En una nueva edición del Argentina Fashion Week, que tendrá lugar el próximo 26 de este mes en el Palacio San Miguel de Buenos Aires, la provincia de Misiones estará representada por 10 diseñadores y marcas que integran el Misiones Fashion Week. Una de ellas es Luciana Segura, diseñadora de indumentaria industrial y propietaria de la marca Louz, quien dialogó con el programa de streaming Primer Día, transmitido por Misiones Online, sobre los desafíos de la industria textil, la importancia de la identidad en el diseño y el valor de la producción local gestionada por mujeres.
Presencia en la pasarela porteña
Con el desfile a la vista, Luciana Segura expresó su entusiasmo por la nueva participación de la provincia en el calendario oficial de la moda argentina. “Estamos trabajando hace un montón. Ya es la segunda vez que van los misioneros a la Argentina Fashion Week. En este caso son 10 diseñadores y 10 marcas misioneras que se presentan en una de las pasarelas más importantes de la Argentina”, dijo.
Segura remarcó que esta vitrina exhibe prendas pero que también genera oportunidades comerciales concretas para los creadores del interior. “Es un logro bastante importante poder hacer conexiones y darle una plataforma al diseñador-creador misionero para linkearse con Buenos Aires, que es como el lugar para poder comercializar productos de diseño”, explicó.
La diseñadora también contextualizó el momento que atraviesa el sector, donde la diferenciación resulta clave para no quedar absorbido por la producción masiva. “Estamos en una situación en la que el diseñador se tiene que destacar por diseño en producto para poder comercializar y no competir con las otras plataformas que se están ofreciendo a nivel internacional”, señaló. “Muy importante la presencia del diseño misionero en una plataforma tan importante como la Argentina Fashion Week”.
Identidad y diferenciación
En ese contexto de posicionamiento, la identidad propia se convierte en la base del trabajo de cada diseñador. En el caso de Louz, la diferenciación nace de una identidad visual y conceptual muy definida, que fue desarrollada a lo largo del tiempo. “Sobre todo, trabajar en la identidad del diseño propio de cada diseñador. En mi caso, tengo una identidad muy marcada, donde fui trabajando desde los inicios con un logo, un isotipo, que están registrados en el INPI, son totalmente propiedad de mi persona. El monograma es lo que yo utilizo y así voy trabajando con las diferentes tendencias”, afirmó.
El proceso creativo de la diseñadora incluye una constante búsqueda de inspiración y la transformación de los materiales textiles. “Trabajo con conceptos para inspirarme, intervengo los textiles”, explicó. “Todo esto es producido en Misiones con mujeres que son cabezas de familia, que llevan adelante su hogar mediante el trabajo de la costura”.
Segura valoró el impacto invisible de esta industria en la economía local. “Todo lo que genera esta industria que no se ve y que, obviamente, uno no puede salir a explicarle todo al que consume, es muy gratificante en el sentido de la microeconomía que podemos llegar a generar si lo hacemos bien y a conciencia”, sostuvo.
La necesaria explicación del proceso
Parte de esa identidad también implica comunicar el proceso detrás de las prendas. “Sí, claramente hay que explicarlo. Hoy en día es como que me doy cuenta de toda esta situación”. La diseñadora también señaló que el mercado del diseño se concentra mayormente en Buenos Aires, donde reside el 40% de la población del país. “Está bueno que el diseñador se linkee y que, obviamente, el que consuma diseño sea una persona con un poder adquisitivo que entiende que el vestir es algo indispensable”, reflexionó.
“Con el simple hecho de salir de una casa, uno tiene que salir vestido y el diseño sería como un lujo, pero nosotros tenemos que abordar ese mercado que puede acceder al diseño y que valora también lo que es la confección, la calidad, la primera calidad, un producto con concepto distinto. No algo genérico que viene de cualquier lado y que sale $2”.
En ese sentido, Segura dejó en claro que no se puede competir contra la producción masiva de bajo precio, sino que la salida es otra. “Hay que trabajar fuertemente en identidad. O sea, es eso lo que tiene que hacer”, afirmó.
Moda con sentido y calidad
La importancia de la calidad y el concepto lleva a Segura a reflexionar sobre el rol social de la moda. Para ella, la vestimenta no es un tema superficial, sino una herramienta capaz de modificar la vida de las personas. “Para mí el vestir es algo tan indispensable que es algo que te puede cambiar la posición, por ejemplo, en lo laboral”, dijo. “Si uno tiene una identidad en el vestir, uno puede conseguir un puesto de trabajo con la buena presentación, con la percepción”.
Ante la idea de que la moda pueda parecer algo frívolo, la diseñadora dijo que, aunque pueda parecerlo, no lo es tanto. “Es una tarea muy importante tanto para conseguir un puesto de trabajo en el sentido de lo que hace un asesor de imagen. Esa es como otra asignatura”, explicó.
En cuanto a la calidad, Segura consideró que es el gran diferencial que pueden ofrecer los diseñadores misioneros a nivel mundial. “Es importante la calidad, y creo que eso nos puede destacar a los diseñadores misioneros en diferentes partes del mundo, poder trabajar con la calidad de acuerdo a la percepción de la persona va a ser y los conocimientos que tenga la persona sobre las vivencias y lo que conoció”, afirmó. “Esto incluye trabajar con buenos materiales, duraderos, con un diseño atemporal, con materiales nobles, como la madera, el cuero, los textiles, el algodón”.
Sobre la experiencia previa en la pasarela, la diseñadora ponderó los resultados. “Todo eso hace que con la creatividad de cada diseñador que va a esta pasarela se pueda diferenciar, y yo sé que eso va a ser muy positivo y muy bueno. Ya lo fue, y ayuda mucho a que los emprendimientos se impulsen y puedan comercializar más sus productos y, sobre todo, al respeto que podemos generar al posicionarnos ante otras personas que puedan llegar a consumir nuestros productos”.
Además, el evento es un espacio de networking con otros actores de la industria. “Es un lugar donde generamos mucha sinergia también los diseñadores, relacionándonos con las marcas. Hay un itinerario de una semana entera donde te cruzás con los mejores, con los emergentes que recién estamos empezando, y también con personas de otros países”, contó.
El presente y el futuro del diseño misionero
El crecimiento del diseño misionero se apoya también en una red de espacios y programas que la diseñadora valora especialmente. Sobre cómo evolucionó el diseño de indumentaria en Misiones en la última década, Segura destacó un crecimiento notable. “Un montón para mí, porque hay muchos diseñadores que hace bastante que la pelean y están y son vigentes”, afirmó.
Pero además, señaló que hoy existen más oportunidades que antes gracias a distintas iniciativas provinciales. “Hoy en día creo que hay como una esperanza de que hay espacios como el Misiones Diseña, o la Ruta del Diseño Misionero. Diferentes propuestas que aborda la provincia para que cada persona pueda encontrar su lugar y el espacio donde poder comenzar, que es algo tan difícil para el que emprende”, explicó.