Arapey: invierno cálido en una mini ciudad termal

Windwhistler
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Arapey: invierno cálido en una mini ciudad termal

A veces los pueblos nacen por necesidades específicas, en otras ocasiones surgen de casualidad. El caso del uruguayo Arapey, ubicado en línea directa a la represa de Salto Grande y enfrentado a la ciudad de entrerriana Concordia, tuvo una función práctica: en la década de 1940 el Instituto Geológico del Uruguay inició perforaciones en las inmediaciones del río Arapey (del guaraní “río de los camalotes”) en busca de petróleo. Tras horadar la tierra a gran profundidad, salió un líquido oscuro y festejaron. Hasta que se transformó en un intenso chorro de agua cristalina a más de 40 °C. Sí, era una vertiente termal del Acuífero Guaraní. El crecimiento de este rincón del departamento de Salto fue escaso: la intendencia construyó los primeros moteles y piscinas a partir de un comodato con el ejército, dando un uso recreativo al hallazgo. Así se trazó un predio de 250 ha que combinó complejos municipales con zonas de camping. Lo más llamativo es que la plaza central de esta mini ciudad, apenas tiene 10 cuadras a la redonda, es un circuito de piletas municipales, completamente gratuitas y hasta con toboganes. Además el camping, que admite motorhomes y tráileres, está junto al río, ofreciendo una hermosa vista. Consolidando un polo natural y relajante, el pueblo tiene una serie de casas iguales que no son de quienes las habitan, porque los terrenos y esos 98 bungalows pertenecen al dominio público: son administrados por la intendencia. Sus ocupantes, que tienen una vida muy relajada, suelen ser antiguos funcionarios o concesionarios hoteleros. También hay un complejo de cabañas para alquilar, algunos restaurantes y un polirrubro que vende desde inflables a golosinas. A partir de 2010 la oferta se diversificó, incorporando resorts de categoría internacional como Altos del Arapey All Inclusive Golf & Spa, que fuimos a conocer. Piletas termales y más El primer detalle es que, para los argentinos, es más fácil llegar a la zona que para los uruguayos. Según parece, en el país vecino los caminos no son fáciles, en cambio nosotros, en menos de siete horas de auto, llegamos desde Capital por carreteras cómodas a Concordia, cruzamos por Salto Grande y en un ratito estamos en el complejo para sumergirnos en su agua mineral caliente, que deja la piel bien lisa. Este hotel tiene apenas 13 años de existencia, ofrece una propuesta all inclusive para familias, grupos y parejas. Pero también es el sitio perfecto para alguien que viaja solo y está necesitando descansar, especialmente fuera de las vacaciones de verano o de invierno (el momento de mayor ocupación).  Allí todo es amplio, tanto el parque como las piscinas, los espacios para comer y el court de golf profesional de 18 hoyos. Por eso da para caminar mucho dentro y fuera del hotel: en un extremo está la pileta in-out enorme y en el centro del trazado hay varias piscinas recreativas al aire libre que tienen distinta temperatura. La más caliente es un enorme jacuzzi que recibe directamente el agua termal de las profundidades. A esto se suman varias áreas para comer: restaurante buffet de muy buena calidad, una gran confitería y el bar de la pileta donde se preparan tragos. Y una pequeña capilla junto al club house del golf para quien quiera hacer su boda o bautismo allí. Menú de actividades Aunque se recomienda ir a visitar el pueblo que está a cinco cuadras del complejo, no hace falta salir del hotel porque su propuesta all inclusive ofrece un compendio de actividades para todas las edades, desde yoga en los salones o afuera (según cómo esté el clima) a aquagym en la pileta. A eso se suma el préstamo de bicicletas, así como recorridos guiados o caminatas tempraneras, incluso cabalgatas bien tranquilas. Hasta tienen un cine y ofrecen distintas propuestas por la noche, como una guitarreada afuera, junto a un fogón circular para mantener caliente a la audiencia. Para los chicos tienen un área interna especial a la que le agregan entretenimiento de todo tipo a cargo de personal especializado. Además prestan juegos de mesa y, pensando en los adolescentes les dedicaron un salón con metegol, billar y mesas para compartir un plan lúdico. Este espacio, como otros de edificio, tiene hogar con la leña crepitando en invierno. Asimismo hay un completo spa cuyos servicios se pagan aparte. Panza llena… La gastronomía aquí es algo especial: el desayuno y las comidas son en modo buffet bien resuelto, con islas en las que preparan los platos en el momento. Desde pastas que cocinan frente al comensal a horno de pizzas, una parrilla muy bien surtida con achuras y verduras grilladas, y otra de pescados cocinados en el lugar junto con su acompañamiento. Por supuesto que hay una gran exhibición de ingredientes y platos salados para servirse.  Y un sector de postres variados que se complementa con tres gustos de helado que van cambiando. Todo es de primera calidad y muy sabroso. Se nota que le ponen un acento especial a la gastronomía. Además está la cafetería, que funciona todo el día y tiene dos variantes: café, té, leche y facturas especialmente a la hora del desayuno y la merienda. La otra parte es la barra de tragos que prepara un experto bartender a gusto de quien los pida. Es otro espacio amplio cerca de las piletas exteriores. Atención porque ofrecen agua termal para beber o para el termo del mate, explicando que está certificada para consumo humano. Pero como el agua termal suele producir descompostura en quien no está habituado a consumirla, es mejor pedir la embotellada para beber. El plus aquí, además de la tranquilidad uruguaya que tanto nos gusta, es que el personal es muy atento y cálido. Se puede ver a la misma persona que entrega los juegos y anota para las actividades, comandando coreografías de baile por la noche, siempre con la misma sonrisa de bienvenida.  Es una propuesta muy completa que en vacaciones llega a tener más de 500 huéspedes, por lo que recomendamos ir fuera de temporada porque lo van a disfrutar de la misma manera pero más tranquilos. Proyectan un parque acuático para dentro de cuatro años.  La habitación tiene un valor desde U$S 288 por noche, siempre all inclusive.  Otra opción en Arapey Para quienes buscan una tarifa más baja y salir a disfrutar de los lugares, ir al paseo de compras de Artigas, a una bodega o a conocer la represa de Salto Grande, está Raíces, un hotel muy cerca del parque termal municipal y con pileta propia, que se instaló renovando el antiguo alojamiento termal municipal. Su historia reciente comenzó el 14 de marzo de 2026 como un tres estrellas superior con 54 habitaciones. Tiene sala de juegos y ofrece un desayuno continental espectacular como único servicio de alimentos. Pero tienen convenio con los restaurantes de Arapey para que vayan a comer o comprar comida, llevarla al cuarto o disfrutarla en los espacios comunes. “Tenemos huéspedes que hacen picnics a la piscina o que piden que les traigan la comida”, explica el gerente de ventas de ambos hoteles Andrés Fernández. El detalle es que, como homenaje a la historia del edificio, en la sala de usos comunes dejaron un teléfono público junto a carteles viejos que quedaron de la operatoria anterior, para preservar su identidad. Es que este fue el primer hotel en Uruguay en tener una piscina termal, que se conserva aún hoy. Es pet friendly y para mayores de 15 años. Precio: U$S 90 para dos con desayuno (entre semana) y 120 en las mismas condiciones durante los fines de semana.  ¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza? Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo. 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