La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, anunció la expulsión del ciudadano ruso Dmitrii Novikov, que había sido detenido la semana pasada acusado de liderar una operación de desinformación rusa en la Argentina contra el gobierno de Javier Milei.
“Expulsado del país. Miembro de una estructura dedicada al espionaje ilegal y a operaciones de desinformación en redes sociales. Este es el ruso Dmitrii Novikov. Operaba con identidades falsas y campañas digitales para influir en la opinión pública. Lo detectamos, lo detuvimos y lo expulsamos del país para siempre”, dijo la ministra Monteoliva en un video que publicó este jueves en su cuenta de X.
Sin embargo, fuentes judiciales contaron que el pedido oficial de expulsión de Novikov fue porque se quedó más tiempo del que informó cuando ingresó al país, el 12 de abril, cuando dijo que tenía un pasaje para irse una semana después. “Pero se instaló en Lanús y fue detenido el 30 de abril, ya que tres semanas después seguía en la Argentina”, dijeron a Clarín.
La causa judicial por la supuesta campaña de desinformación rusa en la Argentina está en el juzgado federal de Sebastián Ramos, que delegó la investigación en el fiscal federal Ramiro González, a partir de la denuncia que presentó a principios de abril el abogado Jorge Monastersky.
Monastersky realizó esa denuncia tras la investigación publicada por un consorcio internacional de periodistas sobre “una presunta estructura de desinformación conocida como La Compañía, a la que se atribuyó la difusión de más de 250 notas falsas con posibles objetivos de influencia y erosión política sobre el gobierno argentino” de Milei.
Por eso, esta semana el fiscal González pidió al Ministerio de Seguridad, a la Secretaría de Inteligencia y al juez federal Julián Ercolini información sobre el ciudadano Novikov -ya que su juzgado estaba de guardia el jueves pasado, cuando detuvieron al ciudadano ruso-. Sin embargo, fuentes judiciales aseguraron a Clarín que todavía no obtuvieron respuesta sobre ese tema del área que maneja Monteoliva ni de la SIDE.
“Todo indica que lo echaron del país por un tema migratorio, pero armaron un show con lo de la campaña de desinformación rusa en la Argentina”, dijo a Clarín una fuente crítica del Gobierno, que sigue de cerca el caso de Novikov, cuya causa de expulsión se resolvió en un juzgado Contencioso Administrativo Federal.
Es que se trata de un caso de expulsión decidida administrativamente por la Dirección de Migraciones, del Ministerio de Seguridad. A partir de esa resolución de expulsión, se la comunicaron al juzgado de turno, que era el de Ercolini, quien resolvió la “retención preventiva” de Novikov y puso la causa a disposición del fuero Contencioso Administrativo Federal para que avance con la expulsión, sin que se incluya ninguna información sobre su rol en la supuesta campaña de desinformación contra el gobierno de Milei, aseguraron fuentes judiciales a Clarín.
Antecedentes en República Dominicana
El ciudadano ruso Novikov ya había sido detenido en septiembre pasado en República Dominicana, donde vivía con sus familiares, acusado de integrar La Compañía, una organización con sede en Rusia y “dedicada a la creación y difusión de contenido digital enfocado en campañas de desinformación política y manipulación en redes sociales”, aseguró por entonces la Procuraduría General dominicana.
Y advertía el organismo judicial del país caribeño: “Dichas operaciones buscaban incidir en la opinión pública, con impactos directos tanto en la República Dominicana como en otros países de la región, entre los que figuran Argentina y su gobierno actual”. Por ese motivo, expulsaron a Novikov de República Dominicana.
Novikov fue detenido en la Argentina y estuvo solo una semana en prisión, hasta que se lo expulsó este jueves de la Argentina, sin que la Justicia federal haya recibido la información para poder avanzar en la investigación sobre la supuesta campaña de desinformación rusa denunciada por Milei.
En su presentación ante el fiscal González, Monastersky pidió “que se evalúe si, antes de la ejecución de la expulsión, corresponde adoptar medidas tendientes a asegurar que el ciudadano permanezca a disposición de la jurisdicción nacional o, cuanto menos, que no se frustre su eventual utilidad procesal para esta investigación, incluyendo la preservación de dispositivos, comunicaciones, contactos, documentación migratoria, registros digitales, vínculos operativos y toda otra evidencia relevante”.
Y agregó Monastersky: “Si Dmitrii Novikov tuvo relación con las estructuras descriptas o existieron conexiones locales y mecanismos coordinados de influencia, son cuestiones que deben verificarse antes de que una eventual expulsión torne imposible profundizar determinadas líneas investigativas”.
Sin embargo, se resolvió la expulsión de Novikov, sin colaborar con la investigación del fiscal González para establecer si efectivamente forma parte de la supuesta campaña de desinformación rusa en la Argentina.