Vera Cirkovic y la belleza de lo subversivo: “La rebeldía de los poetas malditos nos mantiene despiertos”

gigjageir_e8160ev0
8 Min Read
Vera Cirkovic y la belleza de lo subversivo: “La rebeldía de los poetas malditos nos mantiene despiertos”

Hay un París de postal, luminoso y complaciente, que la industria cultural suele exportar en bucle. Y hay otro París: el de los callejones oscuros, los deseos prohibidos, la transgresión y la poesía que quema. A este último es al que decidió mudarse la cantante Vera Cirkovic con su nuevo espectáculo, Escombros de un Vampiro Sideral, que se presentará el viernes 22 de mayo a las 20:30 en la Fundación Beethoven (Av. Santa Fe 1452, CABA). Creado originalmente en la Ópera Nacional de Montpellier e ideado en la mismísima París junto a la escenógrafa y directora de arte Oria Puppo, el espectáculo llega adaptado especialmente para el público argentino. 
La propuesta entrelaza los versos de Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud y Paul Verlaine con la música del compositor Henri Duparc y, fundamentalmente, las partituras de Léo Ferré, el genio anarquista de los años ’50 que vistió con acordes las letras de estos poetas malditos. Para el público local, la puesta sumará estrofas, voces y palabras en castellano que funcionarán como un faro entre espectros fantasmales y “flores del mal”.

El quiebre con el molde clásico

Tras una extensa y consolidada carrera interpretando ópera en los escenarios más importantes del mundo, Cirkovic sintió la necesidad visceral de rebelarse contra los encasillamientos. “Estaba aburrida del estereotipo de la canción francesa como se ve acá. Al ser francesa en un país extranjero, un poco te reducen a que te propongan cantar a Piaf, la chanson tal como se espera. Yo quería salir de eso”, confiesa la artista. La llave para esa liberación la encontró en su propia formación y en una obsesión de larga data: la potencia de Léo Ferré. “Descubrí que Ferré es un compositor de ‘melodía francesa’ a la altura de Debussy, Ravel o Fauré. Decidí liberarme del marco del género clásico, hacer mía esta obra fascinante y ser la primera mujer en cantarlas”, explica en una entrevista exclusiva. 
Para lograrlo, Vera se apoyó en los arreglos y la dirección musical de Pedro Giorlandini, en colaboración con el compositor Murci Buscayrol, logrando “sonidos cinematográficos” que construyen un colchón sonoro contemporáneo, donde conviven la técnica lírica con estéticas cercanas al punk, el rock y lo gótico. “Aproveché toda mi formación clásica, del fraseo, de la manera de decir. Yo trabajé con maestros que habían trabajado con Debussy y me enseñaron que había que saber decir la palabra antes de cantarla. Pero la música de Ferré es un quiebre, nos permite entrar en la ‘estética de lo feo’ que querían estos poetas. Ya no se habla solo de la belleza o la juventud, se tocan temas más terribles y no tan complacientes. Modificar mi voz, no hacerla bella automáticamente para cantar ese texto, es mi forma de rebeldía“, define taxativamente la intérprete, quien además asumió la dirección general y la creación de los videos de la obra.

Los escombros, el vampiro y el espacio sideral

El singular título de la obra no es casual. Nació en pleno confinamiento pandémico y funciona como una mamushka de significados. “Estábamos en plena pandemia cuando preparaba el proyecto para la Ópera de Montpellier. Había una sensación de prohibido, de escombros. El vampiro tiene mucho significado; de hecho, uno de los temas principales se llama Metamorfosis de un vampiro, un poema muy conocido de Baudelaire que es una metáfora de la enfermedad o del amor imposible. Y ‘sideral‘ porque esa sola palabra para mí es como el asombro, lo desconocido”, detalla la cantante. Aquí la entrevista completa:

Esto no les gusta a los autoritarios

El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.

Al unir a los tres autores, Cirkovic encuentra un hilo conductor que desafía la linealidad del tiempo. Define a Baudelaire como el “padre” de esa literatura oscura inspirada en Edgar Allan Poe; a Verlaine como el alma conflictiva; y a Rimbaud como “el más terrible de todos, un niño tremendo de la poesía con un entendimiento muy surrealista”. A través de 12 poemas emblemáticos, el espectáculo propone un tiempo circular: “Algo que empieza y nunca termina, y nunca terminó de empezar”. A diferencia de las producciones operísticas tradicionales, donde el intérprete está estrictamente condicionado por la visión ajena, en Escombros de un Vampiro Sideral la libertad creativa fue total. “Acá somos Oria Puppo y yo construyendo un mundo nuestro”, celebra Cirkovic, quien además incursionó en la dirección audiovisual proyectada en la sala.

Un puente entre generaciones y culturas

Al pensar en el público que se acercará a la Fundación Beethoven, la directora imagina un abanico diverso, unido por una sensibilidad común hacia la literatura existencialista y oscura. “Quisiera que esté la gente que considera a esta poesía como un templo y la valora a través del recuerdo, porque siempre hubo una gran conexión entre Francia, los poetas franceses y la Argentina. El público que lee a Alejandra Pizarnik ama a Rimbaud o a Antonin Artaud; es una cadena infinita de gente conectada a lo mismo”, analiza.
Sin embargo, su mayor expectativa está puesta en los jóvenes, recordando el impacto que la obra tuvo en las funciones escolares que brindó en Francia. “Ellos son particularmente sensibles a estos textos porque están hechos por gente de su edad: Rimbaud escribió toda su obra entre los 16 y los 20 años. Los adolescentes sienten que habla de ellos, de su propia rebeldía”, explica la artista, y concluye con una profunda reflexión sobre el paso del tiempo: “Mucha gente lee esta poesía de joven y, al hacerse adulta, se olvida completamente de esa realidad. Benditos son los que no se olvidan, porque esta rebeldía, esta forma de decir ‘no’ a lo establecido, es lo que nos mantiene despiertos y capaces de seguir adelante con proyectos jóvenes. Es como el retrato de Dorian Gray: hay una imagen de belleza inmensa y quizás adentro están todas las cicatrices, todo lo turbio. Un blanco y negro que se mezcla constantemente”. Encontrá acá más info sobre las entradas.

Share This Article
Leave a Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *