El Gobierno argentino contestó al anuncio realizado por Brasil diciendo que reducirá la representación diplomática bilateral al nivel de encargados de negocios, remarcando que se trata de una decisión tomada “unilateralmente” por la administración de Luiz Inácio Lula da Silva.

La Cancillería, encabezada por Pablo Quirno, publicó el comunicado oficial en su cuenta de X. El texto comienza diciendo: “En la tarde de hoy, el Embajador de la República Argentina en la República Federativa del Brasil fue convocado por el Ministro de Relaciones Exteriores de ese país, quien le comunicó la decisión del Gobierno brasileño de reducir el nivel de la representación diplomática bilateral al nivel de Encargados de Negocios y solicitar su regreso a la República Argentina”.
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Para luego explicar que “la República Argentina toma nota de la decisión adoptada unilateralmente por el Gobierno de la República Federativa del Brasil, y lamenta su decisión de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas”.
Y suman: “En estos últimos años, se produjeron numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países. En todos esos casos, sin excepción, la Argentina eligió no convertirlos en un incidente diplomático. Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional. Ese criterio es el que la Argentina sostiene hoy”.
El comunicado cierra con un fuerte cuestionamiento: “La República Argentina reafirma que las relaciones entre los Estados deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno. La política exterior argentina continuará guiándose exclusivamente por la defensa del interés nacional, la soberanía y el mandato conferido por el pueblo argentino”.

Cómo empezó la tensión entre Argentina y Brasil
Durante su visita a San Pablo, donde apoyó, de forma explicita, la candidatura a la presidencia de Flávio Bolsonaro, Javier Milei llamó a Lula da Silva, “ladrón, corrupto y presidiario”, y aseguró que salió de prisión “por un error administrativo”.

Como respuesta, el mandatario brasileño definió como una “payasada” la presencia de Milei en el acto del hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y advirtió que no iba a aceptar la intromisión de líderes políticos extranjeros en las elecciones de su país.
Lula ve chantaje en la expulsión de la embajadora brasileña de Estados Unidos
Tras las quejas del gobierno brasileño, Milei dio una entrevista para televisión y volvió sobre el tema: “¿Así que el señor Lula se siente muy tocado si le digo que es un chorro? ¡Si es ladrón, si fue presidiario!”
Estas palabras enfurecieron a la administración brasileña que, poco después, le entregó una nota de protesta formal al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
HM/DCQ