El conjunto Sangre Paiubrera, oriundo de Mercedes, Corrientes, celebró más de 22 años de trayectoria con un recital en el Auditorio Montoya. El público posadeño y delegaciones del interior de Misiones acompañaron una velada de música, baile e identidad litoraleña, cuyas entradas se vendieron a través de Ticket Misiones.
Sangre Paiubrera hizo bailar y cantar al público posadeño durante el recital que brindó este viernes en el Salón Auditorium del Instituto Montoya. El conjunto oriundo de Mercedes, Corrientes, presentó “La Noche de Oro del Chamamé” ante seguidores de la capital provincial y de distintas localidades del interior de Misiones.
Las entradas para el espectáculo se comercializaron a través de Ticket Misiones. La convocatoria reunió a chamameceros de Posadas, Puerto Rico, Eldorado, Montecarlo, 25 de Mayo y otros puntos de la provincia, quienes acompañaron con aplausos, cantos y baile una presentación atravesada por la identidad cultural del Litoral.

El repertorio combinó canciones reconocidas por los seguidores del grupo, composiciones propias y temas preparados especialmente para el encuentro con el público misionero. Sobre el escenario estuvieron Luis Cañete, Alberto Martínez en bajo eléctrico, Nahuel Leiva en primera guitarra y voz, Mario Cuenca en acordeón de tres hileras y Juan Ramírez en guitarra y voz. También participaron músicos invitados de Posadas.
Cañete destacó el significado de presentarse nuevamente en la provincia. “Estamos muy contentos de traer nuestro chamamé de Corrientes, de la ciudad de Mercedes, que tiene que ver un poco con nuestra historia, que tiene que ver con el canto con fundamento desde la memoria, pero también con mucha esperanza, así que feliz de estar en Posadas, de estar en Misiones compartiendo con tantos amigos”, expresó.
Sangre Paiubrera cuenta con más de dos décadas de recorrido por escenarios del nordeste argentino, otras regiones del país y naciones limítrofes. La actuación en el Montoya formó parte de la celebración de ese camino artístico.
“Se da en el marco de la celebración de más de 22 años de Sangre Paiubrera en los escenarios del nordeste, sobre todo del país, pero también en muchas regiones como el centro y de países limítrofes, y con ganas de decir que más allá del tiempo, nuestro chamamé tiene que ver no solamente con la identidad heredada, sino con este tiempo nuevo”, afirmó el cantante.

El conjunto consolidó una propuesta ligada al chamamé, la memoria popular y el paisaje correntino. Su nombre remite a Payubre, antigua denominación de la ciudad de Mercedes, y al arroyo que atraviesa esa zona cercana a los Esteros del Iberá. Esa pertenencia territorial también aparece en sus letras y en la forma de interpretar el género.
Al definir qué representa el chamamé en su vida, Cañete sostuvo: “Raíz profunda podría ser, una raíz profunda. A mí me gusta decir que no somos nacidos en maceta, que tenemos una raíz profunda y eso es el llamado que sentimos nosotros para poder convidar, por decirlo de alguna manera, lo que somos”.
Durante el recital sonaron temas como “El Negro” y “La Flor”, además de composiciones propias como “Mala copia” y “¿Qué pasó y por qué?”. Esta última ocupa un lugar especial dentro del repertorio por su contenido vinculado con la memoria, las raíces y la identidad de la agrupación.

La banda también adaptó parte de la presentación para el público local. “Por supuesto que agregamos a nuestro repertorio genuino cosas para poder cantarle a Posadas, a Misiones, así que feliz por eso”, indicó Cañete.
La propuesta de Sangre Paiubrera reivindica al chamamé como una expresión que atraviesa las fronteras provinciales y forma parte de una región con una fuerte presencia histórica y cultural guaraní.
“Nosotros venimos a reivindicar lo que se declaró hace unos años como patrimonio inmaterial de la humanidad, el chamamé, y también a contextualizar que no solamente es de los correntinos, sino de una amplia región guaranítica que tiene a Misiones como protagonista, sin lugar a dudas”, señaló.

La relación del conjunto con el público misionero comenzó en 2008, cuando realizó una de sus primeras presentaciones en Eldorado. Desde entonces, la agrupación regresó en diferentes oportunidades y construyó vínculos con músicos, organizadores y seguidores de toda la provincia.
“La verdad que de mil maravillas. Tenemos grandes amigos, ese es nuestro mayor patrimonio. Venimos a Misiones desde el 2008, la ciudad de Eldorado fue la primera que nos recibió, pero a Posadas también en varias ocasiones, así que feliz de tener esta oportunidad”, recordó Cañete.

El músico también se refirió a la identidad que reconoce en el público provincial. “Tiene toda la energía que tiene la naturaleza, los paisajes de Misiones. Hay una identidad muy fuerte del misionero, del guaraní, que se manifiesta, por supuesto, en su naturaleza, pero por sobre todas las cosas en el corazón de su gente”, manifestó.
La respuesta del público acompañó esa conexión durante toda la noche. Las canciones fueron coreadas y numerosas parejas bailaron frente al escenario, en una velada que reunió música, tradición y sentimiento litoraleño.

Con su presentación en el Instituto Montoya, Sangre Paiubrera celebró más de 22 años de trayectoria y renovó su vínculo con Misiones. La comercialización de las entradas a través de Ticket Misiones permitió acompañar la convocatoria de un espectáculo que reunió a seguidores del chamamé de distintos puntos de la provincia.