En la víspera de una nueva conmemoración del 25 de Mayo, la interna en el poder libertario sumó un capítulo de máxima tensión política. La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, recurrió a sus redes sociales para emitir un sugestivo mensaje abogando por la “fortaleza, unidad y paz“, aunque evitó mencionar directamente al Tedeum oficial en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, ceremonia clave a la cual fue deliberadamente excluida.
“Bajo la mirada de la Virgen, le pedí que cuide a nuestra Patria y que fortalezca nuestra fe en tiempos difíciles, encontrando, bajo su amparo, fortaleza, unidad y paz”, escribió la titular del Senado.

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En su publicación recordó además su reciente visita a la Basílica María Auxiliadora y San Carlos, el templo donde fue bautizado Papa Francisco y al que definió como un lugar “de esplendor único”.
“El día del aniversario del fallecimiento del Papa Francisco estuve presente para honrar su memoria”, escribió Villarruel. Y agregó: “Él siempre recordó con afecto ese templo ligado a los primeros años de su vida cristiana”.
El mensaje apareció pocas horas después de que trascendiera que la vicepresidenta no había sido invitada a participar del Tedeum que encabezará Milei junto a su Gabinete este lunes a las 10 de la mañana. Desde el entorno más cercano a Villarruel confirmaron la exclusión: “Las invitaciones las cursa la Secretaría General a través de Ceremonial. Le llegó a otros senadores, pero no a la presidenta del Senado”.
Ante la previsible polémica, el Arzobispado de Buenos Aires se apuró a tomar distancia del conflicto, aclarando de forma institucional que la conformación de la lista de invitados depende exclusivamente del Poder Ejecutivo.
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Esta es la primera vez que la vicepresidenta no formará parte de la comitiva del Tedeum desde la asunción de La Libertad Avanza; el año pasado, a pesar de que el quiebre ya era evidente y el presidente Javier Milei evitó saludarla, la formalidad institucional se había preservado. La ausencia de Villarruel rompe con la tradición. Históricamente, presidente y vicepresidente participan juntos del Tedeum patrio, una de las ceremonias más importantes del calendario político y religioso argentino.
Desde la Casa Rosada nunca ocultaron el malestar con esa estrategia. En distintas entrevistas públicas, Milei llegó a calificar a su vice como “traidora”, aunque aclaró que nunca le pidió la renuncia y sostuvo que seguirá formando parte del Gobierno “hasta que ella lo decida”.
La organización del Tedeum quedó en manos de la Secretaría General de la Presidencia, conducida por Karina Milei, una de las figuras de mayor influencia dentro del esquema presidencial y protagonista central de la creciente distancia con Villarruel.
GD / EM