El avance de las importaciones a través del régimen de puerta a puerta, que el Gobierno flexibilizó la semana pasada, tiene tal magnitud que en los últimos años los precios de electrodomésticos y ropa caigan hasta 57%. Y el ingreso de este tipo de mercadería ya representa el 40% de las ventas de juguetes, electrónicos, ropa, decoraciones y amoblamientos en los shoppings.
A esas conclusiones legó un informe de la consultora Analytica, que indicó que en términos macro las importaciones de este tipo aún son una porción menor del total de los ingresos de bienes al país (1,8% del total y 13,5% de bienes de consumo). De todas formas, plantearon que “su incidencia es mucho mayor cuando se analiza la competencia directa con determinados sectores del comercio y la industria”.
También señaló que, durante el primer semestre de este año, las importaciones vía courier se ubicaron como la cuarta categoría de productos más relevante de la entre los del Mercosur, solo por detrás de los porotos de soja, los automóviles de baja cilindrada y los productos inmunológicos.
Detrás de ese fenómeno aparece un fuerte crecimiento de las compras desde el exterior. En junio ingresaron al país mercaderías por US$ 125 millones mediante el régimen de courier, un incremento interanual del 73,8% que marcó un nuevo máximo histórico. En el acumulado del primer semestre, las importaciones alcanzaron US$ 643 millones, un 104,2% más que en igual período del año pasado.
Analytica vinculó ese hecho a distintos elementos: un dólar calmo, la recuperación del salario al ser medido en moneda norteamericana y a la flexibilización del régimen de importaciones implementada por el Gobierno.
La semana pasada el Gobierno equiparó las condiciones operativas del Correo Argentino con las de los couriers privados, mediante una simplificación de los trámites y una ampliación de la franquicia libre de tributos, que pasó de US$50 a US$400 por envío, con un límite de cinco operaciones anuales.

Además, se mantuvo la posibilidad de realizar compras de hasta US$3.000 abonando los aranceles correspondientes y se eliminaron los límites de valor para las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas a través de servicios postales, una medida que, según Analytica, facilita las ventas al exterior de emprendimientos que no cuentan con estructuras tradicionales de comercio exterior.
“La otra cara de este proceso es el deterioro de los sectores que compiten directamente con las importaciones. Las compras puerta a puerta desvían parte de una demanda ya afectada por el estancamiento de los ingresos reales y del crédito al consumo, profundizando la caída del sector retail”, analizó la consultora.
El informe aclara que “sería incorrecto atribuir este deterioro exclusivamente al crecimiento de las importaciones puerta a puerta”, ya que la debilidad de la demanda interna continúa siendo el principal condicionante para el comercio. Sin embargo, agrega que las compras vía courier “actúan como un factor adicional que intensifica la competencia” en determinados segmentos del consumo.
Como consecuencia de esa combinación de menor demanda y mayor competencia, las ventas de los rubros más expuestos muestran caídas. De acuerdo con el trabajo, entre enero y mayo las ventas reales de indumentaria, electrónica y decoración descendieron 4,8% interanual en los shoppings y 5,2% en supermercados, mientras que frente a 2023 las bajas alcanzan 12,3% y 23,5%, respectivamente.
Puesto en otras cifras, el informe reveló que lo que se importa mes a mes a través de los servicios postales representa en torno al 40% de lo que se vende en indumentaria, artículos deportivos, electrónicos, amoblamientos, decoración y juguetes en los más de 70 centros comerciales (más de 6.000 negocios) que releva el Indec en la encuesta de centros de compras de todo el país. En 2024 esa proporción era menor al 10%.
Para Analytica, el avance de las importaciones también tuvo un efecto sobre los precios. La mayor competencia contribuyó a que los electrodomésticos sean hoy un 57% más baratos que el promedio de la economía y la indumentaria un 42% más barata en términos relativos, aunque advierte que este beneficio convive con mayores dificultades para los sectores productivos que compiten con esos bienes importados.