Un golpe planificado durante una de las celebraciones religiosas más concurridas de Sicilia terminó con el robo de cuatro obras atribuidas a Antonello da Messina, uno de los grandes maestros del Renacimiento italiano. Los delincuentes ingresaron la noche del sábado 15 de agosto al Museo Regional Interdisciplinario de Messina y escaparon con tres paneles del Políptico de San Gregorio y una pequeña tabla pintada en ambos lados.
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Las obras sustraídas poseen un valor histórico y artístico extraordinario. Aunque las autoridades no difundieron una tasación oficial, especialistas italianos estimaron que el conjunto podría alcanzar un precio de entre 70 y 80 millones de euros. Sin embargo, su fama internacional y su detallada catalogación hacen que resulte prácticamente imposible introducirlas en el mercado legal del arte.
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El robo habría ocurrido alrededor de las 21.50, mientras miles de personas participaban en la tradicional procesión de la Vara, dedicada a la Asunción de la Virgen. La celebración concentra a una multitud en las calles de Messina y exige un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad, una circunstancia que los delincuentes podrían haber aprovechado para actuar.
Cómo fue el robo de las pinturas de Antonello da Messina
Las primeras reconstrucciones indican que los asaltantes eran al menos cuatro hombres, vestían camisetas negras y utilizaban cascos para ocultar sus rostros. Los investigadores consideran que actuaron con rapidez y precisión, dos elementos que alimentan la hipótesis de una operación preparada con anticipación y con conocimiento de las instalaciones.
Inicialmente, los ladrones retiraron los cinco paneles conservados del Políptico de San Gregorio, pero abandonaron dos de ellos cerca del perímetro exterior del museo durante la fuga. Las tablas fueron encontradas junto a una cerca después de que una familia advirtiera su presencia y llamara al número de emergencias.
Los delincuentes también extrajeron de una vitrina de seguridad una pequeña obra bifronte atribuida al pintor siciliano. En uno de sus lados aparece la Virgen con el Niño, acompañada por un religioso franciscano, mientras que en el reverso se representa a Cristo en la Piedad. Su reducido tamaño indica que habría sido utilizada originalmente para la devoción privada.
A diferencia de las pinturas realizadas sobre tela, las cuatro piezas fueron ejecutadas sobre paneles de madera. Por esa razón, no podían enrollarse ni transportarse de manera improvisada, lo que refuerza la sospecha de que los responsables prepararon previamente la logística necesaria para sacarlas del museo.
Las alarmas funcionaron y el golpe quedó registrado
Aunque las primeras informaciones plantearon interrogantes sobre una posible falla de los dispositivos de seguridad, las autoridades regionales aseguraron posteriormente que el sistema de alarma funcionó y que el robo quedó registrado por las cámaras de videovigilancia. La investigación busca establecer qué ocurrió después de que se emitiera la alerta y por qué no fue posible impedir la fuga.
La Policía italiana y los Carabineros del Comando para la Protección del Patrimonio Cultural analizan las imágenes tomadas dentro del edificio y por cámaras instaladas en las calles cercanas. También fueron interrogados los empleados que se encontraban de servicio y se investiga la posibilidad de que los asaltantes hayan contado con un “basista”, es decir, una persona con información interna sobre las salas, los sistemas de seguridad o los movimientos del personal.
Una de las hipótesis iniciales apunta a un robo por encargo destinado al mercado negro. No obstante, debido a la relevancia mundial de las pinturas, los expertos consideran extremadamente difícil que puedan venderse sin despertar sospechas. Otra posibilidad es que sean utilizadas dentro de redes criminales como garantía, elemento de negociación o instrumento de presión.
Por qué el Políptico de San Gregorio es una obra excepcional
Antonello da Messina nació en Sicilia alrededor de 1430 y se convirtió en una figura fundamental del primer Renacimiento. Su obra combinó la precisión de la pintura flamenca con la perspectiva, la composición y el tratamiento de la figura humana desarrollados en Italia. También fue reconocido por sus retratos y por el uso innovador de la técnica del óleo.
El Políptico de San Gregorio, fechado en 1473, fue encargado para el monasterio de Santa María Extra Moenia. La composición presenta a la Virgen María con el Niño, acompañada por san Gregorio, san Benito y figuras angelicales. Sus cinco paneles sobrevivieron al terremoto que destruyó gran parte de Messina en 1908 y nunca habían abandonado de manera permanente la ciudad, lo que aumenta su importancia simbólica para la comunidad.
El ministro de Cultura italiano, Alessandro Giuli, definió las piezas como testimonios de “extraordinario valor” para el patrimonio nacional y expresó su confianza en que las fuerzas de seguridad logren recuperarlas. El alcalde de Messina, Federico Basile, sostuvo que el ataque ultrajó un patrimonio perteneciente a toda la ciudad y aseguró que la comunidad no permitirá que le arrebaten su historia.
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