Editora Ejecutiva de revista Weekend y su web, Editora General de Vivo.Perfil.com y de Lunateen.perfil.com. Columnista de espectáculos en Perfil.com y Reperfilar. Especializada en turismo y servicios al turista, gastronomía y lifestyle, series y TV paga, teatro y recitales, tendencias del mundo joven. TW e IG. @pato_daniele
Con una puesta moderna y colorida, El Chat de Mamis, una comedia en el cole, llegó para hacernos reír de nosotros mismos. A partir de la idea original y producción de Ezequiel Corbo y con libro de Mechi Bove, la acción transcurre en el aula de 7° B con un selecto grupo de padres, apenas unos pocos de los que integran el chat. Sí, porque hay un padre también. Los reúnen para hablar de un problema que hubo: la nena nueva del grado aparece destrozado y coloreado, y acusan a los hijos de los presentes.
Están la madre holística, el padre amo de casa porque la mujer gana muy bien, la médica forense enérgica, la de hablar afectado y la madre sola de mellizos. A ellos se suman la progenitora de la chica con el problema, una judía practicante, y la singular maestra del grado. Entre ellos (y sus celulares) se va a desarrollar la acción que parte de una incógnita y termina, como era de esperarse, en una batalla campal. La escenografía de Lula Rojo los ubica en un aula moderna y de un colegio costoso.

La frase de “mi hijo no fue” aparece todo el tiempo mientras cada progenitor va revelando un poco de su vida personal. Algunos se conocen mucho y saben de las flaquezas de los otros, o por lo menos las intuyen. Pero el diálogo, encerrados en el aula, los lleva por caminos inesperados que desembocan en revelaciones explosivas. Sí, porque la situación va in crescendo hasta que, inevitablemente explota. Pero lo hace de la manera más original y divertida. Porque los diálogos son jugosos y representan a cada padre y situación familiar de una manera tan real que enseguida logra la identificación en el espectador. Si no pasó por una situación idéntica, anda cerca.
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Lo cierto es que la platea que ríe desde que va entrando cada personaje, sabiamente identificado por La Polilla con un color que lo representa, y que se extiende a sus objetos y hasta a la mochila de sus hijos. La maestra no escapa a este cromatismo que apoya la personalidad del personaje y termina siendo la que más revela durante la obra. Sin dudas Karina Hernández le saca el jugo a este rol que se ve sobrepasado por la situación y los padres en algunos momentos, y tiene otros que son pura revelación.
Pero los otros intérpretes no se quedan atrás. Hablando de revelación, Carla Conte está muy bien como la madre naturalista y un tanto ingenua (por supuesto en verde), o Eugenia Tobal que es la madre rosa que habla con voz afectada y usa palabras en inglés (hasta para revelar su verdadera situación familiar). Sorprende Manuela Pal sacando tanta energía de su menudo cuerpo para componer a esa forense enérgica que tiene un momento de quiebre. Mica Riera es la madre de los mellizos, contenida, apurada, atareada… que también tendrá su momento de quiebre.

Finalmente tenemos al padre del Chat de Mamis, un Lionel Arostegui que deambula entre el hombre que vive de los ingresos de su esposa, el cuidado de un hijo particular y la búsqueda de la realización personal a través de él. En el otro lado está la contenida madre judía recién incorporada al grupo, Berenice Gandullo, cuya hija pareciera víctima de la exclusión y es quien hace el descubrimiento más inesperado de la obra. Lo siete van pasando por los sentimientos más disímiles, sorprendentes y graciosos mientras los espectadores acompañamos las situaciones que van viviendo a pura carcajada. Realmente es una excelente opción teatral para descontracturarse un poco, dejarse llevar y disfrutar con alegría de la desgracia ajena. Porque al fin y al cabo eso es lo que harán. Siempre con un carcajada. Bienvenida esta propuesta joven, fresca, especialmente porque reírse que viene tan bien en tiempos complejos como los actuales.

Las funciones en el Multitabaris (Av. Corrientes 831, CABA) son de miércoles a domingo a las 20 (los sábados suman otra a las 22) y acá encontrás más info sobre las entradas.