Por primera vez en sus 18 años de historia, Biofábrica Misiones cerró un balance con resultado positivo. El dato marca un hito para la empresa pública de base tecnológica y abre una nueva etapa en la consolidación de la biotecnología como herramienta estratégica para el desarrollo productivo y económico de la provincia.
Al respecto, el presidente de Biofábrica Misiones, Federico Miravet, destacó que este resultado representa “una señal política, productiva y tecnológica”, y sostuvo que demuestra que “la biotecnología puede ser sustentable, generar valor y ocupar un lugar real dentro de la economía misionera. Durante muchos años se pensó a la Biofábrica como una inversión estratégica de largo plazo. Hoy podemos empezar a mostrar que esa inversión también puede traducirse en sustentabilidad económica”, afirmó.
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En este marco, Miravet explicó que el resultado positivo es consecuencia de un proceso de ordenamiento interno y fortalecimiento de las distintas líneas de trabajo de la empresa. Un proceso que tuvo su foco en la producción, las ventas y en que cada área entienda para qué produce y hacia dónde va.
En ese sentido, remarcó que Biofábrica cuenta con una sólida capacidad técnica y científica, integrada por laboratorios, viveros, profesionales y protocolos desarrollados a lo largo de los años, y que el desafío actual es conectar ese conocimiento con una estrategia de gestión eficiente y sostenible.
Además de consolidar sus líneas comerciales, la empresa continúa sosteniendo programas de acompañamiento al sector productivo y a los municipios.
Entre ellos, la entrega de plantines a productores y productoras, acciones de embellecimiento de accesos urbanos y el programa “Producir con Bioinsumos”, que combina la entrega de Mihoba con capacitaciones destinadas a establecimientos educativos, cooperativas y familias productoras.
“Todo esto se realiza sin costo para los beneficiarios, pero con mucha responsabilidad, porque detrás hay trabajo, inversión y planificación”, explicó.
Respecto al potencial económico de la empresa, Miravet identificó tres ejes principales: la producción vegetal de alta calidad genética y sanitaria; el desarrollo de bioinsumos para promover sistemas productivos más sustentables; y los servicios biotecnológicos vinculados al diagnóstico molecular, certificación genética, investigación aplicada y transferencia de conocimiento.
“La biotecnología viene a potenciar al agro. Misiones tiene biodiversidad, producción agrícola, universidades, talento joven y políticas públicas orientadas a la innovación. Todo eso puede convertirse en un ecosistema biotecnológico con enorme potencial”, sostuvo.
El titular de Biofábrica también subrayó el rol central del equipo humano en este proceso. “La innovación real ocurre cuando hay conocimiento, compromiso y capacidad de resolver problemas. Eso en la Biofábrica existe, y es uno de sus mayores activos”, expresó.
En relación al futuro de la empresa, adelantó que el objetivo es consolidar las líneas de negocio, ampliar mercados, fortalecer el desarrollo de bioinsumos y proyectar productos, servicios y conocimiento hacia otros mercados regionales e internacionales.
“Misiones puede ser una provincia líder en biotecnología aplicada. No desde el discurso, sino desde la producción, la investigación, el empleo calificado y la innovación concreta”, afirmó.
Finalmente, Miravet resumió este momento institucional como “la demostración en números de una visión que se sostuvo durante años: que la biotecnología es una herramienta real de desarrollo para Misiones.
Después de 18 años, una empresa pública misionera logró ordenar sus cuentas, producir mejor, vender más y demostrar que la innovación también puede dar ganancias”, concluyó.

