El dólar oficial registró este lunes su sexta caída consecutiva y se consolidó por debajo de los $1.360 en el segmento mayorista. De esta manera, el tipo de cambio alcanzó un nuevo mínimo nominal que no se observaba en casi seis meses.
La baja del precio se produjo en un contexto de mayor oferta de divisas en el mercado. El incremento en la liquidación de moneda extranjera presionó la cotización y la llevó a su valor más bajo en casi medio año, lo que marca una clara tendencia en la plaza cambiaria.
Debido a este escenario, los operadores del mercado ajustaron sus expectativas a la baja. La sostenida apreciación del peso frente al dólar modificó las proyecciones de los analistas, quienes observan con atención la dinámica de la oferta y la demanda.
Sin embargo, la apreciación real del peso también encendió algunas alarmas en sectores económicos. Esta situación, que ocurre cuando la inflación local supera el ritmo de la devaluación, genera preocupación por el impacto que podría tener sobre la competitividad de las exportaciones y la producción nacional a mediano plazo.