En el medio de la temporada de bajas temperaturas, miles de hogares argentinos utilizan el aire acondicionado en modo calefacción para climatizar los ambientes durante la noche. Sin embargo, persiste una duda frecuente: ¿es malo dormir con el aire acondicionado encendido en invierno?
La respuesta es que no necesariamente. Diversos especialistas coinciden en que el equipo no provoca enfermedades por sí mismo, pero una configuración incorrecta puede generar molestias que alteran el descanso y afectan especialmente a personas con alergias, asma o problemas respiratorios.

Entre los inconvenientes más habituales aparecen la sequedad de la garganta, la nariz y los ojos, el exceso de calor en la habitación, los despertares nocturnos por cambios bruscos de temperatura y la circulación de polvo cuando los filtros no reciben el mantenimiento adecuado.
A esto se suma un error frecuente: configurar el equipo a temperaturas demasiado elevadas. Cuando el ambiente supera ampliamente el nivel de confort térmico, el organismo puede experimentar mayor sequedad y un descanso de menor calidad. Por eso, los especialistas suelen recomendar mantener la habitación entre 19 y 21 °C durante la noche.
La clave no está en apagar el equipo, sino en utilizarlo correctamente.
Entre las principales recomendaciones de los especialistas se encuentran:
- Mantener la temperatura entre 19 y 21 °C.
- Evitar que el flujo de aire apunte directamente hacia la cama.
- Limpiar los filtros periódicamente para reducir la acumulación de polvo y alérgenos.
- Ventilar la habitación algunos minutos durante el día para renovar el aire.
- Utilizar el modo nocturno o “Sleep” cuando el equipo lo tenga disponible.
- Evitar cambios bruscos de temperatura al ingresar o salir del ambiente.
Estos pequeños hábitos permiten conservar una temperatura estable durante toda la noche sin generar un ambiente excesivamente seco o caluroso.

Cómo las marcas de aire acondicionado buscan responder a estas preocupaciones
El temor a dormir con el aire acondicionado encendido durante el invierno no pasó inadvertido para los fabricantes. En los últimos años, las principales marcas comenzaron a incorporar funciones que prometen reducir algunas de las molestias más frecuentes asociadas al uso nocturno de estos equipos.
Empresas como Samsung, LG, BGH, Carrier, Surrey, Daikin, Midea, Philco, Electrolux, Hitachi y TCL promocionan tecnologías como los modos Sleep, sistemas Inverter, sensores inteligentes y filtros de purificación como herramientas para ofrecer un descanso más confortable, mantener una temperatura estable y mejorar la calidad del aire interior.
Sin embargo, los especialistas advierten que estas funciones no reemplazan un uso adecuado del equipo. Una temperatura demasiado elevada, la falta de mantenimiento o un flujo de aire dirigido directamente hacia la cama pueden seguir provocando molestias independientemente de la tecnología incorporada.
En ese sentido, muchas de las innovaciones responden tanto a necesidades reales de confort como a una estrategia comercial para diferenciar productos en un mercado donde la eficiencia energética, el bienestar y la calidad del aire se convirtieron en algunos de los principales argumentos de venta. El mensaje que transmiten las campañas suele poner el foco en el descanso y la salud, aunque el beneficio final también depende de los hábitos de uso de cada hogar.
Entre las funciones que más destacan las marcas se encuentran:
- Modos de descanso que ajustan automáticamente la temperatura durante la noche.
- Tecnología Inverter para evitar cambios bruscos y reducir el consumo eléctrico.
- Sensores que regulan la climatización según la temperatura ambiente.
- Filtros de alta eficiencia para retener polvo y otras partículas.
- Sistemas de autolimpieza que buscan disminuir la acumulación de humedad dentro del equipo.
- Conectividad Wi-Fi para programar horarios de funcionamiento y controlar el aire acondicionado desde el celular.
En definitiva, dormir con el aire acondicionado en invierno no representa un problema para la salud cuando el equipo está bien configurado y recibe el mantenimiento adecuado.
La tecnología puede mejorar el confort y optimizar el consumo energético, pero no elimina los efectos de una mala configuración. Los especialistas coinciden en que el uso responsable del equipo sigue siendo el factor más importante para lograr un descanso saludable.
Fecha de publicación: 03/08, 7:02 am