La investigación por la muerte de Isabella, la nena de 2 años fallecida en Villa Gesell, sumó ayer un testimonio que podría complicar el futuro de la mamá y de su expareja. Es que Rocío, la hija mayor de Lucía Sosa, declaró de manera voluntaria ante la Fiscalía y, según su abogada, reconstruyó un entramado de abusos, violencia y maltratos que excede el expediente por la muerte de la niña y abre la puerta a nuevas investigaciones.
La joven, de 19 años, compareció durante más de tres horas ante el fiscal Juan Pablo Calderón. Llegó acompañada por su hermano Lucas y por la abogada Erika Agnes Hooft Suárez, quien al finalizar la audiencia describió la declaración como uno de los relatos más duros que escuchó en su carrera.
“No alcanza la imaginación para todo lo que contó”, graficó la letrada a PERFIL.
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Rocío no solo reveló detalles de su relación su madre sino que acusó a Héctor Picart, expareja de Lucía Sosa, de haberla abusado sexualmente cuando tenía entre 6 y 7 años, durante una de las revinculaciones judiciales con su madre.
La joven explicó que ya había contado lo sucedido dentro del ámbito familiar, pero aclaró que nunca se impulsó una denuncia penal.
De acuerdo con la abogada, Rocío sostuvo que su mamá estaba presente durante ese episodio. “Lucía estaba ahí… guiaba el abuso”, aseguró Hooft Suárez al reconstruir el contenido de la declaración prestada ante el fiscal.
La denuncia por el ataque sexual ahora deberá remitirse a la Justicia de Mar del Plata, ya que, según explicó la letrada, los hechos habrían ocurrido en esa jurisdicción.
Lucía Sosa había sido investigada años atrás por la muerte de otras dos bebés: Candela (6 meses) en 2013 y Jazmín (11 meses) en 2018. En el primer caso la causa se archivó y en el segundo hecho fue absuelta.
“Es muy clara y muy veraz”. La abogada destacó especialmente la forma en que declaró la joven. Explicó que, a diferencia de su hermano Lucas –quien también declaró días atrás–, Rocío mantuvo un relato sereno, pero firme. “Es muy clara y muy veraz. Su relato es más claro que el agua”, sostuvo al describir la audiencia.
Según explicó, la joven pidió espontáneamente declarar después de que el caso volviera a cobrar notoriedad tras la muerte de Isabella.
La audiencia comenzó cerca de las 10.30 y concluyó alrededor de la 13.30. Durante ese tiempo, Lucas también amplió algunos aspectos de su propio testimonio ante el fiscal Calderón. La abogada destacó el compromiso del funcionario judicial con la investigación.
Lo que viene. El relato de Rocío no sería el último. Hooft Suárez confirmó que todavía restan declarar dos hermanos menores, de entre 14 y 15 años, quienes convivieron durante más tiempo con Lucía Sosa y Héctor Picart.
La abogada contó que pudo reunirse con ellos luego de la audiencia y aseguró que los encontró “muy asustados”, aunque con intención de declarar. Según dijo, ambos manifestaron temor hacia Picard.
“Lo que han vivido esos dos chicos… no sé con qué se va a encontrar el fiscal. Yo nunca escuché una atrocidad de esta manera”, expresó.
Incluso aseguró que los menores presentan secuelas físicas compatibles, según su relato, con años de violencia.
Nuevas acusaciones. Mientras la investigación por la muerte de Isabella avanza hacia una posible recalificación por homicidio, la declaración de Rocío también podría dar origen a nuevas causas por presuntos abusos y maltratos.
La letrada explicó que parte de esos hechos deberán investigarse en Mar del Plata por una cuestión de competencia territorial y consideró que algunos expedientes archivados podrían reabrirse a partir de los nuevos testimonios.
Respecto del futuro procesal de Lucía Sosa, Hooft Suárez fue categórica. “Mi sensación es que Lucía no va a salir más”, dijo tras la audiencia con el fiscal.
Sin embargo, aclaró que hoy su mayor preocupación está puesta en otra persona: “Más me preocupa Picart porque este tipo está suelto”.
Cómo avanza la causa
L.N.
La causa se inició a fines de julio, después de la muerte de Isabella, la beba de 2 años que fue trasladada de urgencia al Hospital Municipal de Villa Gesell. Según la versión que Lucía Sosa les brindó a los médicos, le había dado una mamadera con leche a la niña y luego fue a bañarse. Al regresar, aseguró haberla encontrado desvanecida sobre la cama y pidió ayuda para trasladarla al centro de salud.
Los profesionales intentaron reanimarla durante aproximadamente una hora. Antes de iniciar las maniobras de RCP extrajeron una sustancia de las vías respiratorias de la menor, que ahora será sometida a peritajes para determinar si efectivamente se trataba de leche. Luego la intubaron y le colocaron una sonda nasogástrica, aunque no lograron revertir el cuadro y la niña falleció.
Con el avance de la investigación, Lucía Sosa fue detenida y esta semana compareció ante el fiscal Juan Pablo Calderón, aunque se negó a declarar. ellas las de dos de sus hijos mayores.