La selección de Austria, que no clasificaba al Mundial desde hace 28 años y viene de vencer a Jordania por 3 a 1, puede ser el rival más duro para la Argentina en esta fase de grupos. Los dirigidos por Ralf Rangnick presentan un 4-2-3-1 muy marcado y una presión muy alta, no recurrente en el torneo, entre otras razones, por las altas temperaturas.
Después de la recuperación buscan abrir el juego rápidamente hacia las bandas para tirarles centros a sus delanteros Saša Kalajdži y Marko Arnautovi. Dos metros y un metro 92 de altura respectivamente. Es un equipo con mucho énfasis en la pelota parada (por esta vía llegó el segundo gol contra Jordania), gracias a la estatura que les permite tirar tanto córneres como laterales directamente al área.
David Alaba, defensor central del Real Madrid, es una de las figuras de Austria. Esta temporada jugó solo 15 partidos relegado a un rol de suplente por sus lesiones. En la selección es el central izquierdo titular y capitán del equipo. En el centro del campo está Marcel Sabitzer y Konrad Laimer. Sabitzer es jugador del Borussia Dortmund, donde es titular y jugó 34 partidos: convirtió un gol e hizo cuatro asistencias.
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Laimer juega para el otro equipo grande de Alemania, el Bayern Munich. Su posición es de lateral derecho o centrocampista, fue titular en 47 partidos y convirtió tres goles y 13 asistencias, ayudando al equipo a ganar tanto el trofeo de la Bundesliga como la Copa de Alemania. En la delantera el destacado es Marko Arnautovic, delantero centro con pasado en el Inter de Milán. Hoy a sus 37 años juega en el Estrella Roja de Belgrado de la liga serbia, y es el máximo goleador de la historia de la selección austriaca con 47 goles. Más allá de que en el debut mundialista del equipo fue suplente, cuando entró generó un impacto inmediato: le hicieron un penal y luego lo convirtió para sellar el 3-1.
El equipo austriaco muestra ciertas debilidades claras que la selección argentina puede explotar. Esa presión alta que destacamos anteriormente genera varios problemas, el equipo queda muy desprotegido frente a los contrataques cuando recupera la pelota el equipo rival, tal como les sucedió en el gol que les convirtió Jordania. Una de las especialidades del seleccionado de Scaloni es saltar la primera linea de presión con una secuencia de pases cortos y puede dejar a sus delanteros mano a mano con la defensa austríaca, la cual tiene mucho espacio a sus espaldas por su alta línea de presión. También este ritmo tan alto de juego que ejercen los austriacos los lleva al cansancio.
Austria es un rival duro que puede sorprender a la selección con su potencia física y juego aéreo, aunque Argentina tiene los recursos y jerarquía suficiente como para vencerla de una forma dominante.