El Club de Pescadores de El Nihuil continúa con una tarea fundamental para la pesca deportiva de Mendoza: la reproducción y siembra de pejerreyes en distintos embalses de la provincia. Se trata de una labor que la institución desarrolla desde hace varias décadas y que apunta a contribuir al sostenimiento de las poblaciones de peces en estos ambientes acuáticos.
Luis Desilvestre, presidente de la entidad, explicó que el trabajo se realiza cada año en la estación piscícola del club, donde se llevan adelante las tareas de reproducción y cuidado de las ovas hasta la eclosión. Además, la actividad se articula con organismos relacionados con los recursos naturales y la biodiversidad acuática. “Como todos los años, el club viene desarrollando esta actividad desde hace varias décadas, no es que empezamos ahora”, señaló el dirigente en declaraciones a Diario San Rafael y FM Vos.
El procedimiento comprende la selección de ejemplares machos y hembras, la fecundación de los huevos y el seguimiento de las primeras etapas del desarrollo. Una vez completado ese proceso, los peces pueden formar parte de las tareas de siembra previstas para los distintos espejos de agua.
En qué embalses se siembran pejerreyes La labor del club alcanza a varios de los principales embalses de San Rafael. Entre ellos se encuentran El Nihuil, Valle Grande, Los Reyunos y Agua del Toro. Además, Desilvestre recordó que, en alguna oportunidad, también se trasladaron ejemplares al embalse El Carrizal. Sin embargo, no todos los ambientes cuentan con la misma variedad de pejerrey. En El Nihuil predomina el pejerrey patagónico, por lo que allí la reproducción se concentra en esa especie. En cambio, en los embalses de la cuenca del río Diamante, como Agua del Toro y Los Reyunos, se siembra el pejerrey bonaerense.
Valle Grande presenta una particularidad, ya que allí conviven ambas variedades. De acuerdo con Desilvestre, los embalses de la cuenca del Diamante, especialmente Agua del Toro, se destacan por la presencia de ejemplares de gran tamaño, una característica que despierta el interés de los aficionados a la pesca deportiva.
Las condiciones ambientales también influyen La continuidad de las siembras responde a diferentes factores que pueden afectar la supervivencia de los peces. Por un lado, la presencia de otras especies genera una presión natural sobre las poblaciones de pejerreyes. Entre los depredadores mencionados por el presidente del club se encuentran las truchas, las percas, otros pejerreyes y distintas aves. Por otro lado, las variaciones en los niveles de agua también modifican las condiciones del hábitat. Las bajantes pronunciadas pueden reducir los ambientes disponibles y dejar a determinados ejemplares más expuestos a sus depredadores. “Este verano tuvimos una bajante muy importante en El Nihuil y bueno eso también influye”, explicó Desilvestre.
De esta manera, la reproducción y la siembra constituyen parte de una tarea sostenida en el tiempo, aunque sus resultados dependen de un conjunto de variables ambientales que no pueden controlarse por completo.
Pejerrey patagónico y bonaerense: cuáles son sus diferencias El presidente del club también describió algunas características que permiten distinguir las dos variedades presentes en los embalses mendocinos. El pejerrey patagónico, predominante en El Nihuil, presenta una boca más pequeña y una coloración oscura que, en la adultez, puede adquirir tonalidades verdosas. El pejerrey bonaerense, en cambio, suele mostrar una apariencia más plateada y una boca más ancha.
Estas diferencias son relevantes para comprender la composición de las poblaciones en cada ambiente y las particularidades de las tareas de reproducción y siembra que desarrolla la institución.
La preocupación por un posible proyecto de litio en Las Salinas Además de la actividad piscícola, durante la entrevista surgió una inquietud vinculada con el futuro ambiental de la región: la prospección prevista en Las Salinas para estudiar la posibilidad de extraer sales de litio. La preocupación está relacionada con la eventual conexión entre el embalse El Nihuil y la zona de las salinas cuando el nivel del agua alcanza determinadas cotas. En ese contexto, se planteó la necesidad de conocer si las tareas de exploración o una posible explotación podrían representar algún riesgo de contaminación para el ecosistema acuático.
Al respecto, Desilvestre aclaró que el club no cuenta con estudios ni información técnica suficiente para establecer si existe un riesgo ambiental concreto. Por ese motivo, no pudo confirmar cuáles podrían ser las consecuencias de una eventual actividad extractiva, aunque señaló que un emprendimiento de esas características requeriría agua. Frente a este escenario, la entidad buscará mantenerse informada y acceder a documentación cuando avancen las iniciativas vinculadas con el proyecto. Asimismo, procurará solicitar informes y participar de las instancias que correspondan. “El club siempre está cuidando el ecosistema, como todo lo que está tanto en Valle Grande o en los otros predios”, afirmó el dirigente.
Finalmente, Desilvestre remarcó la importancia de que los organismos responsables actúen con transparencia y brinden información a la comunidad. “El club va a trabajar en eso, seguro, y también invitamos a toda la gente que les corresponde estar sobre eso, que sean leales al pueblo, sobre todo”, expresó.
Así, mientras mantiene su trabajo histórico de reproducción y siembra de pejerreyes, el Club de Pescadores de El Nihuil también pone el foco en la protección de los ambientes que sostienen la pesca deportiva, el turismo y las actividades recreativas de Mendoza.
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