Un vecino de 38 años se presentó en una comisaría de Garupá para denunciar un hecho ocurrido en la vía pública, donde sufrió una lesión en una mano al intentar separar a dos perros que se enfrentaban. De acuerdo a su relato, uno de los animales lo mordió durante la intervención.

Tras el episodio, el hombre procuró dialogar con el dueño del can, pero la comunicación no prosperó debido a sus limitaciones para expresarse oralmente, lo que derivó en una discusión y en su posterior retiro del lugar.
Ya en sede policial, la fuerza dispuso la participación de un sargento primero con formación en lengua de señas, quien ofició de intérprete a lo largo de la actuación. De ese modo, se logró recepcionar la denuncia, reconstruir la secuencia de lo ocurrido y dejar constancia del hecho para la continuidad del trámite.
La intervención permitió canalizar el conflicto por la vía administrativa y garantizar que el denunciante pudiera ejercer su derecho a realizar la presentación correspondiente ante las autoridades.