Talleres pegó un golpe fuerte en el mercado de pases del fútbol femenino argentino. Sumó a sus filas a Yamila Rodríguez. La delantera de 28 años y habitué a las convocatorias de la Selección Nacional concreta su regreso a la Argentina, después de cuatro temporadas fuera entre España y Brasil. Nacida en Posadas, Misiones, Rodríguez vuelve con una trayectoria cargada de títulos, experiencia internacional y una exposición que la convirtió en una de las figuras más reconocidas de la disciplina.
Yamila se suma a las ‘Matadoras’ tras rescindir contrato con Gremio, club con el que conquistó la Copa Gaúcha 2025. Antes había vestido las camisetas de Palmeiras y Santos, además de haber tenido una primera experiencia internacional en 2018, cuando partió hacia Santa Teresa Badajoz, en España. El recorrido acumulado le da a Talleres una futbolista con experiencia internacional, títulos, recorrido en la Albiceleste y una personalidad capaz de ocupar el centro de la escena.

Jugadora con trayectoria
Su historia comenzó en Huracán de Posadas. Allí apareció la pelota como una forma de vida y también como una puerta hacia un sueño que tenía nombre propio: Boca.
Antes de cumplir los 18 años dejó su ciudad natal para probarse en el club que su madre, María, le había enseñado a amar. La prueba terminó con una camiseta azul y oro, y aquella adolescente misionera empezó a construir una carrera que la llevaría hasta la elite del fútbol argentino. En 2016 llegó a las ‘Gladiadoras’; dos años después apareció la oportunidad de viajar a España, aunque la adaptación resultó difícil y el regreso a Boca llegó apenas seis meses más tarde. Aquella experiencia breve también formó parte de una trayectoria marcada por la búsqueda, el aprendizaje y una ambición persistente. El regreso a Boca abrió la etapa más importante de su carrera en el fútbol argentino. Rodríguez se transformó en una delantera decisiva, con velocidad, gambeta, potencia y una relación natural con el arco. En marzo de 2019 quedó inscripta en la historia de las ‘Gladiadoras’: Boca disputó su primer partido oficial en La Bombonera y ella convirtió el primer gol de una mujer en el mítico estadio.
Ese mismo año, el fútbol femenino de Boca ingresó en la era profesional y Rodríguez estuvo entre las 18 jugadoras de la institución que firmaron su primer contrato. En enero de 2021 fue titular en la final ante River, convirtió uno de los siete goles del equipo (un potente remate al ángulo) y formó parte del plantel que quedó en la historia como campeón inaugural de la etapa profesional. En Boca también obtuvo títulos de Primera División en 2020, 2021 y 2022, además de la Superfinal 2021.
El salto individual llegó acompañado por la Selección. Sus actuaciones la llevaron a convertirse en una pieza habitual de la Albiceleste y a recibir reconocimiento internacional. En 2022 fue nominada a los Globe Soccer Awards y apareció entre las futbolistas más destacadas de aquella votación. El dato permite dimensionar la magnitud de una carrera que, desde Posadas, pasó por Boca, España, Brasil y la camiseta argentina.
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Goleadora con potrero
Hay una imagen que resume parte de Yamila Rodríguez: la pelota cerca del botín, la cabeza levantada y el cuerpo preparado para encarar. Su juego tiene guapeza y atrevimiento. La gambeta aparece como recurso permanente y el arco como destino.
Su juego convive con una fuerte personalidad. Pelo teñido, sus tatuajes y sus referencias personales forman parte de una identidad que cultiva con naturalidad. En una de sus piernas lleva tatuado el rostro de Diego Armando Maradona y, también, de Cristiano Ronaldo, uno de sus grandes ídolos. También tiene a Bob Esponja entre sus diseños y ha elegido distintos colores para su cabello a lo largo de los años.
Las redes sociales se convirtieron en otro escenario de su vida pública. Allí recibió críticas, respondió a periodistas, dirigentes y colegas y atravesó episodios que ampliaron la conversación alrededor de su figura. Uno de los momentos más intensos llegó durante el Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, cuando debió salir públicamente a pedir que cesara el hostigamiento relacionado con una vieja declaración sobre CR7 y Lionel Messi.
“Soy más de Cristiano que de Messi”, le dijo hace algunos años a un medio español. Esa declaración, los odiadores de las redes sociales se la recuerdan una y otra vez cuando buscan atacarla o ensañarse con ella. Incluso, una vez, ante la multiplicación del acoso, ella publicó en Instagram una imagen de Messi y Ronaldo abrazados con un mensaje que comenzaba: “Por favor basta, no la estoy pasando bien”. Luego preguntó “¿en qué momento dije que soy Anti Messi? Dejen de decir cosas que yo NO dije porque de verdad la estoy pasando mal”.

Otra controversia surgió después de que publicara una fotografía con la camiseta del colombiano Sebastián Villa, en un contexto marcado por una denuncia de violencia de género contra el futbolista. Las críticas llegaron desde distintos sectores.
A pesar de las críticas que le llegaron de todos lados, nunca reculó. “Los problemas personales que tenga el jugador me excluyen”, señaló y se mantuvo firme en su postura.
Esa personalidad también se forjó a partir de golpes deportivos. En 2019 había quedado fuera de la lista definitiva para el Mundial de Francia después de integrar la preselección de 26 futbolistas. El corte significó una herida profunda y también funcionó como impulso. Rodríguez encaró un proceso de reacondicionamiento físico, fortaleció su mentalidad competitiva y volvió a crecer hasta transformarse en una de las figuras principales del fútbol femenino argentino.
Cuatro años después llegó otra oportunidad mundialista. Jugó tres partidos en la Copa del Mundo que se disputó en Oceanía.
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‘Matadoras’
Talleres incorpora a una futbolista que conoce el peso de los grandes escenarios. Su incorporación representa una apuesta deportiva y también un acontecimiento para la disciplina.
Y, como si fuera poco, en las últimas horas el conjunto albiazul también cerró la incorporación de Eliana Stábile, una de las futbolistas más experimentadas del país y habitual integrante de la selección argentina.
La lateral izquierda, de 32 años y con pasos por River y Boca, fue mundialista con la Selección Argentina en Francia 2019 y Australia-Nueva Zelanda 2023. Posee más de 60 presencias con el seleccionado mayor.
