Bibliotecas populares alertan por la derogación de los precios uniformes en los libros: “Argentina prácticamente lidera en la cantidad de librerías por habitante en Latinoamérica”

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RP
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Bibliotecas populares alertan por la derogación de los precios uniformes en los libros: “Argentina prácticamente lidera en la cantidad de librerías por habitante en Latinoamérica”

El Gobierno nacional impulsa la derogación de la ley 25.542, que desde 2001 fija un precio uniforme de venta al público para los libros en todo el país, a través de un proyecto presentado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. La iniciativa, que ya fue incluida en la Ley Bases sin éxito, preocupa al sector editorial y a las bibliotecas populares. Norberto Rivas, integrante de la Biblioteca Popular 2 de Abril de Posadas, dialogó con el programa de streaming Sala Cinco, transmitido por Misiones Online, y advirtió sobre el impacto que esta medida tendría en el acceso a la lectura, en la supervivencia de las librerías y en la diversidad cultural.

El precio único y las experiencias internacionales

La ley 25.542, sancionada en 2001, establece un sistema de precio único para la venta de libros, con el fin de proteger a las pequeñas librerías y editoriales. Norberto Rivas recurrió a la experiencia de otros países para explicar el riesgo de abandonar esa regulación. “Inglaterra, por ejemplo, casi llegó al 50%, y nosotros estamos yendo en contra del mundo. Ahora España, este año, en el 2026, está fomentando la lectura e implementó lo que llaman ‘Leer es un derecho’. Mirá lo fuerte que es ese mensaje. Y nosotros con esto estamos yendo completamente en contra de lo que el mundo predica, y Argentina es uno de los países en el mundo que se siente privilegiado por la cantidad de librerías que tenemos”, sostuvo.

El integrante de la Biblioteca 2 de Abril aportó datos concretos sobre la densidad de librerías en el país. “Buenos Aires es la ciudad donde más librerías por habitante existe. 25 librerías por cada 10.000 habitantes. No existe en todo el mundo”, afirmó. A nivel regional, la diferencia también es notable, según Rivas. “Y a su vez, Argentina, dentro de Latinoamérica, cada 29.000 habitantes tenés una librería. En contra, por ejemplo, de Colombia, 108.000 habitantes o Brasil, 98.000 habitantes. O sea, Argentina prácticamente lidera en la cantidad de librerías por habitante en Latinoamérica y, bueno, Buenos Aires en el mundo”, señaló.

El impacto en las bibliotecas populares

Si bien Argentina cuenta con una gran cantidad de librerías, la derogación de la ley de precios únicos golpearía directamente a las bibliotecas populares, que dependen de la compra de ejemplares a precios accesibles. Norberto Rivas expresó su preocupación en nombre de ese sector. “Es muy preocupante. Nosotros como bibliotecas populares, me tomo el atrevimiento de poder hablar en nombre de ellas, nos vemos muy dañados en esto si llegara a progresar la derogación porque va a llegar el momento que no vamos a poder conseguir los títulos que los usuarios quieran leer”, dijo.

En la misma línea, detalló cómo el programa de subsidio Libro % de la CONABIP se volvería insuficiente. “La CONABIP subsidia el 50% del valor del libro. Ahora bien, si el libro vale, por decirte, $5.000, nosotros pagaríamos $2.500. Ahora, con esta desregulación, el libro puede valer $10 mil o $15 mil. Se te va para arriba, claro. En vez de comprar, te termina perjudicando igual a pesar de ese 50% que tienen cubierto”, explicó.

Rivas advirtió que la actualización de las colecciones será muy difícil para las bibliotecas. “A las bibliotecas populares pongámosle activistas culturales, porque nosotros pregonamos la lectura, que toda la gente pueda tener un libro en la mano. Ahora se nos va a poner muy difícil tratar de conseguir textos actualizados con la desregulación”, manifestó.

El número real de bibliotecas populares es mucho mayor al registrado, señaló. “Dentro de la CONABIP estamos las bibliotecas populares. Eso exige hasta ahora una normativa en la cual tenés un montón de reglas que tenés que cumplir. Y más o menos habrán entre 600 a 700 bibliotecas en todo el país que están registradas, pero somos muchísimas más. Acá en Misiones nomás”, agregó.

Incluso en el seno del propio Gobierno nacional, la medida genera interrogantes, según Rivas. “También la gente de CONABIP, que pertenece al Gobierno nacional, mostró su preocupación por la derogación de esta ley. Es más, dentro del gabinete nacional se mostró una preocupación porque estamos bien, no sé cuál es el problema, porque Argentina, como decía, lidera prácticamente en todo el mundo en la cantidad de librerías por personas”, afirmó.

La situación es especialmente delicada en provincias como Misiones, con una riqueza cultural destacada. “Misiones, por ejemplo, que nosotros difundimos libros, es muy rica en muchas cosas: personajes mitológicos, flora, fauna. Única prácticamente en el país. Y hoy por hoy estamos bien, tratamos de comprar, tratamos de mantener con las ayudas que recibimos, pero es una incertidumbre terrible de ir a buscar un título y no saber qué precio va a tener. Porque antes tenías un tope, y podías vender a esto. ¿Y hoy? No, si esto llega a prosperar, no sé cómo va a ser, sinceramente”, sostuvo.

Las bibliotecas populares incorporaron formatos digitales, aunque el papel sigue siendo su esencia, advirtió. “Si bien nosotros nos adaptamos también, tenemos libros digitales, tenemos los códigos QR que estamos en todos lados, pero pregonamos la lectura en papel. Lo que va a pasar es que vamos nosotros, como bibliotecas populares, a estar totalmente desactualizados”, advirtió.

El peligro para las librerías y la diversidad cultural

El impacto de la medida se extiende más allá de las bibliotecas, alcanzando a las librerías de barrio y a la diversidad cultural. Rivas describió el escenario que se vislumbra para esos comercios. “El hipermercado, captando clientes, baja el precio de los libros y te vende carne, papas, lo que sea. Que no es la actividad que nosotros hacemos. ¿Qué significa eso? Que vos vas y comprás un texto de menor valor y las librerías no van a poder vender, las librerías chicas, las librerías de los barrios, y van a empezar a cerrar. Lamentablemente van a empezar a cerrar”, advirtió.

Otra consecuencia grave sería el control de las grandes plataformas sobre los contenidos, alertó Rivas. “Vas a leer lo que yo quiero que vos leas. Y ese es el peligro”, aseguró. La medida afectaría a toda la cadena: escritores, editoriales y puntos de venta, recordó. “Afecta al escritor, al editorial, inclusive a las librerías chicas, y la verdad que pregonamos y ojalá los senadores y nuestros diputados no lo aprueben”, señaló.

Para Rivas, la lectura es un elemento central de la vida de las personas, más allá del mercado. “Lo valioso que es que la gente lea. O sea, si tomamos esto como un comercio nada más, estamos mal, estamos muy mal porque yo creo que la lectura sana, la lectura cura, y mucha gente se apega a la lectura para pasar sus últimos días, por ejemplo, o su tiempo”, sostuvo.

Las bibliotecas, además, cumplen una función social clave en los barrios, añadió. “Es uno de los espacios, las bibliotecas, donde aparte de difundir la lectura, se sabe la situación del barrio, contiene al barrio, tiene un montón de actividades y hoy por hoy nos vamos a encontrar que nuestros estantes van a estar totalmente desactualizados y no vamos a poder conseguir los libros si se llega a desregular esto”, manifestó.

Falta de explicación y reclamo a los legisladores

Ante este panorama de incertidumbre, Norberto Rivas reclamó a los legisladores una explicación sobre los fundamentos de la desregulación. Admitió que no encuentra una razón válida para aplicarla. “Sinceramente desconozco. Ahora bien, cuando vos desregulás una ley, buscás el beneficio en otro lado. En esta no”, dijo.

El entrevistado atribuyó la iniciativa a una postura ideológica del Gobierno sobre la fijación de precios. “La cuestión fundamental se hace hincapié en el precio y que no puede ser, no existe, no hay que tener fijación de precio, tiene que fluctuar. Tiene que ver con el dogma que pregonó el Gobierno nacional”, afirmó.

Rivas lanzó un desafío directo a los legisladores nacionales: que expliquen los motivos de una medida tan perjudicial. “Me gustaría sentarme con algún diputado, algún senador nacional para que me explique cuál es el motivo de desregular esto. O sea, yo no lo entiendo. No veo por qué, si nosotros coartamos la posibilidad de que las personas accedan a títulos, no sé cuál es el beneficio. Es retroceder prácticamente”, indicó.

Finalmente, calificó la iniciativa como inentendible y propia de una intencionalidad política que perjudica a la ciudadanía. “Lisa y llanamente se reduce a eso. Termina siendo esta intencionalidad de decir, ‘Che, loco, no me alcanza con lo que hago para que ustedes la pasen mal. Voy a hacer algo más’”, dijo.

El integrante de la biblioteca concluyó que la derogación de la ley de precio único representa un retroceso cultural para el país. “Es inentendible. La verdad que sinceramente no entiendo. No sé qué pasa por la cabeza de la gente que instrumenta estas cosas, pero es muy lamentable y es un retroceso no solamente para la biblioteca, sino a nivel cultural nuestro”, concluyó.

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— misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024

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