Bitcoin ante una nueva prueba: qué puede pasar con el precio tras el dato de inflación de EE.UU.

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Bitcoin ante una nueva prueba: qué puede pasar con el precio tras el dato de inflación de EE.UU.

Bitcoin enfrenta en las próximas ruedas una nueva prueba que llega desde Estados Unidos. La publicación del índice de precios de gastos de consumo personal (PCE), la medida de inflación preferida por la Reserva Federal, puede volver a alterar las expectativas sobre la política monetaria en un momento especialmente sensible para los mercados.

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La Fed enfrenta una combinación incómoda: el mercado laboral comienza a mostrar señales de enfriamiento, pero la inflación todavía se mantiene por encima del objetivo del 2%. En ese contexto, cualquier sorpresa en el PCE puede modificar las expectativas para septiembre y trasladarse rápidamente al mercado de bonos, al dólar y, por extensión, a Bitcoin.

Para Lacie Zhang, analista de investigación de Bitget Wallet, la clave no estará únicamente en el dato de inflación.

“Para Bitcoin, las tasas reales y los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo son las variables más importantes para observar. Cuando las tasas reales suben, aumenta el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimiento, y Bitcoin tiende a sentir esa presión”, explicó.

Por qué las tasas reales son clave para Bitcoin

La relación es directa. Si el PCE resulta más alto de lo esperado, el mercado puede interpretar que la Fed tiene menos margen para flexibilizar la política monetaria.

Eso podría derivar en rendimientos reales más altos y un dólar más fuerte, dos factores que suelen jugar en contra de los activos de riesgo.

En ese escenario, Bitcoin podría reaccionar rápidamente, sobre todo en los segmentos más apalancados del mercado.

La lectura se vuelve más compleja porque el dato de inflación llega cuando la actividad empieza a mostrar algunas señales de enfriamiento.

“El riesgo para la Fed es que la economía empiece a perder dinamismo antes de que la inflación haya regresado de manera convincente hacia el objetivo del 2%”, plantea el análisis de Bitget Wallet.

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Zhang agrega que dos lecturas de inflación más moderadas habían llevado al mercado a posicionarse para una política monetaria más expansiva, pero que un PCE subyacente más alto volvería a complicar esa lectura.

“Esa combinación mantiene plenamente abierta la posibilidad de una decisión más restrictiva en septiembre”, sostuvo.

Tres escenarios para Bitcoin

El comportamiento de Bitcoin dependerá no solamente del dato de inflación en sí, sino también de cómo reaccionen las tasas, el dólar y las expectativas sobre la Fed.

Bitcoin

1) Si el PCE sale por encima de lo esperado

Ese sería el escenario más adverso para Bitcoin en el corto plazo.

Un dato elevado podría aumentar las probabilidades de una política monetaria más restrictiva y provocar una suba de los rendimientos reales.

Si además el dólar se fortalece, la presión sobre Bitcoin podría profundizarse.

El impacto sería todavía mayor si el mercado comienza a descontar tasas elevadas durante más tiempo.

2) Si el PCE sale en línea

Un dato que coincida con las expectativas tendría un efecto mucho más neutral.

No necesariamente sería negativo para Bitcoin, porque reduciría el riesgo de una sorpresa agresiva por parte de la Fed, pero tampoco generaría por sí solo un nuevo impulso alcista.

En ese escenario, la atención volvería a factores internos del mercado cripto: los flujos hacia los ETF spot, la liquidez y el posicionamiento en derivados.

“Un dato en línea no es lo mismo que un dato inocuo”, explicó Zhang.

Según la analista, si el PCE no sorprende, el mercado seguirá pendiente de las próximas señales de la Fed, pero para Bitcoin sería “moderadamente constructivo” porque disminuye el riesgo inmediato de un giro más restrictivo.

3) Si el PCE queda por debajo de lo esperado

En principio, sería el escenario más favorable para los activos de riesgo.

Una desaceleración moderada de la inflación podría reducir los rendimientos de los bonos, debilitar al dólar y bajar las probabilidades de una suba de tasas.

Ese combo sería positivo para Bitcoin. Pero tampoco hay una lectura automática.

Si la caída de la inflación fuera demasiado fuerte y el mercado la interpretara como una señal de deterioro económico, el resultado podría ser distinto: mayor búsqueda de refugio, tensión financiera y debilidad en activos de riesgo. En ese caso, Bitcoin podría perder fuerza incluso con expectativas de tasas más bajas.

Los ETF, el otro gran sostén

Mientras el mercado espera las próximas señales de la Fed, hay otro factor que sigue teniendo peso: la demanda institucional a través de los ETF spot de Bitcoin.

En agosto, estos instrumentos registraron varios días consecutivos de entradas y acumularon cerca de US$2.000 millones, según el análisis de Bitget Wallet.

Ese flujo puede funcionar como soporte para el precio siempre que las condiciones financieras acompañen.

La dinámica es importante porque las tasas y los ETF pueden reforzarse mutuamente.

Si la inflación se modera, caen los rendimientos reales y continúan las entradas hacia los ETF, Bitcoin tendría mejores condiciones para sostener una tendencia alcista.

En cambio, una inflación más persistente, tasas reales en ascenso y salidas de los ETF podrían generar el movimiento contrario.

Liquidez y regulación también empujan al mercado

La demanda institucional no aparece aislada.

Mariquena Otermin, CMO de Bitwage by Paystand, sostuvo que la reciente suba de Bitcoin responde al regreso de la liquidez global y al ingreso de capital a través de ETF y mercados regulados.

“Después de una etapa de consolidación donde el mercado limpió la volatilidad de corto plazo, el ingreso de capital a través de los ETFs y los mercados regulados volvió a acelerarse”, señaló.

Otermin considera que, de cara al mediano plazo, las expectativas siguen siendo de estabilidad con sesgo alcista, apoyadas también en la escasez de Bitcoin y en una mayor presencia institucional.

Rodrigo Durán Guzmán, director de Comunicaciones de Notbank by CryptoMarket, coincide en que el movimiento responde a una combinación de factores.

Según explicó, entre los principales motores aparecen la mayor demanda institucional, los flujos hacia ETF, un contexto de mayor liquidez y expectativas de mayor claridad regulatoria en Estados Unidos.

La CLARITY Act como otro factor de fondo

La expectativa por una regulación más clara en Estados Unidos también forma parte del escenario.

Otermin calificó a la CLARITY Act como un “hito fundamental” por su capacidad para ofrecer un marco más predecible a la industria de activos digitales.

Durán Guzmán, por su parte, sostuvo que una mayor certeza regulatoria puede facilitar la entrada de bancos, fintechs e inversores institucionales y acelerar la integración entre las finanzas tradicionales y los activos digitales.

Trump

Ese factor suma respaldo estructural al mercado, pero en el muy corto plazo el foco vuelve a estar en la macroeconomía estadounidense.

La conclusión de Bitget Wallet es que Bitcoin no reaccionará únicamente al número del PCE.

“En última instancia, el mercado no va a reaccionar solamente al número del PCE. Va a reaccionar a la combinación entre inflación, tasas reales, dólar, crecimiento y flujos”, sostuvo Zhang.

Esa interacción será la que determine si Bitcoin puede sostener el impulso reciente o si vuelve a enfrentar una corrección.

Con los ETF actuando como soporte y la regulación aportando un marco más favorable, la variable inmediata pasa ahora por las tasas reales. Si bajan, Bitcoin puede encontrar espacio para seguir avanzando. Si vuelven a subir, el rally tendrá enfrente una nueva barrera.

lr

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