El huevo y la gallina, economía y política o política y economía. Javier Milei quiere acelerar los tiempos de los proyectos vinculados a la economía sin descuidar el horizonte electoral.
El martes, en la última reunión de la mesa política, la primera después del Mundial y después de la eyección de Manuel Adorni, los delegados del Presidente -que casi nunca participa de esa instancia- ordenaron el calendario de las reformas que el oficialismo quiere empujar en el Congreso durante el mes de agosto.
Falta poco para que el reloj de arena se de vuelta y empiece la cuenta regresiva de la campaña que obturará las negociaciones. Por eso, el ministro de Economía Luis Caputo volvió a sumarse a la mesa de la que se había bajado después de manifestar su enojo por las filtraciones de los reclamos que llevaba allí.
Más allá de la sobreactuación de unidad con una foto, Karina Milei, Martín y Eduardo “Lule” Menem, Patricia Bullrich, Diego Santilli y su segundo Ignacio Devitt, y Santiago Caputo coincidieron en la necesidad de priorizar la agenda económica.
Los temas en carpeta no son pocos: Super Rigi, el flamante proyecto para modificarla ley de “Inocencia fiscal”, la limitación de las zonas frías, ley de tierras (llamado inviolabilidad de propiedad privada) y el paquete desregulador de Federico Sturzenegger son las prioridades en agenda en una semana con números y declaraciones que arrojaron dudas en la antesala de la visita de la gerenta del FMI Kristalina Georgieva, que este lunes llegará al país.
El Estimado Mensual de Actividad de mayo marcó un retroceso que en el oficialismo no se esperaban como blanqueó el vocero Adrián Ravier, que generó suspiros en el Gobierno tras abrirle la puerta a un dólar a $1800 para dentro de “un par de meses” mientras Caputo y Santiago Bausili intervienen en el mercado de futuros para mantener la calma cambiaria. El vocero podría esgrimir en su defensa que el viceministro de Economía José Luis Daza eligió hablar 24 horas antes de “brotes verdes”, como los que ilusionaban a Macri y se marchitaron antes de florecer.
Caputo consiguió una mejora en la calificación de deuda de Moody’s Ratings, pero no quiere salir al mercado todavía y recurre a todos los atajos a su disposición en el país para enviar certezas de que tendrá con qué cumplir los angustiantes compromisos de deuda en el año que viene: US$ 24 mil millones.
Falta una eternidad para las elecciones, pero las encuestas marcan una paridad entre los números del oficialismo y los de Axel Kicillof que todavía no meten ruido en la economía. “La expectativa por ahora está desacoplada con el mercado. Las encuestas dicen que gana Kicillof y el mercado dice que gana Milei. Si ves lo que marcan las encuestas, la gente no tendría que tener bonos argentinos”, ironizó en diálogo con Clarín el economista Fernando Marull. Myriam Bregman sigue creciendo en los sondeos.
Por ese motivo, el objetivo de que no haya PASO cobra cada vez mayor relevancia para el oficialismo. La eliminación de las primarias ya es una quimera, pero todavía Karina, Santilli, los Menem y Bullrich le prenden una vela a una nueva suspensión por “única vez”, como en 2025.
Algunos gobernadores de la oposición dialoguista no le cierran la puerta a esa alternativa mientras piden que también el Gobierno no abandone el proyecto de Ficha Limpia, en especial las variantes originales que dirigentes de esos partidos promovieron sin éxito.
El Gobierno tiene poco para ofrecer, pero poco es mucho más que nada o que las promesas incumplidas del pasado. El santafesino Maximiliano Pullaro se llevó esta semana el traspaso de la ruta nacional número 12, una arteria clave para la logística provincial para trasportar cereales a los puertos.
Su paso por la Rosada trajo aparejada una novedad que ilumina el relanzamiento político del Gobierno después del Mundial y tras la crisis prolongada por el Adornigate que lo dejó sin reacción durante más de tres meses. La hermana del Presidente no solo fue parte del encuentro multitudinario en la planta baja de Balcarce 50. También habló y ponderó el diálogo, en un mensaje que fue difundido por las redes de Casa Rosada. La voz de la secretaria general de Presidencia casi no se escuchaba desde su intervención en Parque Lezama en septiembre de 2024, cuando Milei prometió que a partir de entonces todas serían buenas noticias.
“Nos ponemos de acuerdo para que la Argentina vuelva a ser grande nuevamente. Es un paso importante, porque está bueno ver que el Gobierno se preocupa por todas las provincias”, señaló la secretaria general de Presidencia con música épica de fondo en una superpoblada reunión con diputados de las dos facciones.
Santilli se jacta de ser quien le pidió a Karina que participe de las negociaciones como una garantía de cumplimiento y para silenciar a quienes lo quieren horadar en la interna.
La negociación con los santafesinos puede convertirse en un caso testigo para lo que viene y para intentar abrir la puerta de la suspensión de las PASO. Igual que Pullaro, gobernadores con buen diálogo con la Rosada esperan gestos parecidos. Se anotan Alberto Weretilneck, de Río Negro, y Claudio Poggi, de San Luis, entre otros, con pedidos similares.
La hermanísima se prepara para volver a las provincias y levantar el perfil. Su imagen hoy es un obstáculo para imaginar una candidatura con la que igual coqueteará.
El emirato de Neuquén, apalancado por Vaca Muerta, que también será visitado por Georgieva, acaba de conseguir un suculento crédito de US$ 500 millones para invertir en infraestructura. La rueda de la obra pública empieza a moverse lentamente sin que la Nación erogue un peso. Desde octubre, las provincias y empresas argentinas se endeudaron por US$ 18 mil millones.
Al mismo tiempo, media docena de provincias terminó el primer semestre con un déficit pronunciado: Santa Fe (-22,2%), Tierra del Fuego (-14,2%), Tucumán (-9,3%), Santa Cruz (-5,5%), San Juan (-4,5%) y Buenos Aires (-3,9%). No hay más margen para seguir ajustando.
Bullrich, Santilli y Lule Menem ofrecen el regreso de las colectoras a los gobernadores y esperan que los cambios en la boleta única permitan marcar con un tilde todas las opciones para legisladores nacionales.
A pesar de los ríos de tinta en sentido contrario, ni Javier ni Karina Milei quieren desplazar a Bullrich como la dueña de la estrategia oficialista en la Cámara Alta. Los Menem miran a la ex ministra con más recelo y desconfianza.
“Javier no especula. Está convencido”, dicen en el gabinete. Por eso, este sábado fue el invitado estrella del lanzamiento presidencial de Flavio Bolsonaro en San Pablo. A algunos dirigentes del oficialismo les gustaría que el senador brasileño perdiera las elecciones contra Lula para que Milei pueda seguir siendo el primus interpares de la ultraderecha que sigue ganando casilleros en la región como en Colombia, Ecuador, Chile, El Salvador, Costa Rica y Perú, adonde el Presidente viajará el martes para presenciar la asunción de Keiko Fujimori. “Somos la séptima parte de lo que es Brasil”, razonan los dirigentes más pragmáticos y menos ideologizados del gabinete.
En la Rosada señalan que antes que por conveniencia, Mieli no quiere gastar US$ 250 millones en primarias que considera inútiles para que la gente vote seis veces el año que viene. También quiere avanzar con la eliminación de espacios de publicidad gratuitos en los medios. El capítulo que cambia las reglas del financiamiento es más sensible.
Por decisión de los gobernadores, decididos en su enorme mayoría a desdoblar los comicios provinciales de los nacionales, habrá inexorablemente varios turnos electorales en cada distrito. “¿Qué va a decir el PRO que siempre quiso eliminarlas y ahora dicen que no?”, se pregunta uno de los operadores políticos del oficialismo. Macri retoma su agenda proselitista con visitas a La Patagonia y al NOA.
En la mesa política advierten que el problema es cuando la convicción presidencial se convierte en una intransigencia que pone en riesgo la sustentabilidad política y la economía, como señaló Caputo en reuniones anteriores de mesa política. Varios ministros y dirigentes del oficialismo acumulan enojos con Sturzenegger, el coloso, que tensa la soga y le habla al oído al Presidente.
En LLA aseguran que la recuperación económica avanza de la cordillera al mar, pero se estanca, más precisamente en el conurbano, que Milei sigue sin visitar a pesar de los amagues.
Jorge Macri hace todos los deberes y le abre la puerta a los libertarios en la fórmula, como a Pilar Ramírez, lugarteniente de la hermanísima. Con o sin acuerdo, podría unificar los comicios con los Nación.
Los puentes de la Casa Rosada con el Panal cordobés se estancaron. Martín Llaryora acaba de sumar al macrista Hernán Lacunza. El jefe del PRO se apresta a volver a la escena política mientras Cristian Ritondo avanza en la candidatura bonaerense de Santilli.
En despachos importantes de la Rosada donde hace poco creían que la Provincia –principal distrito del país- adelantaría las elecciones, ahora infieren que Kicillof persigue obsequiar a los intendentes la reelección indefinida a cambio de realizar comicios concurrentes en octubre. Los libertarios no lo ven esa opción con tan malos ojos, aunque los jefes comunales del PJ no podrían relajarse antes de la cuenta. Consideran que el tiempo juega a favor de la recuperación económica, que puede darle alas al sueño de reelección que los libertarios se apuraron en lanzar.