La decisión fue anunciada tras una reunión virtual encabezada por el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, en la que participaron directores de equipos, representantes de la organización de la Fórmula 1 y los cinco fabricantes de motores que forman parte de la categoría.
El cambio previsto contempla que cerca del 60% de la potencia total provenga del motor de combustión interna, mientras que el 40% restante corresponda al sistema híbrido eléctrico. La modificación representa un giro respecto del reglamento actual, que había incrementado el peso de la electrificación y generado cuestionamientos por parte de pilotos, equipos y aficionados.
Según explicó la FIA en un comunicado, el objetivo es mejorar el espectáculo y perfeccionar el reglamento técnico de manera progresiva, atendiendo a las observaciones realizadas durante el inicio de la temporada 2026.
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”Se han acordado en principio varias propuestas para introducir cambios evolutivos adicionales en el reglamento del Campeonato Mundial de Fórmula 1 de la FIA de 2026 tras una reunión en línea convocada hoy por la FIA, a la que asistieron directores de equipo, directivos de Fórmula 1 y representantes de los cinco fabricantes de unidades de potencia del deporte», escribieron en un comunicado oficial.
Además, destacaron los cambios realizados en este sentido para el Gran Premio de Miami que tuvieron buena aceptación por parte de los pilotos y fanáticos: “La reunión comenzó con una revisión de los cambios de reglamento recientemente acordados e introducidos en el Gran Premio de Miami. Se consideró que estas medidas, diseñadas para mejorar la seguridad y reducir la acumulación excesiva de puntos, habían mejorado la competición y representan un paso positivo en el perfeccionamiento continuo del marco de 2026″.
Durante las primeras competencias del año, varios protagonistas expresaron su preocupación por el funcionamiento de las nuevas unidades de potencia. Entre las principales críticas se mencionó la excesiva dependencia del sistema eléctrico, lo que, según algunos pilotos, alteraba el comportamiento tradicional de los monoplazas.
Tras apenas tres carreras disputadas, la FIA ya había introducido ajustes para el Gran Premio de Miami, con medidas orientadas a mejorar la seguridad y optimizar la competitividad en pista.
Una apuesta para recuperar la esencia de la categoría
La posibilidad de devolver mayor protagonismo al motor térmico fue bien recibida por buena parte del paddock y también por los fanáticos, que reclamaban una experiencia más cercana al estilo histórico de la Fórmula 1.
Aunque la propuesta todavía deberá atravesar instancias técnicas y de aprobación formal, la FIA dejó en claro que el nuevo rumbo apunta a preservar la innovación tecnológica, pero sin perder la esencia deportiva de la máxima categoría del automovilismo mundial.