La abogada Agostina Páez regresó este jueves a Santiago del Estero, su provincia natal, tras permanecer detenida en Brasil durante casi tres meses por una acusación de «injuria racial». Su retorno fue posible tras el pago de una fianza de 20 mil dólares y la concesión de un hábeas corpus por parte de la justicia brasileña. Antes de volar a su provincia, se reunió en Buenos Aires con la senadora Patricia Bullrich y a su llegada fue recibida por familiares y amigos, donde brindó declaraciones a la prensa sobre el proceso judicial y su experiencia.
El viaje de regreso se realizó en dos etapas. Páez partió el miércoles desde Río de Janeiro, acompañada por su abogada brasileña, Carla Junqueira. Su vuelo aterrizó en el Aeroparque Jorge Newbery de la Ciudad de Buenos Aires el miércoles por la tarde entre las 19:10 y las 19:20. Luego de pasar la noche en la capital, continuó su viaje este jueves, arribando al aeropuerto de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero, a las 19:05.
Allí la esperaba su familia, incluyendo a su hermana Justina, amigas y su perro, a quien abrazó primero en un emotivo reencuentro. “Estoy muy feliz de estar en Santiago, no veía la hora”, expresó con la voz quebrada ante los medios locales.
El proceso judicial y las condiciones de su liberación
El retorno de Páez a la Argentina se concretó luego de que un juez de segunda instancia en Brasil le otorgara un hábeas corpus, revirtiendo la decisión de un magistrado de primera instancia que buscaba mantenerla bajo vigilancia estricta en territorio brasileño. Según el fallo, la permanencia forzosa de la abogada en Brasil, una vez finalizada la etapa de recolección de pruebas, carecía de fundamento procesal y constituía un “constrangimento ilegal flagrante”.
Para materializar su salida, debió pagar una caución equivalente a 60 salarios mínimos nacionales de Brasil, una suma aproximada de 20.000 dólares, y declarar su domicilio actualizado en Argentina. Esta medida permitió la remoción de la tobillera electrónica que portaba y la devolución de su pasaporte.
El proceso judicial en su contra, iniciado en enero por una denuncia de injuria racial, continúa. Páez aclaró que su regreso no implica impunidad. “Ya se presentaron los alegatos y ahora estamos esperando la decisión del juez. El proceso sigue”, afirmó. La abogada podrá seguir el resto del proceso de manera virtual desde Argentina. Se espera que el veredicto se conozca en un plazo de 15 a 20 días.
La acusación solicitó una pena de dos años de prisión, la mínima contemplada para el delito, que prevé de dos a cinco años. La defensa, por su parte, solicitó que, en caso de condena, se le permita cumplirla con tareas comunitarias en Santiago del Estero, un acuerdo que la jueza a cargo debe decidir si homologa.
Apoyo político: reunión con Bullrich y menciones del Gobierno
Antes de tomar el vuelo a su provincia, Agostina Páez mantuvo un encuentro en Buenos Aires con la senadora y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich. La reunión tuvo lugar en el café Kopi, en el barrio de Recoleta, y también participaron su padre, Mariano Páez, y su abogado en Argentina, Sebastián Robles.
Bullrich difundió imágenes del encuentro en sus redes sociales. “Me junté con Agostina antes de que volviera a su casa con su familia. Hubo un gran trabajo de sus abogados, el acompañamiento incondicional de su familia y el apoyo del Gobierno. Y sí, a pesar de algunas manos sucias e interesadas, volvió. Hoy hay una sola cosa importante: que está acá”, escribió la senadora. Páez comentó la publicación agradeciéndole.
Al ser consultada en Santiago del Estero sobre la reunión, Páez señaló: “Patricia estaba preocupada por mí”. El apoyo del gobierno también fue manifestado por el presidente Javier Milei, quien celebró su regreso en su cuenta de X con el mensaje: “¡¡¡Bienvenida Agostina!!! ¡VLLC!”.
El mandatario compartió una publicación del canciller, Pablo Quirno, quien destacó el trabajo conjunto de diversas áreas del Estado. Quirno agradeció a Martín Menem, a funcionarios de la Cancillería —en particular a la DIARE (Dirección de Argentinos en el Exterior) y a la DAJIN (Dirección de Asuntos Jurídicos Internacionales)—, y al Consulado en Río de Janeiro, mencionando específicamente al cónsul Perren y al vicecónsul Alaniz Rodríguez.
Las declaraciones de Páez: arrepentimiento, miedo y reflexión
En sus primeras declaraciones, tanto en Buenos Aires como en Santiago del Estero, Páez se mostró aliviada y emocionada. “No puedo creer estar aquí, soñaba con esto. Se terminó esta pesadilla”, manifestó. La abogada admitió su error durante el incidente que originó la denuncia. “Han habido muchas situaciones injustas. Sé que cometí un error y estoy muy arrepentida, he pedido perdón muchas veces, pero también fue una reacción a gestos obscenos, las mujeres me van a entender en eso”.
Relató la dureza de los meses que pasó en Brasil, afirmando que fueron “días horribles” en los que se sintió desamparada. “Han habido muchas injusticias, muchos golpes, linchamientos, y ha sido muy duro para mí, más estando allá sola”, sostuvo.
Por otro lado, se refirió al miedo constante que sintió, incluso después de obtener el permiso para volver. “Cuando me cortaron la tobillera sentí libertad, pero nunca estuve segura, porque una hora antes de eso recién se liberó el oficio para que pueda volver. Tenía mucho miedo que se revoque algo”, confesó. Asimismo, completó al decir que una de las acusaciones pedía una condena de 15 años, lo que le generaba “no solo el terror de ir a la cárcel, sino también el terror de salir a la calle”.
La abogada también habló sobre el impacto en su salud mental, reconociendo que la situación la llevó a un límite. “Muchas veces lo he pensando [quitarme la vida], y por eso aumenté el tratamiento psicológico y psiquiátrico. La estaba pasando realmente mal. Ahora que estoy aquí, en mi casa, con mi familia y amigos, me siento segura con mi gente”.
Páez concluyó sus declaraciones con una reflexión sobre el futuro y el aprendizaje que le dejó la experiencia. “Fue un tiempo de mucha introspección, he madurado muchísimo. Se ha frenado mi vida durante tres meses y ni siquiera yo sé qué va a pasar ahora. No sé qué va a pasar con mi vida social. Eso me da miedo”, admitió, aunque afirmó que continuará con su profesión.
Cabe mencionar que sobre un posible regreso a Brasil, indicó: “Por ahora no. No es que pase algo con el país, he tenido una situación fea de conflicto, nada más. Volveré quizás más adelante”, cerró ante los microfonos de distintos medios como toda uan estrella.
