Edgardo Franco, atleta de Azara, logró un destacado octavo puesto en la 50° edición de los 10K Fiestas Mayas. El corredor, quien representó a Misiones, completó la carrera con un tiempo de 30 minutos y 6 segundos, un registro muy cercano a su objetivo de bajar los 30 minutos.
El atleta participó en la competencia, que reunió a 15 mil corredores de Argentina, Uruguay y Brasil, en medio de una compleja situación personal. Franco, junto a otros 130 compañeros del aserradero Linor, donde trabajaba en Azara, se quedó sin empleo y hace dos meses no cobra su salario.
“Era una semana muy difícil para mí, para poder viajar y estar esa semana con mis compañeros y pasando una situación muy difícil. La verdad que no tenía muchas ganas de viajar porque tengo familia, tengo un nene, es complicado por ahí en la situación que estamos pasando hace dos meses que por ahí que no estamos cobrando”, relató en Fórmula Tuerca, programa del stream de Misiones Online y Radio Libertad.
A pesar de las dificultades, Franco recibió el apoyo de su familia y compañeros, quienes lo alentaron a participar. “Gracias a mi familia, a los compañeros ahí que me empujaron, ‘Andá, andá’, y me iban a estar esperando. La verdad que me sentí rebien en la carrera”, afirmó.
Además, el corredor expresó su emoción por competir en una prueba que siempre admiró: “Una experiencia muy linda para mí, porque siempre lo miraba años atrás esa carrera y estar sentado en la carpa elite con los mejores corredores es algo muy hermoso. Uno lucha tanto para poder estar ahí”.
El desarrollo de la carrera y futuros desafíos
Franco analizó su rendimiento en la competencia y recordó una experiencia reciente en Brasil. “Estaba bien. Por ahí, una semana anterior fui a correr una media maratón en Brasil, que no me fue muy bien. Me sentí mal en el kilómetro, iba tercero, en el kilómetro nueve sentí un dolor en el estómago. Me fue mal y por ahí tenía un poco de miedo en esos 10 mil metros, que por ahí aparecía ese dolor nuevamente o no”, comentó.
Sin embargo, en los Fiestas Mayas la situación fue diferente: “Me sentí muy bien. Los primeros 5 kilómetros corriendo por debajo de tres, el kilómetro, pasando en 14:47 los 5 mil metros y tratando de cuidarme un poco también para lo último, porque a veces uno sale muy rápido y después empieza a pasar factura arriba”.
El tiempo de 14:47 en los primeros 5 mil metros representa un avance significativo para Franco. “Muy bien, muy bien. Yo estaba pasando en 15, 15 y pico en los 5.000. Y pasé en 15:47 los 5.000 ahí. Calculo que si eran por ahí me gustaría este año también correr un 5.000 metros para ver si puedo romper el récord de los 5.000”, aseguró.
El atleta reconoció la falta de experiencia en la distancia de 10 mil metros: “Falta experiencia también correr porque son, a mí me dio 10 mil metros 50 metros. Por ahí uno hace un poco de zigzag o hace la retoma muy abierto a las curvas o algo, ahí te roba, me robó 8 segundos en esos 50 metros. Entonces, por ahí falta un poquito más de experiencia en correr y cómo correr para que te dé los 10 los 10 exactos”, explicó.
Los próximos desafíos para Franco incluyen el Cross Country nacional en Balcarce y una posible participación en los 10.000 metros de Rosario, donde ya corrió en febrero. “Me invitaron a la reunión para que vaya y bueno, estamos viendo si podemos ir y ojalá que podamos estar ahí”, dijo sobre la carrera en Rosario.
Impacto laboral en el rendimiento deportivo
La situación laboral actual de Franco afecta directamente su preparación y participación en competencias. “Se me complica muchísimo ahora. La verdad que es por ahí trato de sacar fuerza de todos lados. Por ahí no demostrándole a la familia, pero se me complica un montón por el tema del para poder viajar, los gastos, por ahí el tema de la alimentación. En estos casos para poder correr bien y estar bien, tenemos que estar bien alimentados y se me complica un montón y ojalá que aparezca otro trabajo”, manifestó.
Actualmente, Franco cuenta con el apoyo de la marca Fila, que le provee indumentaria. “Ahora estoy con Fila, que me está acompañando. Me saco un peso encima también del tema económico de comprarme indumentaria para entrenar, para correr”, destacó.
Por otro lado, el atleta se mostró optimista en lograr su objetivo de bajar los 30 minutos en los 10K. “Quedaron contentos con el 30:06. Creo que ya vamos a bajar los 30”, afirmó.
A pesar de las adversidades, Franco mantiene su compromiso con el deporte. “Estoy entrenando bien. Esta semana por ahí medio desanimado un poco. Pero ojalá que se pueda solucionar, conseguir otro trabajo y que pueda seguir compitiendo, que es el deporte que amo y me gusta mucho y sé que puedo dar mucho más y representar a mi provincia, que siempre siempre quiero hacerlo y conseguir un trabajo y no irme lejos tampoco para poder trabajar, como muchos misioneros se están yendo por ahí a Brasil o a otras provincias. La idea es de conseguir un otro trabajo”, concluyó.