“Nos anestesiaron”. La frase del intendente de Villa General Belgrano, Oscar Santarelli, sintetizó uno de los debates más crudos que hoy atraviesa a los municipios cordobeses: qué cosas del modelo económico de Javier Milei llegaron para quedarse y cuáles deberán corregirse para evitar un desgaste social más profundo.
En una mesa política que reunió a 19 representantes del interior provincial en Goulú, los intendentes coincidieron en algo incómodo pero inevitable: el equilibrio fiscal dejó de ser una bandera partidaria para convertirse en una obligación de supervivencia. El problema, admiten, es cómo sostenerlo mientras aumentan la desocupación, la demanda social y los reclamos vecinales.
“El superávit fiscal va más allá de cualquier color político y es lo más sano para el país. El tema es saber cómo se consigue ese objetivo”, planteó Santarelli. Aunque reconoció logros macroeconómicos del Gobierno nacional, advirtió que “la gente tiene que ver la luz al final del túnel” y cuestionó que la administración libertaria “no incorpora a la gente” dentro del esquema de ajuste.
Ranking de intendentes: Córdoba los prefiere peronistas y solo un libertario entró en el top 10
La intendenta de Río Primero, María Ángeles Arneudo, compartió esa mirada y sostuvo que “hay que sostener esos objetivos pero con la gente adentro”, al cuestionar los recortes en áreas sensibles como salud, educación y asistencia social.
Desde Villa Allende, Pablo Cornet defendió parte del rumbo económico y consideró que muchos de los actuales costos responden a problemas heredados. “Hay que revisar gastos y seguir bajando costos”, afirmó, aunque pidió no subestimar el respaldo social que todavía conserva Milei. Más pesimista fue el intendente de Malagueño, Marcos Fey, quien aseguró que “este modelo no va a soportar mucho más” y remarcó que la principal preocupación que hoy escuchan los municipios es la desocupación.
Tasas municipales en el ojo de las críticas
En paralelo, otro de los ejes calientes del encuentro giró alrededor de las tasas municipales y el financiamiento de los gobiernos locales. Allí aparecieron diferencias y hasta pases de factura entre intendentes. Luis Quiroga, de Mina Clavero, reclamó una discusión más profunda sobre la distribución de recursos provinciales y criticó la discrecionalidad en la asignación de fondos. “En Córdoba tienen la bolsita de caramelos y los reparten dependiendo la cara del cliente”, lanzó.
La frase encontró rápida respuesta de Fey, quien defendió los mecanismos de distribución actuales y recordó que los datos de coparticipación son públicos y transparentes a través de CiDi. Pero Quiroga insistió: “No es cuestión de verlo, sino de cómo llega”.
En medio de la discusión, algunos intendentes reconocieron que los municipios se transformaron en la primera ventanilla de contención frente al retiro del Estado nacional. “Lo que no hace Nación, nos golpean la puerta al municipio. Lo que no hace la Provincia, también”, resumió el intendente de La Calera, Fernando Rambaldi.
La discusión escaló cuando empresarios y productores —ahora convertidos en intendentes— cuestionaron el peso de las tasas municipales sobre la actividad privada. Daniel Turina planteó que para muchos emprendedores “pagar impuestos y tasas municipales es una locura”, mientras que Nicolás Filoni, intendente de Oncativo, respondió que las tasas deben sostenerse siempre que exista contraprestación de servicios y remarcó: “Nunca cuestionarlas, siempre defenderlas”.
Rubén Dagún, de Almafuerte, salió en defensa de los municipios: “No damos sólo ABL. Damos más de 70 servicios y hoy casi todo el abecedario. Si una empresa se instala en una localidad, también recibe infraestructura, seguridad y calidad urbana”.
Milei y sus políticas llegaron para quedarse
La intendenta de Anisacate, Natalia Contini, aportó una de las definiciones más políticas del encuentro. “Mucho de lo que implementó Javier Milei va a quedar, porque ningún político podrá volver a cargar al ciudadano con el lujo de la política”, afirmó. Aunque también cuestionó tanto la caída de fondos nacionales como el vínculo entre la Provincia y los intendentes: “Es verdad que el Gobierno provincial lleva a los intendentes como ovejas”.
A lo largo del intercambio apareció una idea transversal: los municipios sienten que administran cada vez más demandas, pero con menos herramientas. “Todos coincidimos en que somos administradores de pobreza”, reconoció Rambaldi y pidió dejar de ser “hipócritas defendiendo al populismo”.
A la hora de los postres, Santarelli lanzó una pregunta que quedó para profundizar en un próximo almuerzo: “Les pregunto a todos los que están en la mesa ¿Qué opinión tienen de los 15 millones de pobres menos que hay? ¿Ustedes perciben esa caída en sus pueblos?”. La próxima edición de Mesa Chica iniciará con ese disparador.
Los invitados
Pablo Cornet, Villa Allende
Fernando Rambaldi, La Calera
Marcos Fey, Malagueño
Daniel Haniewicz, Monte Cristo
Natalia Contini, Anisacate
Nicolás Filoni, Oncativo
María Ángeles Arneudo, Río Primero
Oscar Santarelli, Villa General Belgrano
Pablo Alicio, La Cumbre
Diego Viano, Luque
Luis Quiroga, Mina Clavero
Miguel Calderón, San Agustín
Franco Cingolani, Matorrales
Mariano Boterro, Calchín Oeste
Rubén Dagún, Almafuerte
Ramiro Brondino, Colonia Videla
Gerardo Sicarelli, Miramar
Daniel Turina, Capilla del Carmen
Elias Balduzzi, Costa Sacate
Martín Gonzalo Roland, secretario de Gobierno de Pozo del Molle