiene sentencia firme porque el otro grupo que compitió en el cramdown, Molinos Agro-Louis Dreyfus Company, apelaron el resultado del cramdown sentenciado por el juez de primera instancia, Fabián Lorenzini, los avances de estos pagos complejizan la situación.
Los responsables de la nueva Vicentin confían que “con lo que están recibiendo los acreedores, más las plantas en funcionamiento, el sindicato alineado y las unidades de negocios en marcha o en recuperación como los de algodón y feedlot, es difícil que haya una revisión jurídica del salvataje”.
Otra opción podría ser un acuerdo judicial o extrajudicial, tras lo cual se podría desistir de la apelación. De todos modos, como en esta causa ya hubo tantas idas y vueltas, no hay que dar nada por descartado.