El lado B de la oratoria

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El lado B de la oratoria

Siempre que hablamos del lado B de algo hacemos mención a “eso que no se ve”. Yo haré referencia aquí a lo que no se ve en la oratoria. Más importante que el discurso o las palabras que pronuncies, es lo que te decís antes de empezar a exponer.

Las creencias limitantes actúan en transparencia; están ahí como un “parabrisas mental” que condiciona nuestras decisiones y cómo nos sentimos, pero no las vemos.

Es a través de un trabajo profundo de autoconocimiento que podemos sacarlas a la luz.

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El lado B de la oratoria

¿A qué me refiero con creencias limitantes? Son aquellas verdades que aceptamos con carácter definitivo, sin ponerlas en duda, y que nos limitan aquello que nos decimos con fuerza de verdad absoluta antes de actuar. Por ejemplo, si estoy por hablar ante un auditorio de 450 personas y antes de pasar al atril empiezo a pensar: “para qué acepté, me hubiera quedado en mi casa”, y así empezamos a autoboicotear nuestra seguridad interior.

El entrenamiento en oratoria no solo se trata de adquirir mejores técnicas para la exposición oral, sino que atiende este lado B: busca reforzar tu autoestima.

Cuando logramos incrementar nuestros recursos en este proceso previo, podemos disfrutar más, dejando atrás el miedo al ridículo o a que rechacen lo que decimos.

Cuando el ego toma la palabra, la autoconfianza sale por la puerta del fondo.

A lo largo de mis 15 años de experiencia entrenando oradores sé que es muy importante tener confianza en uno mismo y en el valor que aportará el mensaje, pero que ésto no debe traducirse en soberbia, sino en seguridad y tranquilidad para compartir las ideas de modo ordenado y claro, logrando el impacto buscado.

El lado B de la oratoria

Aquí aparece otra parte del lado B: es fundamental tener claro el objetivo para el cual tomamos la palabra. No es lo mismo comunicar algo a modo de información que querer plantear un problema para lograr que las personas accionen. Tampoco es lo mismo, en una discusión de pareja, querer tener razón que buscar una solución. La comunicación será diferente y usaremos otros recursos si buscamos un consenso. El para qué de una comunicación es clave para organizar cómo comunicarnos. Esto también es oratoria.

Sin exagerar, el 90% de los conflictos diarios tienen que ver con una mala o deficiente comunicación. Te invito a que tomes acción y aprendas habilidades de oratoria para mejorar tu día a día, lograr mejores acuerdos mediante la palabra.

¿Te gustaría saber más sobre el Curso de Oratoria 360°que he diseñado para mejorar tu oratoria? Es un curso ondemand, que podrás hacer a tu propio ritmo para disfrutar la próxima vez que hables en público.


Contacto: +54 2664619436

Mail: [email protected]

Sitio Web: www.julietaramirez.com

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