Tras el histórico avance en la causa que investiga la desaparición forzada de Mario Golemba, en la cual la Justicia Federal ordenó la detención de 17 efectivos y ex efectivos de la Policía de Misiones, su hermano Eliezer difundió un sentido mensaje en video. En él, agradeció el apoyo incondicional de la sociedad y dirigió un desesperado ruego a los implicados.
Reserva y respeto por el trabajo judicial
Al inicio de su mensaje, Eliezer explicó que el silencio que mantuvo la familia durante los operativos no fue casualidad, sino producto de la prudencia y el respeto hacia el accionar de la Justicia frente a la complejidad del caso.
«No hemos salido todavía a decir nada como familia, estoy hablando en nombre de mi mamá y de mis hermanos, porque hemos sido respetuosos del trabajo que iba a realizar la fiscalía. Nosotros estábamos al tanto de lo que iba a pasar ya hace unos días. Mantuvimos absoluta reserva y nos pusimos a disposición».
Asimismo, extendió un profundo agradecimiento a la sociedad misionera por mantener vivo el reclamo y a los medios de comunicación. También destacó enfáticamente la labor de la fiscal Silvina Gutiérrez, de su equipo, y de los abogados querellantes Rafael Pereyra Pigerl y Vanesa Viñoles.
El ruego a los detenidos: «Devuélvannos los restos»
El momento más desgarrador de su declaración fue el llamado directo que Eliezer hizo a los involucrados. Tras remarcar que la desaparición forzada es un delito muy complejo que se sigue cometiendo hasta el día de hoy al ocultar el destino de la víctima, suplicó que se ponga fin a la impunidad.
«Mi mensaje es para los involucrados también: rompan el pacto de silencio. Piensen en mi madre, piensen en Irma, devuélvannos los restos. […] Es en lo que insistimos siempre, es en lo que insistió mi padre, gran impulsor de esta causa, y se murió sin tener la verdad. Sin tener al menos eso que tanto buscamos, que es tan importante para nosotros, que es un lugar donde llevar un cuerpo».
Un llamado a la conciencia, la humanidad y la colaboración
Eliezer se dirigió también a los familiares y a los hijos de los detenidos, empatizando con el dolor que atraviesan, una herida que él mismo padece desde que era muy joven. Apelando a sus convicciones cristianas, les habló de perdón y de redención, instándolos a liberarse de la carga del encubrimiento.
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Paz para una madre: «Devuelvan los restos a la familia, a una madre que está llorando por un hijo que vio salir y nunca regresar», expresó con dolor.
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Colaboración con la Justicia: Además del alivio moral, recordó que romper el pacto puede traer consecuencias legales favorables para los involucrados: «Recuerden que es un delito muy complejo, que su pena es también muy compleja, entonces cuanto más colaboren más podrán quizás reducir la pena».
El mensaje de Eliezer cierra con una muestra de firme esperanza y convicción. A pesar de los años de dolor e incertidumbre, la lucha de la familia Golemba se mantiene inquebrantable: «Estoy muy convencido de que nosotros vamos a dar con el paradero de Mario».