Con apenas 11 años, la futbolista posadeña Ginha María Lenguaza dio un paso trascendental en su carrera al convertirse en nueva jugadora de River Plate. Tras superar una exigente prueba en la que participaron alrededor de 50 jóvenes de distintos puntos del país, la misionera fue seleccionada para integrar la categoría Sub-12 del club de Núñez, donde comenzará a disputar la competencia oficial.
La futbolista misionera Ginha María Lenguaza, de 11 años, fue incorporada a River Plate luego de superar con éxito una prueba realizada en el River Camp, en la que participaron unas 50 jugadoras provenientes de diferentes provincias argentinas. Tras atravesar las distintas etapas de evaluación, la joven quedó entre las elegidas y firmó con el club de Núñez para integrar la categoría Sub-12.

Nacida en Posadas, Ginha se desempeña como delantera y volante por izquierda, posiciones en las que se destacó desde sus primeros años en el fútbol. Con esta incorporación comenzará una nueva etapa deportiva vistiendo la camiseta de River y participando de la liga oficial en las divisiones formativas de la institución.
Hasta concretar este importante paso, la futbolista jugaba en el club La Rambla de Posadas, donde llegó hace aproximadamente un año y medio. Sin embargo, su vínculo con el fútbol comenzó mucho antes. A los cinco años inició su formación en el club Coliseo y posteriormente continuó su desarrollo en la escuelita de Bartolomé Mitre.

Durante gran parte de ese recorrido compartió entrenamientos y partidos con equipos integrados por varones, una experiencia que, de acuerdo con su familia, resultó clave para fortalecer sus condiciones futbolísticas, adquirir mayor competitividad y consolidar su crecimiento dentro de la cancha desde muy temprana edad.
El camino que la llevó a River Plate comenzó de una manera inesperada. Un buscador de talentos radicado en Estados Unidos conoció la historia deportiva de Ginha a través de una publicación periodística y decidió contactarse con su familia para conocer más sobre su desempeño.
Luego de solicitar videos y fotografías de la joven futbolista, el cazatalentos viajó personalmente hasta Posadas para observarla en acción durante los entrenamientos. En un primer momento, la familia recibió el contacto con cierta desconfianza, pero la visita permitió confirmar la seriedad de la propuesta y abrió la posibilidad concreta de realizar la prueba en River.
Finalmente, Ginha viajó a Buenos Aires para participar de la evaluación en el River Camp, donde compitió junto a unas 50 jugadoras de distintos puntos del país. Su rendimiento convenció a los entrenadores del club, que decidieron incorporarla a la categoría Sub-12, convirtiéndola en una de las nuevas promesas de las divisiones inferiores del fútbol femenino de River Plate.



