El deportista misionero Augusto Villalba compartió sus sensaciones tras participar en la gira de la preselección argentina de cestoball en Santiago del Estero, destacando el valor emocional de su debut en el ámbito nacional.
“Es la primera experiencia que tengo en el cestoball nacional, así que fue una gira bastante cargada de emociones, pero estoy muy contento”, afirmó.
Villalba atribuyó este logro personal al crecimiento institucional que tuvo la disciplina en la región gracias a la gestión de las autoridades locales.
“Esto, yo creo, y me lo dicen también, que es el flujo del trabajo de la asociación, así que muy contentos todos por los entrenamientos”, sostuvo.
Respecto a la evolución del deporte, explicó la transición terminológica y técnica que permitió mayor dinamismo en el juego actual.
“Antes se conocía como pelota al cesto”, detalló. “Luego adopta el nombre de cestoball cuando se cambian algunas cosas en el reglamento que ayudan a que los partidos y el juego dentro de la cancha se haga mucho más fluido”.
En cuanto a las nuevas reglas de posicionamiento, señaló que el sistema actual fomenta que los jugadores desarrollen habilidades en múltiples áreas del campo.
“Lo que se trata de buscar es que haya un equilibrio numérico en la cancha. Esto cambia que los jugadores que hacen cestoball de hoy en día sean más multifuncionales”, precisó Villalba.
El deportista recordó sus inicios en la disciplina en la localidad de Eldorado, donde fue introducido al deporte por colegas de educación física.
“Lo conocí, me gustó, me interesó, y una vez que uno aprende el sentido del deporte, cómo se juega, el reglamento, te empieza a gustar un poquitito más”, relató.
Sobre la actualidad competitiva en Misiones, destacó la vigencia de la liga local y los esfuerzos por expandir la práctica hacia otras zonas de la provincia.
“Se juega la primera fecha de la Liga Provincial con clubes de la rama masculina y femenina; es todo un trabajo conjunto para hacer que haya más clubes en la provincia y de paso impulsar la competencia”, informó.
Asimismo, hizo hincapié en la proyección internacional del deporte y las gestiones para introducir la disciplina en países limítrofes.
“La asociación se fue a Iguazú para cruzar a Foz y tener una charla con directivos del país vecino para impulsar lo que es el llevar el deporte a Brasil, para que así empiece a crecer internacionalmente”, explicó.
En relación con el nivel observado durante la concentración nacional en Santiago del Estero, Villalba destacó la exigencia técnica de los preseleccionados argentinos.
“Con la concentración allá yo me sentí muy bien. Obviamente hay mucha calidad en la Argentina, pero ya estoy contento de poder participar por primera vez, y ahora que conozco cómo es la vara de la competencia, a seguir entrenando”, manifestó.
Finalmente, el profesor de Educación Física destacó su rol como formador y la gratificación que le genera transmitir los valores de este deporte a nuevos jugadores.
“La parte de enseñar es algo muy enriquecedor. Que la gente no conoce el deporte se termine quedando porque termina conociendo cómo es es una satisfacción muy grande”, concluyó.