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La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán continúa siendo uno de los principales factores de preocupación para los mercados internacionales, debido a su impacto sobre el precio del petróleo y el riesgo de una mayor volatilidad financiera.
Los inversores mantienen la atención puesta en la evolución de la crisis en Medio Oriente, mientras crecen las expectativas de que prevalezca una salida negociada que evite una escalada militar de mayor magnitud.
En Wall Street, analistas consideran que el presidente estadounidense, Donald Trump, enfrenta un escenario decisivo entre profundizar la presión militar sobre Irán o avanzar hacia un acuerdo diplomático. Esa incertidumbre se refleja especialmente en el mercado energético.
Durante la última semana, el barril de petróleo Brent llegó a superar los 100 dólares, aunque posteriormente retrocedió. Sin embargo, especialistas sostienen que los precios continúan respaldados por factores estructurales, como la disminución de las reservas mundiales de crudo, los daños en infraestructura energética rusa y las amenazas sobre rutas estratégicas para el comercio internacional.
Entre los principales focos de preocupación aparecen el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado en el mundo, y el mar Rojo, donde continúan los ataques contra embarcaciones comerciales, elevando los costos logísticos y de transporte.
En este contexto, Goldman Sachs estimó que el petróleo podría mantener gran parte de las ganancias registradas durante julio y agosto debido a la reducción de los inventarios comerciales a nivel mundial.
Mientras tanto, las gestiones diplomáticas continúan sin avances significativos. Según trascendió, Irán rechazó distintas propuestas de alto el fuego impulsadas por mediadores regionales y persisten diferencias internas dentro del gobierno iraní sobre la estrategia a seguir.
A la vez, la política exterior de Estados Unidos sumó un nuevo elemento de tensión luego de que la administración de Donald Trump condicionara un acuerdo de cooperación nuclear civil con Arabia Saudita a la adhesión del reino a los Acuerdos de Abraham.
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El comportamiento del precio del petróleo también reavivó la preocupación por la inflación global. Analistas advierten que un crudo sostenidamente elevado podría complicar los planes de los principales bancos centrales para continuar con la baja de las tasas de interés.
Por ahora, los mercados mantienen la expectativa de que prevalezca la vía diplomática. No obstante, los operadores coinciden en que cualquier agravamiento del conflicto en Medio Oriente podría provocar nuevas subas del petróleo y una mayor inestabilidad en los mercados financieros internacionales.
Fuente: ámbito