El Rey del Sur: quién es Sebastián Marset, el narco detrás de la avioneta llena de cocaína

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El Rey del Sur: quién es Sebastián Marset, el narco detrás de la avioneta llena de cocaína

El aterrizaje de una avioneta cargada con 442 kilos de cocaína en una pista clandestina del norte santafesino no solo dejó ocho detenidos y una escena cinematográfica en medio del monte. También volvió a poner sobre en la agenda un nombre que desde hace años obsesiona a las agencias antidrogas de Sudamérica: Sebastián Marset.

La Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) sostuvo ante la Justicia federal que la organización desbaratada en la localidad de Vera formaba parte de una estructura criminal ligada al narcotraficante uruguayo, conocido en distintos expedientes y reportes de inteligencia como “El Rey del Sur”.

Según la imputación presentada por los fiscales Diego Iglesias y Matías Scilabra, los acusados integraban “un nodo narcocriminal muy poderoso” conectado con operaciones en Bolivia y Colombia y asociado a la estructura regional que supo construir Marset.

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El operativo se concretó el pasado martes 5 de mayo, cuando una avioneta Cessna con matrícula argentina falsa aterrizó en un campo rural tras un vuelo clandestino procedente de Bolivia. Allí, efectivos del GEOF y de la Policía Federal que permanecían ocultos desde hacía semanas irrumpieron sobre la pista y frustraron la descarga de la droga.

Los investigadores creen que el vuelo no era un episodio aislado. Las escuchas incorporadas al expediente muestran que la organización evaluaba constantemente el estado de los caminos rurales y las condiciones climáticas para concretar aterrizajes clandestinos en distintos puntos del norte santafesino.

Además, los fiscales sostuvieron que la estructura tenía previsto trasladar la cocaína en camionetas y camiones hacia otros puntos del país para su acopio y distribución. En el lugar también fueron secuestrados teléfonos, equipos de comunicación, bidones de combustible y municiones.

El Rey. Para entender por qué el nombre de Marset generó semejante impacto en la investigación hay que retroceder en el tiempo.

Sebastián Marset nació en Uruguay y comenzó a aparecer en expedientes narco en el año 2013, cuando fue detenido transportando más de 170 kilos de marihuana. En ese momento era considerado un personaje menor dentro del negocio criminal. Sin embargo, tras pasar cinco años preso, logró construir contactos y ascender dentro del narcotráfico regional.

Con el tiempo se instaló en Paraguay y comenzó a desarrollar una doble vida. Mientras las investigaciones lo vinculaban con cargamentos de cocaína y rutas internacionales, él se mostraba públicamente como empresario, productor de espectáculos y hasta futbolista profesional. Llegó a jugar en el Deportivo Capiatá paraguayo e incluso disputó partidos en Bolivia utilizando identidades falsas.

La DEA llegó a ubicarlo entre los narcotraficantes más buscados de la región y el Departamento de Estado norteamericano ofreció millones de dólares de recompensa por información que permitiera capturarlo.

Las agencias de seguridad lo señalan como un alfil del negocio narco capaz de coordinar vuelos clandestinos, rutas terrestres y exportaciones de cocaína hacia Europa. Según distintas investigaciones, mantuvo vínculos con el PCC brasileño y con organizaciones criminales europeas como la ‘Ndrangheta italiana.

Su nombre también quedó asociado a la megacausa paraguaya “A Ultranza Py”, considerada una de las investigaciones más grandes contra el narcotráfico en la región. Allí fue acusado de participar en operaciones de tráfico internacional de toneladas de cocaína provenientes de Bolivia.

El expediente tuvo además un capítulo dramático: el asesinato en Colombia del fiscal paraguayo Marcelo Pecci durante su luna de miel en 2022. Aunque Marset fue señalado públicamente en varias oportunidades como posible autor intelectual, nunca se le formularon cargos concretos por ese crimen.

En paralelo, el uruguayo construyó una figura pública casi provocadora. Se exhibía en redes sociales, difundía videos armados junto a hombres encapuchados y lanzaba amenazas veladas a funcionarios y policías. En uno de esos mensajes grabados en Bolivia llegó a desafiar a las autoridades: “Soy bastante inteligente para ustedes”.

También quedó envuelto en un escándalo diplomático en Uruguay luego de que en 2021 obtuviera un pasaporte oficial mientras estaba detenido en Dubái con documentación falsa. El episodio derivó en renuncias de altos funcionarios del gobierno uruguayo y profundizó las sospechas sobre su nivel de influencia política y económica.

En la investigación por la avioneta de Vera apareció además otro nombre clave: José Pedro Rojas Velasco, alias “Pepa”, un piloto boliviano señalado como enlace operativo entre Bolivia y Argentina dentro de la estructura ligada a Marset. El hombre fue asesinado a tiros el 26 de abril pasado en Santa Cruz de la Sierra, pocos días antes del vuelo clandestino detectado en Santa Fe.

Según reconstruyeron los investigadores, la muerte de “Pepa” habría demorado la maniobra narco que finalmente terminó frustrada por la Policía Federal. Aun así, los fiscales creen que la organización seguía plenamente activa y con capacidad para concretar varios vuelos mensuales desde Bolivia hacia campos clandestinos del norte argentino.

La carta desesperada de su mujer
Gianina García Troche, esposa de Sebastián Marset y madre de sus cuatro hijos, permanece detenida en Paraguay acusada de participar en maniobras de lavado de dinero vinculadas a la estructura narco del uruguayo. Su nombre apareció en la megacausa “A Ultranza Py”, la investigación que desarmó parte de la red criminal asociada al llamado “Rey del Sur”.

Lejos del perfil desafiante que suele mostrar Marset en videos y mensajes públicos, García Troche buscó en los últimos meses instalar otra imagen: la de una madre separada de sus hijos. Desde prisión escribió una carta manuscrita en la que denunció sus condiciones de detención y reclamó poder reencontrarse con los chicos.

“Soy madre de cuatro hijos pequeños. Ellos necesitan del abrazo de su madre”, sostuvo en el escrito difundido este año.

La mujer quedó en el centro del entramado económico investigado por la Justicia paraguaya, que sospecha que colaboraba en el manejo y ocultamiento de fondos provenientes del narcotráfico. Marset, en cambio, siempre defendió públicamente a su pareja y sostuvo que es víctima de una persecución judicial.

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