El Gobierno nacional definirá este lunes una cuestión estratégica para el abastecimiento energético del país durante los meses de bajas temperaturas. A las 9 de la mañana se abrirán las ofertas económicas de la licitación que determinará qué empresa privada se encargará de la importación y comercialización de Gas Natural Licuado (GNL).
La decisión implica un cambio de rumbo, ya que desde 2008 la compañía estatal Enarsa ejecutaba estas adquisiciones. Para la temporada invernal de este año se calcula que Argentina necesitará la llegada de unos 20 buques cargados con GNL, que se procesa en el barco regasificador ubicado en la localidad de Escobar. El objetivo es que los cargamentos comiencen a arribar antes de mayo para satisfacer la demanda de calefacción residencial, comercial e industrial.
El proceso licitatorio, que se lanzó a fines de febrero, estableció un tope al precio del GNL. Por lo tanto, el ganador de la compulsa será quien oferte el menor diferencial. Aunque el Gobierno mantuvo en reserva los nombres de los interesados, en el sector energético trascendió que se trataría de la comercializadora Trafigura y la distribuidora Naturgy. Se estima que la adjudicación se realizará el 21 de abril.
Desde la Secretaría de Energía impulsan que este año un privado se encargue del suministro. Sin embargo, también le otorgaron a Enarsa la potestad de “intervenir de forma transitoria para evitar cualquier riesgo de faltantes”. Por esta razón, no se descarta que la empresa estatal realice la primera compra del año para garantizar el funcionamiento del sistema y dar tiempo a que la firma adjudicataria organice sus operaciones.
La dependencia del gas importado
La importación de GNL se vuelve fundamental en los meses más fríos para asegurar una oferta suficiente que cubra los picos de consumo. La medida busca evitar cortes de suministro, principalmente en estaciones de GNC y en algunas industrias con contratos interrumpibles, una situación que ya ocurrió en mayo y julio de 2024.
A pesar del récord de producción en el yacimiento de Vaca Muerta y la puesta en marcha del gasoducto Perito Moreno, el país todavía requiere recurrir al suministro externo para completar su matriz energética invernal. De todos modos, el peso del GNL importado disminuyó en los últimos años. Enarsa compró 27 buques en 2025, mientras que un año antes las adquisiciones fueron 28 barcos y en 2023 llegaron a 30.
El presidente de la consultora SAESA, Juan Bosch, vinculó la cantidad final de buques necesarios a las condiciones meteorológicas del invierno. “La efectiva importación de GNL depende en gran medida de las temperaturas que se registren. A inviernos templados, menor consumo; a inviernos crudos, mayor consumo e importación“, explicó.
Fuente: TN