El conflicto en el aserradero Linor, ubicado en Azara, continúa y al respecto el secretario general del SOIMP, Agustín Báez, confirmó que el sindicato acompaña a los empleados en la vigilia que mantienen dentro del predio y explicó que ya realizaron presentaciones judiciales para impedir el retiro de maquinaria.
“Entendíamos que esta intención de la empresa de querer vaciar mientras les mandaba a los trabajadores de vacaciones o mientras no estaban en sus puestos trabajando, realmente nos muestra la clase de empresarios que tenemos”, sostuvo Báez.
El dirigente gremial aseguró que los trabajadores lograron detectar el retiro de máquinas y evitar que continuara el vaciamiento. Según relató, tres equipos ya habían sido retirados y otros estaban a punto de salir del establecimiento cuando un empleado alertó a sus compañeros.
“Si pasaba un día más no quedaba nada. Ellos tienen el transporte dentro del predio de Linor, así que tenían todas las condiciones para poder vaciar la empresa de manera rápida”, afirmó.
Báez explicó que el sindicato trabaja junto a abogados y que solicitarán la presencia de una escribana para realizar un inventario completo de los bienes del aserradero. El objetivo es preservar los activos ante un eventual proceso de indemnización.
En ese marco, confirmó que el propietario de Linor les comunicó que no continuará con la actividad, aunque hasta el momento los trabajadores no recibieron telegramas de despido.
“Mientras no haya ninguna notificación, los trabajadores tienen que seguir presentándose a trabajar. No hay nada escrito que diga que hay una desvinculación”, remarcó.
“Lo de Linor era mala administración”
Durante la entrevista, Báez diferenció la situación general que atraviesa la forestoindustria misionera de lo que ocurría particularmente en Linor. Reconoció que el sector enfrenta problemas por la caída del consumo, la apertura de importaciones, el atraso cambiario y los altos costos de producción, aunque insistió en que el caso del aserradero de Azara tenía características distintas.
“El contexto económico está repercutiendo en la forestoindustria, eso es claro. Pero lo de Linor era una mala administración”, sostuvo.
Según explicó, la empresa mantenía un importante nivel de producción y comercialización, con exportaciones a Brasil y una cartera de clientes consolidada. Incluso, afirmó que uno de los sectores del aserradero proyectaba incorporar más personal por el aumento de pedidos.
“Si vos en el día sacabas 28 camiones de pallet, ¿dónde iba todo eso? Vos no los regalabas. Era impresionante el movimiento que había dentro de esa empresa”, expresó.
El dirigente sindical también relató que la firma había planteado semanas atrás una propuesta para reducir salarios y suspender beneficios laborales con el objetivo de continuar operando.
“Querían que el 70% de los trabajadores siga trabajando con un 20% menos del sueldo. Además, los que tenían licencia médica no iban a cobrar. Literalmente les decían: ‘Si estás enfermo y no querés perder el día, vení a trabajar’”, denunció.
Impacto social en Azara
Báez remarcó que el cierre de la empresa no solo afecta a los empleados directos, sino también a toda la economía local de Azara.
“Cuando cierra una empresa se ve afectado el almacén del barrio, el transporte y cualquier servicio. Hoy los únicos que se están solidarizando con esta gente son los vecinos de Azara”, señaló.
En paralelo, cuestionó duramente al dueño de la firma, identificado como Lorenzo, y aseguró que la empresa mantenía deudas con la obra social de los trabajadores.
“No aportaba a la obra social y cuando había un problema de salud de un trabajador o de su familia, la cobertura médica la terminábamos afrontando nosotros junto al sindicato”, afirmó.
Finalmente, el secretario general del SOIMP advirtió sobre el deterioro de la situación laboral y económica del sector maderero y rechazó que el caso Linor sea utilizado para justificar futuros congelamientos salariales en las negociaciones paritarias.
“El trabajador no llega a fin de mes. La única economía que podemos explicar es la del bolsillo. Si no llegás, no le podés decir a la gente que la economía está funcionando”, concluyó.