El frío de la tarde no frenó a los vecinos que se acercaron este sábado a la inauguración de una nueva sucursal de Tahona, ubicada sobre avenida Tacuarí 2667, en Posadas. El local abrió sus puertas con una propuesta orientada al consumo de cercanía y al abastecimiento integral del barrio, en un contexto económico que el propio dueño calificó como “difícil” para el comercio.
Omar Acosta, propietario de la franquicia, destacó el acompañamiento de los clientes durante la apertura y explicó que el nuevo espacio nació como una alternativa para sostener la actividad y el empleo.
“Estamos buscando seguir para adelante, con un par de amigos que pusieron el resto del local. Hicimos un centro comercial pequeño, donde tenemos carne, fiambres, algo de despensa y también la panadería”, señaló.

El empresario explicó que el objetivo principal apuntó a facilitar las compras cotidianas de los vecinos sin necesidad de trasladarse al centro de la ciudad.
“Lo importante es que venga el ama de casa y se encuentre con lo que le hace falta para el día. Esto es un barrio. El barrio a veces no va al centro y viene y compra acá lo que hace falta. Acá lleva la carne, lleva el fiambre, lleva el pan, lleva gaseosas. Entonces, lo que buscamos es que se vaya completo el cliente”, afirmó.
La sucursal funciona de lunes a sábado, de 7 a 13 y de 16.30 a 20.30. Acosta remarcó que la apertura representó un esfuerzo económico importante en medio de una fuerte retracción del consumo.
“Yo tengo sesenta empleados, tengo cinco sucursales y no está fácil. Han bajado mucho las ventas. Y con esto buscamos ayudar un poquito, un poquito de respiro en cuanto a la parte económica, a ver cómo seguimos, porque estamos perdidos”, sostuvo.
En esa línea, agregó: “La verdad que estamos perdidos porque no hay ventas. Las ventas han bajado mucho y buscamos ver cómo suprimimos la falta de dinero”.

El nuevo local cuenta con carnicería, fiambres, lácteos, bebidas y productos de panadería. Según explicó el comerciante, la apuesta se centra en ofrecer precios competitivos frente a las grandes cadenas.
“Vamos a tener buenos precios, precios atractivos, que la gente pueda comparar con un supermercado y ver que no hay diferencia”, indicó.
Acosta también reconoció que el descenso de las temperaturas favoreció la actividad del rubro panadero, históricamente vinculado al consumo estacional.
“Nosotros con el negocio somos cíclicos. La panadería con el frío es cuando la gente consume, el cuerpo humano pide calorías y ahí entramos nosotros. Desearíamos que hubiese nueve meses de frío y tres de verano al año, pero es al revés”, expresó entre risas.
Además, remarcó que las altas temperaturas impactan de manera directa en las ventas. “Con cuarenta grados, ¿quién come facturas? Las temperaturas altas a nosotros nos perjudican”, comentó.
Actualmente, el emprendimiento genera cuatro puestos de trabajo directos y Acosta aseguró que la prioridad pasa por sostener las fuentes laborales.
“Esto lo abrimos hoy con la esperanza de que ande, que funcione, para mantener esas cuatro familias que van a trabajar acá adentro, más los dueños. Hoy abrir un local nuevo es un desafío muy grande”, manifestó.
Finalmente, dejó un mensaje orientado al servicio y la atención al cliente: “Pensamos siempre en positivo, porque somos gente de trabajo y no sabemos otra cosa más que trabajar. El mensaje va a ser que va a tener buen servicio, buena calidad en los productos y también buenos precios”.