Jornadas de lucha en las universidades públicas del país: la pérdida del poder adquisitivo de los docentes “equivale a haber trabajado gratis 10 meses”, advierten desde la UNaM

Alejandro Mareco
6 Min Read
Jornadas de lucha en las universidades públicas del país: la pérdida del poder adquisitivo de los docentes “equivale a haber trabajado gratis 10 meses”, advierten desde la UNaM

La situación económica que atraviesan las universidades públicas tiene una repercusión directa en la pérdida del poder adquisitivo de sus trabajadores. Así lo planteó el decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Misiones, Cristian Garrido, quien sostuvo que entre 2024 y 2025 “la pérdida de poder adquisitivo es equivalente a diez sueldos, es como si hubieses trabajado gratis diez meses”.

El dato, que alcanza tanto a docentes como a no docentes, se enmarca en un contexto de aumentos salariales que —según explicó— se ubican por debajo de la inflación y son definidos de manera unilateral por el Gobierno nacional. “Ni siquiera son acordados, son definidos en forma unilateral”, remarcó, al tiempo que insistió en la necesidad de reabrir las paritarias.

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En ese escenario, Garrido señaló que la Ley de Financiamiento Universitario, ya aprobada, resulta clave para recomponer los ingresos y sostener el sistema. “Supone recuperar este poder adquisitivo perdido”, indicó, y vinculó su no implementación con el agravamiento de la crisis.

Pero la problemática excede lo estrictamente salarial. El decano advirtió sobre recortes en becas estudiantiles, congelamiento de montos y falta de inversión en infraestructura y en carreras estratégicas. “Todo esto está contemplado en la ley y es fundamental para el futuro de la universidad pública argentina”, afirmó.

Cristian Garrido, decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales.

Actividades de visibilización

En este contexto se desarrolla la iniciativa “La Universidad no se apaga”, impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional, la intersindical docente y no docente y la Federación Universitaria Argentina. La propuesta consiste en mantener abiertas distintas unidades académicas durante 24 horas, con actividades abiertas a la comunidad.

“Se busca que al menos una unidad académica esté abierta de las 8 de la mañana del miércoles a las 8 de la mañana del jueves, con actividades artísticas, culturales y académicas”, explicó Garrido. En Misiones, la Facultad de Humanidades fue la unidad electa para esta medida. Se programaron clases públicas, presentaciones de trabajos finales, obras de teatro, charlas, proyección de cortos, debates y actividades de extensión.

Entre las acciones previstas, mencionó un espacio de discusión sobre el rol de la universidad pública, intervenciones artísticas como la presentación del coro universitario en la plaza San Martín y actividades culturales como candombe y música en vivo. Además, las actividades serán transmitidas por streaming con el objetivo de ampliar el alcance de la convocatoria.

“El objetivo es dar visibilidad a que la lucha universitaria no ha cesado”, afirmó el decano, quien subrayó que, pese a las dificultades, las universidades continúan funcionando. “No se ha dejado de dictar clases, de hacer investigación y extensión, pero hay un deterioro de las condiciones laborales que a la larga va a afectar la calidad de la formación”, concluyó.

Fuga de cerebros

Uno de los efectos directos de esta situación es la migración de profesionales hacia otros ámbitos laborales. Garrido explicó que a nivel nacional ya se registra una “pérdida importante de trabajadores” que abandonan la universidad para buscar mejores condiciones, incluso en el exterior. En el caso de la facultad que dirige, confirmó que el año pasado se registraron al menos dos renuncias de docentes que optaron por otros destinos laborales.

Este fenómeno impacta de manera directa en la calidad del sistema. “Si no hay buenos salarios, si no tenés becas para la investigación, si no tenés financiamiento para proyectos, todo eso genera un impacto directo en las carreras docentes y en el semillero de investigadores”, sostuvo. En ese sentido, también mencionó el desfinanciamiento de organismos como el CONICET, el INTA y el INTI, que articulan con las universidades.

El deterioro también alcanza a las condiciones edilicias y al funcionamiento general de las instituciones. Garrido indicó que el contexto actual afecta tanto el dictado de clases como el desarrollo de tareas de investigación y extensión, y advirtió que la crisis “viene impactando fuertemente en el sistema nacional de educación universitaria pública gratuita y de calidad”.

En paralelo, la situación económica de los estudiantes refleja el mismo escenario. Si bien el ciclo lectivo comenzó recientemente, el decano señaló un aumento en la demanda del comedor universitario y de albergues. “Eso da cuenta de un deterioro de las condiciones sociales y económicas”, explicó, y agregó que hoy la mayoría de los alumnos debe trabajar para sostener sus estudios. “Ya no son estudiantes que trabajan, sino trabajadores que estudian”, resumió.

Para finalizar, Garrido señaló que durante el año se implementarán una combinación de estrategias que incluyen paros, clases públicas y modalidades virtuales para garantizar la continuidad académica. “Hay una intención de contener a nuestros estudiantes y que pueda haber continuidad en la formación, pero sin dejar de protestar”, señaló.

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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024

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