Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) advirtieron que la estrategia tradicional de instalar plantas solares y eólicas únicamente donde abundan el sol o el viento resulta insuficiente frente al cambio climático. Un estudio publicado en la revista Nature Energy demostró que las variaciones meteorológicas futuras alterarán la disponibilidad de los recursos y los patrones de consumo.

Según los científicos del MIT, diseñar los sistemas energéticos utilizando solo registros históricos provocará un desfasaje grave en las próximas décadas. Si no se incorporan modelos climáticos de alta resolución en la planificación, el riesgo de déficit energético y apagones podría multiplicarse hasta un 500% para el año 2050, momento en que las instalaciones actuales aún estarán operativas.

Investigadores del MIT afirman que la ubicación de las renovables es clave para evitar apagones por eventos climáticos extremos.

Cómo influye la geografía y la infraestructura de transporte en la estabilidad de la red

El trabajo del MIT remarca que la cantidad de megavatios instalados ya no es el único factor relevante para garantizar el suministro. Dos parques de generación con la misma capacidad pueden ofrecer resultados completamente opuestos según su cercanía con los centros urbanos y la capacidad disponible de las líneas de alta tensión para transportar la electricidad en momentos de alta demanda.

Fenómenos extremos como olas de calor o sequías prolongadas incrementan el consumo eléctrico —impulsado además por los centros de datos de inteligencia artificial y la electrificación del transporte— al tiempo que pueden reducir la generación renovable. El estudio destaca que reforzar las líneas de transmisión y colocar el almacenamiento cerca de los puntos de mayor consumo evita la saturación del sistema con un costo adicional mínimo.

La electrificación de los centros de datos y el transporte demanda redes eléctricas más interconectadas y eficientes.

De qué manera la inteligencia artificial ayudará a prevenir colapsos energéticos

Dado que los modelos climáticos y energéticos requieren una enorme capacidad de cálculo, la industria comienza a apoyarse en herramientas de inteligencia artificial y aprendizaje automático. Estas plataformas permiten procesar millones de datos meteorológicos en tiempo real para predecir eventos extremos y gestionar el flujo de energía.

Adicionalmente, una planificación territorial precisa basada en proyecciones climáticas no solo reduce el uso de centrales de respaldo a combustibles fósiles, sino que también minimiza las pérdidas de energía durante el transporte y optimiza el uso del suelo para evitar impactos negativos sobre la biodiversidad y la agricultura.

Fecha de publicación: 20/07, 6:31 pm