El último informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró un crecimiento interanual de apenas 0,2% en mayo y una caída mensual de 0,5%, datos que, según el economista Federico Vacarezza, reflejan que la economía argentina continúa atravesando un escenario de fuerte desaceleración.
El especialista explicó que el desempeño positivo del agro y el petróleo sostiene parcialmente la actividad, pero no logra compensar el deterioro del mercado interno. Además, señaló que “el sector financiero ya no está traccionando como venía traccionando en el 2025“, por lo que el crecimiento depende casi exclusivamente del complejo agroexportador y energético.
El consumo y el empleo, los principales focos de preocupación
Vacarezza remarcó que “no hubo un despegue sino que lo que hubo fue una mera recomposición mensual, está complicada la situación de la economía“. A su vez, sostuvo que el verdadero problema aparece al analizar la economía doméstica. “Tenés una economía que está totalmente parada“, afirmó, al describir un escenario marcado por la caída del consumo, la producción industrial y el comercio.
En ese contexto, explicó que el aguinaldo difícilmente impulse la actividad porque gran parte de las familias lo destinará al pago de deudas. Además, destacó el crecimiento de la morosidad bancaria y un dato que calificó como alarmante: “El 50% de todas las ventas de supermercados tenga que hacer con tarjeta de crédito significa que estamos en una situación complicada“.
Según el economista, este fenómeno evidencia que muchas familias recurren al financiamiento para cubrir gastos esenciales, reflejando un deterioro del poder adquisitivo y una creciente dependencia del crédito para el consumo cotidiano.
La transición productiva y el impacto sobre el empleo
Respecto de la estrategia oficial de impulsar sectores como el petróleo y la minería, Vacarezza consideró que esa transición no puede absorber el empleo que pierde la industria. Explicó que las actividades intensivas en recursos naturales requieren mucha menos mano de obra que la manufactura, el comercio o los servicios.
Como ejemplo, indicó que “la industria manufacturera… perdió 50 mil puestos de trabajo“, mientras que el total de empleos formales eliminados desde diciembre de 2023 asciende a 378 mil, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.
Finalmente, advirtió que una economía cada vez más concentrada en actividades primarias generará mayores desigualdades. “Ojalá se empiece a pensar nuevamente en activar el mercado doméstico y en activar la industria y el comercio, porque es lo que la economía hoy está necesitando“, concluyó.