Este lunes inicia en el Tribunal Oral en lo Criminal N°9 de Lomas de Zamora el juicio por jurados por el crimen de Fernando “Lechuga” Pérez Algaba, el empresario que fue hallado descuartizado en un campo de la localidad bonaerense de General Rodríguez en julio de 2023. En el banquillo de los acusados habrá tres imputados.
Maximiliano Pilepich, Nahuel Sebastián Vargas y Matías Gil, exsocios de la víctima, son los tres acusados que serán sometidos a juicio por jurados, acusados del delito de homicidio agravado por alevosía, codicia y el concurso premeditado varias personas, el cual prevé como única pena la prisión perpetua.
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Según indicó la Agencias Noticias Argentinas, las audiencias por el crimen ocurrido hace casi 3 años iniciarán este lunes 29 de junio a las 8:00hs y se espera que finalicen alrededor de las 17:00hs. Se prevé que el procedimiento se extienda hasta el 9 de julio, día en el que se daría a conocer el veredicto.
La causa también cuenta con otros cuatro acusados: la gestora Flavia Bomrad; el comisario Horacio Córdoba; Fernando Gastón Carrizo y Luis Contreras. Los cuatro serán sometidos a un juicio ordinario, aún sin fecha establecida, a cargo del mismo Tribunal que juzgará a los tres primeros imputados.
Pérez Algaba, conocido como “Lechuga”, tenía 41 años y se dedicaba a la compra y venta de autos de alta gama, al mismo tiempo que hacía inversiones millonarias y contaba con distintos emprendimientos comerciales, lo que le permitía darse una vida rodeada de lujos.

Sin embargo, la lujosa vida del empresario terminó abruptamente el luego de que el 23 de julio de 2023 su cuerpo fue hallado descuartizado dentro de valijas y bolsos que habían sido arrojados en el Arroyo del Rey, al sur del Gran Buenos Aires.
Según se reconstruyó en la investigación, Pérez Algaba fue asesinado el 18 de julio de 2023 en un predio de la localidad bonaerense de General Rodríguez, al cual se había acercado para cobrar una deuda cercana a los 50 mil dólares que tenía con el imputado Pilepich, uno de sus socios comerciales.
En el lugar, el empresario recibió dos balazos y su cuerpo fue descuartizado para dificultar su identificación. No obstante, en uno de los bolsos quedó guardado el DNI de la víctima, por lo que los restos fueron identificados rápidamente y los investigadores procedieron a reconstruir sus últimos movimientos.
La principal hipótesis de la fiscalía radica en que el empresario fue asesinado para dejar sin efecto la deuda de 50 mil dólares que le reclamaba a sus socios comerciales, quienes, según sostiene la investigación, habrían realizado una división de tareas antes de cometer el crimen.
Desde la acusación se indicó que Pérez Algaba “cayó en una trampa cuidadosamente preparada” y que ninguno de los acusados actuó solo. Por el contrario, se sostiene que todos los implicados integraban una organización que tenía como objetivo eliminar al empresario para no responder a sus reclamos económicos.
Según la acusación, Bomrad, pareja de Pilepich, fue quien engañó al empresario para llevarlo hasta el campo, Pilepich y Vargas fueron quienes ejecutaron directamente el homicidio, mientras que Gil habría participado del traslado y ocultamiento del cuerpo, tarea de la que también habría participado Carrizo. Finalmente, a Contreras y Córdoba se les atribuye el descuartizamiento y posterior descarte de los restos.
AS./fl