El acuerdo voluntario de “estabilización” de precios de los combustibles, conocido como el congelamiento de la nafta y el gasoil, vencerá la próxima semana y las petroleras ya se preparan para volver a aplicar aumentos graduales en la segunda mitad de mayo.
Sin embargo, este lunes YPF -líder del sector con más del 55% de las ventas de combustibles en el país- hará una reunión interna para definir el futuro de los precios, según anunció el presidente y CEO de la empresa, Horacio Marín, en una conferencia con inversores y analistas del mercado.
Precisamente, su posición dominante en el mercado le permite a YPF arrastrar al resto de sus competidoras -Raízen, que opera la marca Shell; Axion; y Trafigura, que comercializa mediante la red Puma Energy-.
Difícilmente las otras empresas puedan tomar una decisión distinta, porque si queda una amplia brecha de precios, el más caro pierde ventas. En un extremo, si esa situación se sostiene por un tiempo y el resto aguanta esas pérdidas de volumen para recuperar precios, puede generar un quiebre de stock por sobredemanda en YPF, que lo fuerce a incrementar sus precios.
Diseñado a fines de marzo como un esquema de “amortiguación” mientras duraba la guerra en Medio Oriente, el acuerdo de precios cumplirá sus 45 días el 15 de mayo sin que el petróleo baje considerablemente. El crudo se mantiene por encima de los US$ 100 por barril, mientras que en el mercado interno se comercializa en torno a los US$ 90.
Cuándo aumenta la nafta
YPF presentó este viernes los números de su balance y avances del negocio ante inversores y allí estimó que en abril el precio doméstico de los combustibles neto de impuestos fue de 90,5 centavos de dólar por litro en promedio, frente a una paridad de importación de US$ 1,07 en promedio. Así, la nafta y el gasoil tendrían un atraso de 15,5%, números que comparten otras empresas del sector.
El congelamiento de los precios se definió luego de que YPF observara una caída en su demanda de combustibles de 10% en los últimos días de marzo frente al inicio de ese mes, cuando comenzó la guerra y empezaron a volar los valores del petróleo.
El Gobierno, que formalmente no está en las mesas de negociaciones, sino a través de su participación accionaria y control en YPF, busca acotar al máximo posible los movimientos. Un aumento de la nafta tendría estadísticamente poco impacto en el índice de precios de mayo, pero podría hacer rebotar a la inflación en junio.
“Si el petróleo sigue en estos valores, no queda otra que aumentar los precios. Será de a poco, tratando de cuidar el impacto en el consumidor, pero esto no puede sostener”, dijo ante Clarín un ejecutivo del sector.
Y remarcó: “No veo posibilidad de extender este acuerdo, porque el crudo duró en 100 dólares muchísimo más de lo previsto y se acumuló un déficit considerable entre las refinadoras y las productoras de petróleo, que se sigue ampliando con el paso de los días. Por eso hay que cortar la sangría y con el tiempo recuperar esas pérdidas”.
En efecto, el mercado espera que cuando termine la guerra entre Irán, Estados Unidos, Israel y sus aliados y se libere definitivamente el Estrecho de Ormuz, el petróleo caerá progresivamente durante los próximos seis meses, pero acá en la Argentina los precios se mantendrán sin cambios o con nuevas subas, para compensar este último mes y medio de estabilización de precios.