En el marco del lanzamiento de Bioespacio 2026, una iniciativa que promueve la educación ambiental y el desarrollo de proyectos sustentables en escuelas misioneras, una experiencia concreta de economía circular cobra protagonismo: el trabajo de la cooperativa de Reciclaje y Reutilización Nueva Esperanza, dedicada a recuperar, reparar y dar nueva vida a residuos electrónicos.
Patricia Altamirano, integrante de la cooperativa Nueva Esperanza, explicó que el eje del trabajo está puesto en evitar que los aparatos en desuso terminen en basurales y, en cambio, transformarlos en recursos útiles. “Recibimos todo lo que es artículos electrónicos que estén completos. Vemos qué problema tienen, se reparan y una parte vuelve a ser donada, mientras que otra se utiliza para sostener el funcionamiento de la cooperativa”, detalló.
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El circuito comienza con la recolección de estos residuos, que se realiza tanto en el taller como a través de recorridas semanales. “Algunas personas acercan los equipos, pero también hacemos puerta a puerta tres veces por semana”, señaló Altamirano.
La variedad de elementos que reciben es amplia: desde computadoras hasta electrodomésticos del hogar. Sin embargo, los equipos de informática son los que predominan en el volumen total. En ese sentido, remarcó la importancia de que la comunidad adopte prácticas responsables: “Invitamos a quienes tengan un electrónico guardado a que no lo tiren en cualquier lugar. Estos aparatos no deben terminar en un basurero, porque no es su destino”.
El impacto del trabajo ya es significativo. Según estimaciones de la cooperativa, a lo largo de su trayectoria lograron recolectar más de 7.000 dispositivos electrónicos. Muchos de ellos fueron recuperados y reintegrados a la comunidad, especialmente a través de donaciones.
El proyecto comenzó en 2019 como una iniciativa independiente y, tras varios años de trabajo, en 2023 obtuvo la matrícula nacional que formalizó la creación de la cooperativa. Actualmente, el espacio está integrado por ocho personas que se organizan en distintas tareas y jornadas laborales.
El taller funciona en el barrio Don Pedro, donde además de reparar equipos, se consolida una propuesta que combina inclusión social, cuidado ambiental y generación de trabajo.
En articulación con programas como Bioespacio, la cooperativa Nueva Esperanza se posiciona como un actor clave en la promoción de la economía circular en Misiones, demostrando que el reciclaje no solo reduce el impacto ambiental, sino que también puede convertirse en una herramienta de transformación social.
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— misionesonline.net (@misionesonline) October 31, 2025