Bullrich se instala como la voz de los ministros que no quieren bancar a Adorni

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Bullrich se instala como la voz de los ministros que no quieren bancar a Adorni

La senadora nacional Patricia Bullrich, en tan solo una semana y gracias a sus posiciones, incomodó a la cúpula del Gobierno. Pero también hizo que muchos de los integrantes del Gabinete la escuchen con atención y se encolumnen detrás de algunas de sus posturas en medio del escándalo que protagoniza Manuel Adorni, el jefe de Gabinete que sigue eclipsado por su situación judicial.

La jefa del bloque encendió alarmas en el núcleo duro de La Libertad Avanza pidiendo que el ministro coordinador presente su declaración jurada. Luego, dejó trascender que la reforma electoral que impulsa el oficialismo debía tener un desglose. Es decir, pretende que el articulado referido a Ficha Limpia, que está en el proyecto, se trate por separado al momento del debate parlamentario. Por una cuestión puramente de pragmatismo: cree que de esa manera la propuesta tendrá mayor consenso y se podrá aprobar de manera veloz.

Esa idea choca con las intenciones de Karina Milei, la secretaria general de la presidencia, quien avisó que no acepta modificaciones de la iniciativa y apuesta al todo o nada. Aunque no es una opinión generalizada porque hay integrantes de a administración Milei que comparten el diagnóstico de la ex ministra de Seguridad.

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Lógicamente, nadie del Gabinete lo va a decir en voz alta para generar más ruido del que existe. Sin embargo, PERFIL pudo saber que hay varios ministros que comparten el pragmatismo que exhibe la jefa del bloque libertario de la Cámara alta en los últimos días. Una dirigente que suele jugar permanentemente al fleje y, sobre todo, con una sola camiseta: la que tiene el escudo de Patricia Bullrich.

En ese marco, Diego Santilli, ministro del Interior, coincide en que la reforma electoral debe tener un debate rápido y sanción, fundamentalmente para ponerle punto final a las Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO). Y, bajo ese objetivo, ya dialogó con varios gobernadores de buen vínculo con la Casa Rosada. De hecho, piensa continuar con esa estrategia en las próximas semanas, tratando de recolectar voluntades. La última foto que cosechó de respaldo a esa idea fue la de Marcelo Orrego, mandatario de San Juan, y dirigente de sólida relación con el PRO.

Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, no es ajeno a la escena.

Fuentes libertarias grafican que admira la determinación de Bullrich de ir por todo, sin importar muchas veces las consecuencias. Es un rasgo que comparte con ella y que muchas veces le valieron críticas de carácter interno por expresar sus posiciones.

¿Un ejemplo? En plena crisis oficial por personas fallecidas por un lote de fentanilo contaminado, el ex titular del Banco Central pidió que la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), el organismo descentralizado que se encuentra dentro del ámbito del ministerio de Salud de la Nación, deje de existir.

En otras palabras, reclamó que el área a cargo del control de productos médicos no realice su tarea en pos de la desregulación. Una posición que generó fuertes cuestionamientos y hasta pedidos de que el funcionario no se exprese. Quienes supieron trabajar con él dicen que es muy común que se “extralimite”, algo que a Sturzenegger no le importa ya que sabe que cuenta con el total apoyo del jefe de Estado. En estos momentos, además de ver como sigue el debate parlamentario de su Ley Hojarasca, pretende reformar las funciones de la Aduana.

Luis “Toto” Caputo, ministro de Economía, es otro que admira las formas de Bullrich y “vamos por todo” que plantea. No obstante, no le cayó bien que reclame que el ex vocero presidencial presente su declaración jurada. Principalmente, porque mantiene un excelente vínculo con Adorni y lo defiende a como dé lugar. De hecho, fue uno de los primeros funcionarios en defenderlo públicamente cuando la catarata de escándalos comenzó a nublar la agenda libertaria.

Otros ministros miran la escena de costado, con ciertos matices. Lucen cansados de que la situación de Adorni opaque la gestión diaria pero no quieren que el ministro coordinador se vaya, por un vínculo personal que solidificaron en estos años.

Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano, se encuentra en ese lote.

La funcionaria, una de las predilectas de Milei, se esforzó en los últimos meses por hacer distintos anuncios, que estuvieron concentrados en un plan de digitalización de planes sociales, la recuperación del salario real hasta una pelea por la auditoría de fondos universitarios.

Todo ese combo no generó impacto en la agenda ante las novedades del caso Adorni. La misma situación atraviesan funcionarios como Mario Lugones (Salud). En las últimas semanas, el Hospital Garrahan, que depende su cartera, recibió 200 camas de última generación que se suman a las 42 adquiridas en febrero, mejoró su infraestructura e incorporó material de última generación.

También avanzó con la “digitalización, interoperabilidad e inteligencia artificial al servicio del personal de salud y de los pacientes”, uno de los temas que conversó el ministro con el ex candidato a legislador porteño en su última reunión. Empero, sus temas siguen sin penetrar en la opinión pública.

A Alejandra Monteoliva (Seguridad), Pablo Quirno (Canciller) y Carlos Presti (Defensa) les pasa lo mismo: protagonizaron en estos meses anuncios y trataron de brindar “buenas noticias”. Y observaron que los resultados de la comunicación no tuvieron efectos. Una muestra que Bullrich tiene razón: lo que pasa con el jefe de Gabinete está complicando la marcha del Gobierno, algo que por el momento Milei no quiere ver.

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