La Armada Argentina atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia con una seguidilla de malas noticias que preanuncian que, como parte del plan motosierra, el gobierno de Javier Milei anule incluso hasta capacidades operativas centrales de la fuerza.
Con aval del Presidente, pero en la mira del ministro desregulador Federico Sturzenegger -que en reuniones con militares ha dicho que con la tecnología que hay en el mundo y la cooperación de Estados Unidos, la Armada no necesita ni barcos ni aviones-, se le aplicó a la fuerza de mar un recorte de fondos entre 11.800 y 27.000 millones de pesos en el Presupuesto 2026; se le quieren sacar las escuelas de instrucción naval y quitarle áreas superpuestas con la Prefectura Naval Argentina, la fuerza rival.
La semana pasada se anunció el retiro definitivo de cinco aviones Super Étendard Modernisé comprados en 2018 por el gobierno de Mauricio Macri a Francia, los que nunca estuvieron en capacidad de volar, pero que tampoco lograron readaptar. Ahora, el Gobierno de Javier Milei decidió cerrar y desmantelar la emblemática Base Aeronaval de Punta Indio, partido y localidad costera en el noreste de la provincia de Buenos Aires. La base fue creada en 1925 y es conocida como la escuela de los pilotos aeronavales, es decir, cuna de la aviación naval. Pero al mismo tiempo fue ideada como un lugar estratégico de control y vigilancia hacia el Río de la Plata y la salida del 80% del comercio nacional por la Hidrovía.
Clarín accedió a un duro documento interno que alerta que el traslado de capacidades y personal a Bahía Blanca provocará la pérdida de habilitaciones técnicas, experiencia acumulada y autonomía para mantener operativa la flota aeronaval. También advierte por un aumento de los costos y una eventual caída en la disponibilidad de aeronaves.
El informe movilizó al intendente de Punta Indio, el peronista David Angueira, cuando fue notificado de la medida este jueves en una reunión con el contraalmirante de las Fuerzas Armadas Enrique Olivero y el Jefe de Base Mariano Rivolta.
Tanto el intendente como el gobernador Axel Kicillof ahora rechazan el Plan Dédalo, nombre que el ministro de Defensa, Carlos Presti, hombre de Karina Milei, le puso al cierre de la Base, que dejará sin trabajo a cientos de familias que viven alrededor de su funcionamiento. Este jueves se espera una movilización al Ministerio de Defensa de la Nación, según información aún a confirmar, aunque el cierre y desmantelamiento ya está confirmado por el Gobierno nacional para fines de 2027.
El Plan Dédalo fue presentando por las resignadas autoridades de la Armada como un traslado a Bahía Blanca de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima y la Escuela de Aviación Naval para un “un proceso de modernización y optimización de recursos”. Pero en el pueblo consideran que las tierras, muy valiosas, serán puestas a la venta en un plan de negocio Inmobiliario.
El informe reservado de la Armada Argentina encendió una luz de alerta sobre las consecuencias que tendría el cierre y traslado de capacidades del Taller Aeronaval Punta Indio (TVPI). Sostiene que la decisión no implica solamente mudar personal y actividades a Bahía Blanca: advierte que puede significar la pérdida de capacidades técnicas críticas para la seguridad y la operatividad de las aeronaves de la Armada.
La “Evaluación de impacto por traslado operativo de la EA1V y la ESAN a Bahía Blanca y pérdida de capacidad técnico-operativa del TVPI”, dice que el cese de las operaciones del taller afecta directamente la aeronavegabilidad continuada y la seguridad operacional. La advertencia central es que el cierre del taller supone la desaparición de un activo considerado estratégico. “No representa un mero cese de actividades logísticas”, señala el informe, sino la “disolución de un activo estratégico crítico”.
Una muy importante fuente consultada sostuvo que, aunque el traslado es decisión tomada, hay una gestión del intendente Angueira con el apoyo de la Libertad Avanza local, y con el beneplácito de una parte de la Armada para intentar revertir la situación. Pero esta fuerza está dividida internamente. Y el jefe de la misma, Juan Carlos Romay, está en una situación de mucha presión por la magnitud del ajuste.
En la Armada dicen que no se puede concentrar dos bases en una, o sea Punta Indio y Bahía Blanca porque un eventual conflicto externo, un ataque por ejemplo, precisaría nuevamente de las dos bases. El poder aeronaval del país estaba dividido hasta ahora entre las bases de Punta Indio; la Base Aeronaval Comandante Espora (BACE), cerca de Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires; la Base Aeronaval Almirante Zar (BAAZ), en Trelew, Chubut; y la Base Aeronaval Río Grande (BARG), Tierra del Fuego. Se supone que están desplegadas en el litoral para tener el poder de fuego dividido. No hay ningún avión de combate para la Armada hoy, aunque tampoco para la Fuerza Aérea hasta que no estén totalmente operativos los F-16.
El informe sobre el golpe estratégico que representa el cierre de Punta Indio coincidió con el duro diagnóstico que hizo a su vez almirante retirado Jorge Enrico, titulado “La decadencia de la Armada Argentina”.
Es otro diagnóstico muy duro, que sorprendió y enojó a Presti, un teniente general que decidió ser ministro sin pedir su retiro: Enrico sostiene con autoridad que la Armada está atravesando una pérdida progresiva de capacidades operativas, que ya no sería solamente un problema presupuestario sino una degradación de su capacidad para defender el Atlántico Sur.
Los puntos centrales son de su trabajo son el cierre de Punta Indio; la pérdida de capacidad aeronaval con el pase a reserva de la Escuadrilla Aeronaval Antisubmarina y la baja de los Super Étendard/SEM, sin un reemplazo equivalente. Según Enrico, eso afecta las capacidades de combate, vigilancia y guerra antisubmarina. Dice que con la compra de 4 aviones P-3C Orion a Noruega no alcanzan por sí solos.
Dice que los patrulleros OPV comprados a Francia no son suficientes para controlar el mar argentino: y cuestiona que cuatro patrulleros oceánicos clase Bouchard puedan cubrir adecuadamente una Zona Económica Exclusiva de más de un millón de km², debido a sus limitaciones de velocidad y poder de fuego. También sostiene que drones y helicópteros livianos no sustituyen determinadas plataformas especializadas. Dice que el problema del personal es grave por la pérdida de los cuadros especializados.
Los bajos salarios y la falta de horas de vuelo están empujando a personal capacitado hacia el retiro o el sector privado, sostiene. Para luego aclarar que el problema no sería solamente de material. Cuando una fuerza deja de volar, entrenar y mantener determinados sistemas, pierde la capacidad humana y la doctrina necesaria para recuperarlos rápidamente, insistió.
Cuentan que el almirante Romay convocó a Enrico tras la difusión de su duro diagnóstico en medio del malestar del Ministro Presti, al comando de una cartera cuya doctrina reivindica Presidencia pero concesiones a la hora del ajuste.