El productor yerbatero Jorge Skripczuk cuestionó la reciente votación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) que rechazó la fijación de un precio de referencia para la hoja verde. Según el productor, esta medida desprotege a los colonos y los deja en una posición de debilidad frente a los secaderos y molinos, que imponen las condiciones comerciales.
Skripczuk detalló la grave disparidad que existe entre los costos y los precios de venta. El productor señaló que el costo actual para producir un kilo de hoja verde ronda los 480 pesos. Sin embargo, denunció que algunas industrias ofrecen pagos que apenas llegan a los 100 pesos por kilo. Esta diferencia hace que la actividad sea inviable para muchos agricultores.
Además, el referente del sector primario alertó sobre otras prácticas perjudiciales que aplica la industria. Explicó que en ciertos casos los secaderos reciben la hoja verde sin establecer un precio definitivo ni una fecha de pago concreta. Esta incertidumbre financiera agrava la crisis que atraviesan los pequeños y medianos productores de la provincia.
Debido a este panorama, Skripczuk planteó una postura drástica como respuesta a la falta de rentabilidad y a las condiciones desfavorables del mercado. El productor consideró que, si la situación no mejora, la opción más sensata para los colonos será no cosechar. “Es preferible dejar la hoja verde en la chacra que entregárselo a las industrias”, afirmó.