La argentina Lorena Basso fue elegida presidenta de la Federación Internacional de Semillas (ISF, por sus siglas en inglés), y es la primera mujer en liderar esta organización global y centenaria que representa a esta agroindustria desde 1924.
El congreso mundial que se realizó esta semana en Lisboa, Portugal, reunió a más de 1.300 participantes y representantes de más de 80 países vinculados a esa actividad global.
La empresaria, tercera generación de una compañía semillera familiar, se desempeñaba hasta ahora como vicepresidenta de la entidad, cargo para el que había sido electa en 2024 tras haber ocupado previamente la posición de segunda vicepresidenta entre 2022 y 2024. Sucede al empresario indio Arthur Santosh Attavar.
Al respecto de su asunción, Basso expresó: “Ser la primera mujer en desempeñarse como presidenta de ISF significa muchísimo para mí. Este momento no es solamente mío: representa también el apoyo y la confianza de muchas personas de Argentina, de América Latina y de toda una industria que me acompañó a lo largo del camino.”
Basso tuvo un rol destacado al frente de la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) entre 2019 y 2023. Su llegada a la presidencia de la ISF representa una oportunidad estratégica para dar mayor visibilidad internacional a la industria semillera argentina y fortalecer la participación del país en los debates globales sobre innovación, producción y seguridad alimentaria.
“Estamos aquí porque creemos que las semillas importan. Nuestro trabajo tiene impacto en los productores, en los sistemas alimentarios, en la innovación, en la resiliencia climática y en las futuras generaciones. Porque, al final, todo puede resumirse en tres palabras: la semilla es vida”, finalizó la flamante presidenta de ISF.
Durante el congreso se desarrollaron espacios de negocios, reuniones institucionales y paneles técnicos en los que especialistas de todo el mundo abordaron los principales desafíos de la producción global de alimentos, el desarrollo de nuevas variedades y el futuro de sectores como la floricultura.
Entre los ejes centrales del encuentro se destacaron el desarrollo de variedades adaptadas al cambio climático y la incorporación de nuevas tecnologías aplicadas al mejoramiento vegetal. Herramientas como la biotecnología, la edición génica, el mejoramiento convencional, la gestión de datos y la inteligencia artificial fueron señaladas como fundamentales para obtener semillas con mejores rindes, mayor sanidad y más calidad en el producto final.
Asimismo, el contexto geopolítico internacional atravesó gran parte de la agenda del sector. Las tensiones globales y los conflictos bélicos fueron identificados como factores que impactan sobre los costos de producción, los insumos y la logística, generando nuevos desafíos para las empresas semilleras de todo el mundo.
La ISF es una organización no gubernamental sin fines de lucro que representa los intereses de la industria mundial de semillas y promueve el desarrollo de sistemas regulatorios que favorezcan la innovación, el comercio internacional y el acceso a nuevas tecnologías aplicadas a la producción agrícola.