Con Juan Bautista Mahiques frente al Ministerio de Justicia, el Gobierno nacional revirtió su tendencia de continuar sin la cobertura de ningún puesto en el Poder Judicial, en el Ministerio Público Fiscal no en el de la Defensa. Un total de 371 cargos dentro de la justicia están vacantes. Mientras el Poder Ejecutivo envió cerca de 150 pliegos al Senado, aún retiene 115 para cubrir despachos de magistrados, lo que representa el 31% de los sillones vacíos.
El número no tiene precedente: el 37% del Poder Judicial está vacante. Cuando el presidente Javier Milei llegó a la Casa Rosada, ese porcentaje no superaba el 32%. Dos años después y sin haber enviado ni uno solo de los 200 pliegos que se retiraron del Senado cuando asumió La Libertad Avanza, más de un tercio de los despachos de jueces y juezas -en diversos fueros-, se encuentran sin cubrir.
El Poder Ejecutivo comenzó a enviar al Senado candidatos para la justicia después del 5 de marzo. Allí aterrizaron en la Comisión de Acuerdos, para conseguir allí el correspondiente dictamen y recién ingresar al recinto donde se realiza la votación. A diferencia de los ministros de la Corte Suprema de Justicia, para aprobar estos cargos sólo se necesita una votación simple.
Pese a los números, que podrán seguir incrementándose, el Poder Ejecutivo envió menos de la mitad de pliegos que tiene acumulados hace dos años (313 en total) , cifra que se incrementará en las próximas semanas.
La mayoría de los últimos 45 pliegos en remitirse al Senado para cubrir cargos de jueces y fiscales es para cubrir puestos en el interior del país. Ese listado incluye magistrados de provincia de Buenos Aires (Lomas de Zamora, San Justo y Mar del Plata); como también de Santa Fe, Salta, Tucumán, Chubut, Catamarca, Misiones, Chaco, Corrientes, Mendoza y San Juan.
El desglose muestra que de ese universo de pliegos 16 corresponden a jurisdicciones del interior y 29 a tribunales, defensorías, juzgados de instrucciones, fiscalías de la Ciudad de Buenos Aires.
¿Alcanza este ritmo de envío? Son varias las fuentes judiciales que coinciden en decir que si bien “es una buena señal, no es suficiente porque aún se retienen más de la mitad de pliegos de jueces y juezas”.
La semana pasada tomaron estado parlamentario una gran cantidad de candidatos que combinan los remanentes de finales de abril con este último envío masivo de mayo. Hubo una primera señal ya que se aprobaron pliegos y entre ellos la continuidad del padre del Ministro de Justicia, el camarista Carlos Mahiques. Durante cinco años más, se garantizó su permanencia en la Cámara Federal de Casación Penal a pesar del rechazo del bloque kirchnerista.
Con ese telón de fondo hay otros números bajo análisis. Pese al envío de pliegos, aún hay 105 (el 28% de los cargos vacantes de la justicia) que corresponden a puestos de jueces y juezas, tanto del fuero nacional como federal, que retiene el Poder Ejecutivo Nacional.
Es decir: el Gobierno envió menos de la mitad de pliegos que tiene acumulados para reducir la brecha de puestos vacantes que tienen una consecuencia directa, en la correcta administración de justicia.
Mientras tanto, el Consejo de la Magistratura – órgano responsable de designar a los jueces y remitir las ternas al Gobierno- tiene en trámite 151 cargos (41% de las vacantes).
Esa mayor parte de los cargos del Poder Judicial están en diferentes instancias: a consideración del plenario para su aprobación y finalmente, envío al Gobierno, hay 15 (10% de las vacantes), para evaluar entrevistas y conformar ternas un total de 10 concursos realizados (7 % de vacantes) y para tomar entrevistas personales, 34 que son el 22% de las vacantes acumuladas en el Consejo de la Magistratura. En etapas previas, hay 92 cargos (61 % de vacantes).
Es decir, con todos estos números, el total de vacantes que afronta el Poder Judicial, asciende a 371 puestos, lo que representa el 37% del total de cargos.
Esa cantidad puede crecer, porque a mediados de junio el Consejo de la Magistratura podría remitir al Gobierno 32 ternas más, donde habrá cargos sensibles de Comodoro Py, el fuero que la política mira con particular atención: es donde se investiga la corrupción, el lavado de dinero y el narcotráfico.
Cifras más inquietantes maneja la Procuración General de la Nación, dirigida por Eduardo Casal.
El Ministerio Público Fiscal llega a valores históricos: cerca del 50% de los cargos están sin cubrir. Al desglosar el número de los pliegos remitidos por el Poder Ejecutivo, sólo menos de 10 pertenecen a puestos de fiscales.