El Gobierno nacional enfrenta un importante vencimiento con bonistas por aproximadamente 4400 millones de dólares el próximo 9 de julio. En las últimas semanas, aceleró el proceso para acumular divisas por diferentes vías y así dar certidumbre sobre el pago.
Al viernes pasado, el Tesoro tenía depositados 3058 millones de dólares en su cuenta del Banco Central (BCRA), lo que cubría aproximadamente el 70% del vencimiento previsto para el mes que viene. La cuenta del Gobierno en el BCRA registraba solamente 725 millones de dólares el 15 de mayo.
Desde ese momento, tuvo varias inyecciones de fondos. Por un lado, el 18 de mayo sumó unos 1700 millones de dólares por una compra directa de divisas por parte del Tesoro al Banco Central. Con esa operación, los depósitos llegaron a 2411 millones de dólares.
El vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning, reconoció que la acumulación de reservas será más sencilla una vez que el Ministerio de Economía pueda refinanciar sus vencimientos. Vaticinó que esa situación se dará en el segundo semestre.
Por otra parte, el 26 de mayo llegaron 1000 millones de dólares del desembolso del Fondo Monetario Internacional (FMI) tras la segunda revisión del acuerdo firmado con el organismo en abril del año pasado. Con ese monto, los depósitos alcanzaron 3425 millones de dólares.
Estrategias de fondeo
El último jueves, las tenencias en dólares del Tesoro crecieron 150 millones de dólares más por compras de divisas en el mercado, según detalló el economista Gabriel Caamaño, socio de la consultora Outlier.
A fines de la semana pasada, finalmente, el Tesoro recibió 550 millones de dólares resultantes de la licitación de los títulos en moneda extranjera a 2027 y a 2028, cuyo cupo máximo de emisión ya se agotó. Sin embargo, los depósitos del Gobierno no solo no crecieron, sino que bajaron 500 millones de dólares el viernes pasado y terminaron en 3058 millones de dólares.
Si bien quedan pagos a organismos internacionales por 900 millones de dólares antes del compromiso con los bonistas, no había ningún vencimiento previsto para el viernes pasado. En cambio, el motivo de la baja fue la ya anunciada cancelación de letras intransferibles, que constituyen deuda del Tesoro al BCRA, por 1000 millones de dólares, según detectó Caamaño.
En paralelo, el Gobierno también trabaja en otras estrategias para asegurarse fondos sin refinanciar la deuda en el mercado internacional. La estrategia de Luis Caputo prioriza alternativas del menor costo posible. Por eso, negocia con entidades internacionales créditos por 4000 millones de dólares con las garantías que le otorgaron el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial a la Argentina. Con eso, busca llevar tranquilidad a los inversores.
Un reporte de GMA Capital puntualizó: “Los compromisos de deuda en dólares acumulan más de 32.000 millones de dólares entre 2026 y 2027, y todavía no hay definiciones claras sobre la estrategia para afrontar esos vencimientos”.