El acto por el Día de la Bandera en Rosario se convirtió en un termómetro de institucionalidad, con un gabinete formado para respaldar a Manuel Adorni y un particular operativo para evitar el cruce con Victoria Villarruel, quien confirmó que fue invitada por la provincia de Santa Fe. Tras el acto, la vicepresidenta criticó tanto al jefe de Gabinete como a los que no la saludaron.
La presencia de gran parte del Gabinete y del Presidente en el acto, en un gesto de respaldo a Manuel Adorni en medio de la causa por enriquecimiento ilícito, fue cuestionada por la vicepresidenta. “Es un acto patrio, no era un acto para apoyar a Adorni”, criticó Villarruel.
No es la primera vez que lo hace: Villarruel ya había cargado contra Adorni hace unas semanas, tras la presentación de su declaración jurada. Pero desde Rosario fue todavía más enfática. “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”, cuestionó en declaraciones a Clarín y otros medios.
Por otro lado, en distintos pasajes de los 14 minutos de discurso de Javier Milei, en los que el presidente definió a Belgrano como el “primer intelectual liberal económico argentino”, Villarruel no aplaudió. “He tratado de ser discreta, no creo que sume o no aplaudir o no rabiosamente, es un acto patrio, no un acto partidario”, sostuvo.
El “operativo” para no saludar a Villarruel

Otro de los focos de atención a partir de la presencia de la vicepresidenta fue el desaire a su figura, que pareció un operativo de Estado. “Espero que no me tape el monumento, que no se me ponga adelante, ni loca la saludo”, señaló la diputada y casi vocera libertaria Lilia Lemoine.
Sentada a unos metros Javier Milei, Villarruel estuvo en la primera fila del acto. Los organizadores la ubicaron junto a los funcionarios de la provincia. Mientras que pasillo mediante, estuvo gran parte del gabinete.
A todos esos funcionarios Milei los saludó con un beso y un abrazo hasta que llegó al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, el que estaba más cerca de Villarruel, se dio vuelta y se sentó junto al gobernador Maximiliano Pullaro y al intendente local, Pablo Javkin.
Villarruel, que suele asistir a estos actos, no se bajó pese a que Milei confirmó su presencia en Rosario. Una vez terminada la ceremonia, la vice criticó el destrato hacia su figura. “Recibimos la invitación de la Gobernación, pero igualmente yo pensaba venir igual y no creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada, es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación”, remarcó.

“Yo defiendo ante todo lo que nos une. No quiero hacer de esto un acto político, ni quiero tener ninguna otra declaración que no sea la de la unión de los argentinos y la de seguir los valores del general Belgrano”, agregó Villarruel en una improvisada rueda de prensa de la que participó Clarín.
“El acto es muy importante porque la bandera nacional es lo que nos cobija a todos, es lo que le da la identidad a nuestro país, le da la identidad a esta ciudad y representa un montón de valores: unión, trabajo, esfuerzo, libertad, honestidad”, planteó.
Antes del inicio de la ceremonia, mientras ex combatientes de Malvinas le pedían selfies a Villarruel, el diputado libertario por Santa Fe, Nicolás Mayoraz, que estaba en el pasillo, giró para darle la espalda y evitar quedar de frente a la vice.

Pero después del acto Mayoraz fue más allá. Observó que el ex diputado nacional macrista y ahora funcionario en Santa Fe, Federico Angelini saludó a Villarruel. Clarín estaba al lado cuando el libertario se lo recriminó al pasar. “Yo saludó a todos”, le respondió Angelini mientras caminaba hacia otro lado.
El ex presidente del PRO de Santa Fe, siguió la línea del gobernador Pullaro y del intendente Javkin, que no solo saludaron a la vice sino que la invitaron a seguir el acto con la jura a la bandera de los alumnos de escuelas rosarinas. Para ese entonces, los funcionarios nacionales ya habían dejado el Monumento a la Bandera.